|
Organismos de DD HH pidieron la renuncia del ex comisario Rico
La presentación fue ante el subsecretario de Justicia, Diego Lavado. Dicen que un hombre que formó parte del aparato represor de la dictadura no puede ser funcionario de un gobierno democrático. Jaque sigue de cerca el tema: no conocía el pasado del actual subsecretario de Seguridad elegido por el ministro Aguinaga.
Los organismos de Derechos Humanos solicitaron que el gobierno pida la renuncia al actual subsecretario de Seguridad, el comisario retirado Carlos Rico. Lo hicieron durante una reunión con el subsecretario de Justicia y Derechos Humanos, Diego Lavado, y el coordinador del área, Pablo Salinas.
“No vamos a aceptar que un hombre que participó del aparato represor durante la dictadura forme parte de un gobierno democrático”, aseguró Alejandro Espeche, de la agrupación HIJOS. Y apenas finalizó la charla, Viviana Beigel, abogada que representa al Movimiento Ecuménico de Derechos Humanos (MEDH) llevó a la Justicia Federal una presentación para que se investigue el accionar del GE’78, el grupo de elite formado por policías de Mendoza, especializado en la lucha antisubversiva, formado para la custodia del Mundial de Fútbol 1978 y del cual Rico fue uno de sus protagonistas.
Este nuevo remezón en el gobierno de Celso Jaque provino del área más delicada: Seguridad. Rico había sido el hombre elegido por el ministro Juan Carlos Aguinaga para llevar adelante el plan con que Jaque pretende bajar el 30% de los delitos en seis meses.
-
Te puede interesar
La Justicia mendocina le puso un freno a TikTok: las razones
Pero Jaque desconocía por completo este punto poco claro en el legajo de Rico. Y lo tomó como un balde de agua fría cuando los medios de comunicación informaron sobre la existencia de este polémico GE’78 y de la participación del ex comisario en el mismo.
“No cuestionamos ni defendemos a Rico. Por el momento, vamos a pedir los informes necesarios para saber en qué marco actuó este grupo y cuáles fueron sus misiones a cargo. Sin dudas, el gobernador no sabía nada de esto, y el que piense lo contrario está muy equivocado”, aclaró Diego Lavado.
Una vez con esos informes en la mano, desde el Ministerio de Gobierno le dirán a Jaque si existen motivos –o no- para hacer lugar al pedido hecho por los organismos de Derechos Humanos.
Por su parte, y frente a la ola de críticas, Aguinaga defendió a su funcionario y argumentó que el GE’78 era una estructura “legal” y oficializada por las fuerzas de seguridad que ostentaban el poder por esos años. De este modo, el ministro buscó bajar la temperatura que fue en aumento durante las últimas horas.
Sin embargo, se cree que el GE’78 no fue más que el blanqueo de los grupos represores que actuaron en la clandestinidad entre 1975 y 1977, y que con la llegada del Mundial y los ojos del mundo puestos en Argentina, decidieron darle cierto carácter “legal” a la ilegalidad reinante y desmilitarizar las sedes del campeonato por una cuestión de imagen.
Durante los días previos a los partidos de fútbol jugados en Mendoza, en la provincia hubo diez secuestros en menos de dos semanas. Y se cree que el GE’78, un grupo del cual se tienen pocos datos, pudo haber actuado en esos casos.
Una vez con esos informes en la mano, desde el Ministerio de Gobierno le dirán a Jaque si existen motivos –o no- para hacer lugar al pedido hecho por los organismos de Derechos Humanos.
Por su parte, y frente a la ola de críticas, Aguinaga defendió a su funcionario y argumentó que el GE’78 era una estructura “legal” y oficializada por las fuerzas de seguridad que ostentaban el poder por esos años. De este modo, el ministro buscó bajar la temperatura que fue en aumento durante las últimas horas.
Sin embargo, se cree que el GE’78 no fue más que el blanqueo de los grupos represores que actuaron en la clandestinidad entre 1975 y 1977, y que con la llegada del Mundial y los ojos del mundo puestos en Argentina, decidieron darle cierto carácter “legal” a la ilegalidad reinante y desmilitarizar las sedes del campeonato por una cuestión de imagen.
Durante los días previos a los partidos de fútbol jugados en Mendoza, en la provincia hubo diez secuestros en menos de dos semanas. Y se cree que el GE’78, un grupo del cual se tienen pocos datos, pudo haber actuado en esos casos.