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Un organismo histórico por los Derechos Humanos se suma a la querella contra Rico
Se trata de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, que, entre otras actuaciones, también tuvo un papel clave en el juicio contra Miguel Etchecolatz.
La Liga Argentina por los Derechos del Hombre se presentará hoy al mediodía, a través de unos de sus abogados, Rodolfo Yanzón, como querellante en la causa en que se investiga al actual subsecretario de Seguridad de la provincia, Carlos Rico, por el delito de “asociación ilícita”. De este modo, una de las organizaciones con más peso e historia en nuestro país en materia de Derechos Humanos, tomará un rol activo en la investigación para determinar si el funcionario del gobierno de Celso Jaque formó parte del aparato represivo que actuó en nuestro país durante la década del ’70 y principio de los ’80.
La llegada de un representante de la Liga a Mendoza tiene, además, una fuerte impronta política. No es un dato menor que se constituya como querellante un organismo que tiene 70 años de historia y que ya cumplió ese mismo papel en el juicio que se siguió, por ejemplo, contra Miguel Etchecolatz, quien fue condenado por delitos de lesa humanidad cometido en el marco de genocidio, precisamente, durante la misma época en que se cuestiona la conducta de Rico.
El funcionario mendocino comenzó a ser investigado por el juez federal Walter Bento luego de que la fiscalía a cargo de María Gloria André entendiera que existen motivos para que la causa sea instruida formalmente. Por eso, esta semana podría ser clave en materia judicial: es probable que Bento tome una decisión sobre la condición procesal de Rico. Y una de las alternativas es que lo impute. Si esto ocurre, no sólo se complicará su situación, sino que pondrá en un brete al gobernador Celso Jaque y a su ministro de Seguridad, Juan Carlos Aguinaga.
Desde que comenzó este conflicto, Jaque aseguró que actuará de acuerdo con las disposiciones judiciales. Si Rico es imputado, tendrá que soportar el peso de las críticas por parte de los organismos de Derechos Humanos y de los funcionarios de su Ministerio de Gobierno; además de tener que poner la cara ante el gobierno nacional y tomar una postura firme sobre la política que llevará adelante en materia de Seguridad.
De acuerdo con su legajo, Carlos Rico era el policía que mejor instrucción tenía en lucha contrasubversiva. Había recibido una preparación especial como comando de elite por parte de la Policía Federal y era el responsable de difundir esos conocimientos en la provincia. Luego formó parte del Grupo Especial ’78, organismo que se encargó de garantizar la seguridad durante el desarrollo del campeonato de fútbol jugado ese año en Argentina. Precisamente, unos meses antes, en Mendoza hubo una seguidilla de secuestros enmarcados en el terrorismo de Estado. Para las organizaciones de Derechos Humanos, Rico estuvo detrás de esas actividades.