Es oficial la ruptura de los senadores del radicalismo
Se oficializó la ruptura del radicalismo en el Senado provincial. El encargado del anuncio fue Mauricio Suárez, presidente provisional del Senado, quien informó el desplazamiento de Sergio Bruni como jefe de la bancada y su reemplazo por Leonardo Hisa, quien responde a Roberto Iglesias.
-
Te puede interesar
El posteo de Dante Gebel que expuso su armado político: "Planes a futuro"
Bruni fue desplazado de la jefatura del bloque debido a su unión con el cobismo. Sin embargo, este legislador seguirá al frente del grupo de senadores que respaldan al gobernador. Es decir: lo que se formalizó fue una división que pondrá de un lado a los cobistas, aliados al presidente Kirchner, y del otro, a los iglesistas, opositores al kirchnerismo.
Esta situación no es nueva. En todo caso, con el capítulo de hoy se blanqueó la rispidez que se estaba viviendo en el bloque radical desde hace meses. Desde el cobismo hicieron un llamado a la prudencia luego del anuncio hecho por Suárez. Y algunos se animaron a decir que se había tratado de "una actitud infantil, digna de un chico que está enojado".
Suárez remarcó que no hacen falta “procedimientos especiales” para cambiar el jefe de la bancada y resistió el embate de sus adversarios cobistas, quienes, hace unos días, le habían pedido que diera un paso al costado en la presidencia provisional del Senado.
Esta mañana hubo rumores de que la misma división del Senado ser produciría en la Cámara de Diputados. Alentó estas versiones una larga reunión entre los diputados del cobismo, a la que no asistieron los iglesistas.
Voceros de la Legislatura afirmaron que es poco probable que los diputados decidan generalizar la división interna que afecta al radicalismo. Si bien las diferencias existen, los fieles al Iglesias no tienen el mismo peso que en Senadores.
A eso se agrega la amenaza tácita de que el cobismo intente vengarse y deje sin protección al diputado Rubén Lázaro, cuestionado por delcarar que tenía un título terciario y en realidad eran unos cursos que no llegaban a ese nivel. De algún modo, Lázaro se convirtió en la carta de negociación en el bloque.
"El presidente de soy yo"
Sergio Bruni, el blanco de la jugada hecha por el sector iglesista, dijo que, jurídica y administrativamente, "yo soy el presidente del bloque radical. Y Diego Seoane es el vicepresidente. Esto es así".
"Es difícil de calificar lo que pasó hoy. Se trató de 8 personas de un total de 18. Es una minoría autoconvocada que hizo una declaración de tipo política, pero que además fue antirreglamentaria y antijurídica", señaló Bruni, quien consideró que la actitud de Suárez fue "destemplada, inoportuna e imprudente".
Desde el radicalismo conservador echan en cara a Bruni su paso a las huestes cobistas-kirchneristas. Y si bien el senador reconoció que las diferencias son difíciles de conciliar, sostuvo que "lo ideal sería terminar estos dos meses como un solo bloque. Si ellos quieren conformar otro, tienen la cantidad necesaria para hacerlo.
La interna de la interna
A la división entre radicales ortodoxos y concertadores se sumó una disputa dentro de los defensores acérrimos del escudo de la UCR. Diego Seoane no adhirió a la postura adoptada por Mauricio Suárez, pero no por estar en desacuerdo con el desplazamiento de Bruni, sino porque pretendía ser él quien se hiciera cargo del bloque en vez de Hisa. Su argumento fue que, si lo sacaban a Bruni, el reemplazante natural era él por ser el vicepresidente del bloque.
Otro que no quedó conforme fue Alejandro Volpe. A pesar de que nadie lo tenía en los planes para hacerse cargo del bloque, trascendió que, al menos, esperaba una señal, un gesto o una convocatoria.