Ropa policial, celulares y una réplica de arma: el secuestro a "soldaditos" de una peligrosa banda delictiva
Un presunto miembro de la banda de Los Corbera, sospechada por narcomenudeo y robos, cayó este lunes. Hubo secuestro de ropa policial y varios celulares.
Franco Sosa Amaya fue detenido durante los allanamientos que desenbocaron en un llamativo secuestro de ropa simil policial y varios celulares.
MDZ.Una serie de allanamientos puso nuevamente bajo la lupa a una temida banda delictiva que opera hace tiempo en el este de Guaymallén. Se trata de Los Corbera, sindicados durante los últimos años por venta de drogas, entraderas y otros ilícitos. Este lunes, una investigación por coacciones condujo a la captura de un sindicado "soldadito" y un llamativo secuestro.
La causa se inició a partir de la denuncia de una mujer que reside en las barriadas localizadas en el límite entre los distritos guaymallinos de Los Corralitos y Puente de Hierro, quien días atrás fue abordada por un grupo de malvivientes que la amenazaron para exigirle que abandone su vivienda y le advirtieron que iba a sufrir represalias si no cumplía con lo pedido.
A partir de esa presentación judicial, se iniciaron una serie de averiguaciones en la zona a cargo de la Unidad Investigativa Departamental Guaymallén (UID), dependiente de Investigaciones, lideradas por la fiscal de Delitos No Especializados Virginia Rumbo, quien quedó al frente de la instrucción.
De esas labores surgió que los autores del hecho forman parte de una organización que opera en ese sector del departamento y que, principalmente, tienen como objetivo intimidar mujeres que viven solas en casas usurpadas y mediante esas acciones buscan quedarse con las propiedades para utilizarlas como aguantaderos, explicaron fuentes allegadas a la causa.
La captura del principal sospechoso
Mediante los indicios y las diferentes pruebas incorporadas al expediente, los pesquisas marcaron diez propiedades vinculadas a la banda en distintos puntos de las localidades de Puente de Hierro, Los Corralitos y Colonia Molina.
Así, los sabuesos de la UID Guaymallén desarrollaron este lunes la batería de allanamientos y se logró capturar al principal apuntado de la investigación en un domicilio de calle Severo del Castillo al 8.200. El sujeto, identificado como Franco Ariel Sosa Amaya, de 21 años, fue trasladado a la Comisaría 25°, donde quedó alojado a disposición de la fiscal del caso.
Por su parte, en otra de las medidas ejecutadas en el barrio San Vicente VI, más precisamente en una casa del manzana D, se incautaron trece celulares de diferentes marcas, algunos de los cuales presentaban daños y no se pudo determinar el origen de los mismos.
Los llamativos elementos secuestrados
Asimismo, secuestraron en ese mismo inmueble una réplica de pistola, una pistolera universal de tela negra y un cartucho calibre 762-67-IMLSF, generalmente utilizado en armas de fuerzas federales y provinciales.
A eso se le sumaron varias prendas similares a las utilizadas por la policía local: dos pares de borcegos negros, dos camperas inflables con soportes de velcro para charreteras e insignias en las mangas, las solapas y también en el frente; tres chombras negras con velcro en las mangas y el frente; cinco bombachas tácticas con bolsillos laterales y frontales y un pantalón de neopreno negro.
Más allá de que esas prendas y los teléfonos no formaban parte de los elementos que buscaban los detectives para avanzar con la investigación, se decidió incautarlos porque podrían estar vinculados a otros episodios delictivos. Incluso, las autoridades a cargo del expediente analizaban extraer una compulsa para investigar la procedencia de los mismos.
Además, durante algunos de los allanamientos que resultaron negativos fueron aprehendidos tres sujetos por averiguación de antecedentes. Entre ellos se encontraba Facundo Ariel Corbera Silva, quien también había caído en agosto del año pasado durante otra seguilla de allanamientos contra la gavilla, en los cuales se incautaron varias armas de fuego y municiones.
Lo cierto es que ahora, tras las últimas medidas, la fiscal Rumbo decidió imputar a Sosa Amaya por el delito de coacciones agravadas y este martes fue trasladado a un penal provincial.
Otros allanamientos con secuestro de vestimenta policial y drogas
Fuentes investigativas señalaron previamente a MDZ que la banda de Los Corbera suele utilizar a menores de edad y jóvenes de la zona como "soldaditos". En diferentes pesquisas surgió que su trabajo consiste en comercializar o mover drogas y hasta cometer ataques contra rivales con los que se disputan el territorio de venta de estupefacientes.
Además, la información agrega que, la estructura cuenta con varios aguantadores en las barriadas del límite entre Los Corralitos y Puente de Hierro, que serían utilizadas como puntos de comercialización de sustancias o como lugar de acopio de pertenencias robadas.
Pese a que desde hace varios años la gavilla tiene al maltraer a los vecinos de esos distritos, en escasas ocasiones han sido denunciados por las víctimas de los hechos, ya que temen sufrir represalias.
Más allá de eso, durante un operativo que tuvo como blanco a la banda en octubre del año pasado, también secuestraron chalecos antibalas, portaplacas, esposas y otras prendas o accesorios de uso policial. Esto coincide con la vestimenta incautadas este último lunes y aumenta las sospechas de que los malvivientes se dediquen a cometer asaltos en modalidad de "pseudopolicías".
En esa ocasión, además, se hallaron varias armas de fuego y varias dosis de cocaína, junto a bienes que habían sido robados de un local de comida rápida.