Los allegados a Cazabán ahora dicen que los intendentes no querían a Marchena
Aseguraron que todas las lecturas hechas sobre la ríspida relación entre el secretario General de la Gobernación y el ex ministro de Gobierno es errónea, y apuntaron a los jefes comunales. Los caciques del PJ consultados aseguraron que ellos no tuvieron nada que ver con la renuncia del presidente local del partido.
En el caso de Juan Marchena, la cuarta fue la vencida. Insistió hasta que el gobernador Celso Jaque decidió aceptar su renuncia. Su papel en el gobierno no daba para más y no se resignó a vivir su gestión en un piso más abajo de donde se toman las decisiones importantes en la Casa de Gobierno.
“La renuncia nunca se le niega a nadie cuando es indeclinable”, soltó Jaque el mismo día en que su ministro de Gobierno dijo adiós. Pero Jaque supo que lo suyo no era más que una frase hecha, que le servía para pasar un momento de zozobra y ganar tiempo. Y así, ver cómo cubre el hueco político provocado por las conflictos en el seno de su gobierno.
Jaque lo quería a Marchena. Por eso lo convenció para que se quedara. Lo hizo la primera vez que el presidente del PJ local presentó su renuncia al ministerio. Le volvió a dar resultado la segunda y la tercera vez. “Juan, yo te quiero al lado mío”, repitió mientras pudo. Y un día se quedó sin respuestas. No tenía argumentos para explicar por qué no lo había invitado a esa cena con los intendentes.
Desde el cuarto piso de la Casa de Gobierno, bastión del secretario General de la Gobernación, Alejandro Cazabán, aseguraron que no fue “Chiqui” el que provocó la salida de Marchena. “Al contrario: tuvo que salir a cubrirlo en más de una ocasión cuando era necesario que el ministro de Gobierno diera la cara por temas delicados para la provincia y no atendía su celular”, aseguraron.
Por estas horas, los allegados al sanrafaelino están encabezando la difícil misión de desdemonizarlo. Quieren hacer creer que Cazabán no tiene tanto poder, que si fuera por él encararía los asuntos de otra manera y que el único que tiene voz y voto es el gobernador Celso Jaque. Y se animaron a confirmar que quienes no querían a Marchena en la reunión con los intendentes eran los propios jefes comunales del PJ.
“Fueron los intendentes los que le pidieron a Jaque que Marchena no fuera más interlocutor”, aclararon.
Las respuestas de los caciques fueron contundentes. Omar Félix (San Rafael) aclaró que “no pongo ni saco ministros ni tomo decisiones en el gobierno provincial”. Alejandro Abraham (Guaymallén) indicó que nunca se entrometió en cuestiones políticas del gobierno provincial: “Yo me encargo de mi gestión, y casi no he tenido contacto con el ministro de Gobierno como para pedir que lo echen”.
“Hasta donde sé, nadie hizo un comentario de ese tipo ni nos opusimos a que Marchena estuviera en una reunión. Yo como intendente, fui invitado. Pero es asunto del gobernador saber a qué gente lleva con él o no. Nunca tuvimos un problema con Marchena”, aclaró, al igual que el resto, el maipucino Adolfo Bermejo.
“Fueron los intendentes los que le pidieron a Jaque que Marchena no fuera más interlocutor”, aclararon.
Las respuestas de los caciques fueron contundentes. Omar Félix (San Rafael) aclaró que “no pongo ni saco ministros ni tomo decisiones en el gobierno provincial”. Alejandro Abraham (Guaymallén) indicó que nunca se entrometió en cuestiones políticas del gobierno provincial: “Yo me encargo de mi gestión, y casi no he tenido contacto con el ministro de Gobierno como para pedir que lo echen”.
“Hasta donde sé, nadie hizo un comentario de ese tipo ni nos opusimos a que Marchena estuviera en una reunión. Yo como intendente, fui invitado. Pero es asunto del gobernador saber a qué gente lleva con él o no. Nunca tuvimos un problema con Marchena”, aclaró, al igual que el resto, el maipucino Adolfo Bermejo.


