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Revés judicial y millonaria multa para uno de los implicados en la "Ruta del dinero K"

Jorge Óscar Chueco, operador jurídico y financiero en el esquema de lavado de la "Ruta del dinero K", de confirmarse en la Corte Suprema, deberá pagar una multa de más de 210 millones de dólares.


La megacausa de la "Ruta de dinero K", iniciada formalmente en el año 2013, sigue teniendo definiciones en la Justicia. Este miércoles, la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal dictó que Jorge Óscar Chueco, abogado y financiero de Lázaro Báez, deba pagar una multa de 219.491.466 dólares, convertida a pesos según la cotización vigente, tras ser encontrado culpable del delito de lavado de activos agravado. Sin embargo, la defensa adelantó que acudirá a la Corte Suprema.

El fallo fue firmado por los jueces Javier Carbajo y Gustavo Hornos, quienes rechazaron los planteos de la defensa y confirmaron íntegramente el pago de esta multa. Por su parte, el magistrado Mariano Hernán Borinsky hizo lugar al recurso de forma parcial, únicamente para apartar a la Unidad de Información Financiera (UIF) del rol de querellante, basándose en un decreto de 2025 que derogó esa potestad para el organismo.

Así las cosas, el monto en pesos a abonar se corresponde con cómo esté el tipo de cambio oficial vendedor del Banco Central vigente al día que se haga el pago. Además, se le marcó un plazo de diez días a partir de que la resolución quede firme.

Quién es Jorge Chueco, el abogado de Lázaro Báez que se fugó a Paraguay

Chueco, de 74 años, fue una pieza fundamental en la estructura que permitió el lavado de, al menos, 55 millones de dólares. Su rol trascendió el asesoramiento legal convencional en Austral Construcciones; se convirtió en el apoderado de Helvetic Service Group y fue el artífice técnico de la compra de la financiera SGI, conocida popularmente como "La Rosadita", epicentro de las maniobras de expatriación de fondos.

A mediados de abril de 2016, Chueco protagonizó uno de los episodios más dramáticos de la causa al ser declarado como desaparecido, convirtiéndose en una figura intensamente buscada por unos días. Todo ocurrió apenas días después de la detención de Lázaro Báez el 5 de abril de ese mismo año.

Chueco abandonó el país por medio de Puerto Iguazú y cruzó la frontera hacia Brasil. Desde allí, se trasladó a Ciudad del Este, en Paraguay, y finalmente continuó su camino dentro de ese país hasta Encarnación. Allí, fue interceptado por la policía paraguaya mientras caminaba por la calle.

Debido a que había ingresado a Paraguay de forma ilegal, las autoridades guaraníes optaron por su expulsión inmediata en lugar de un proceso de extradición. Fue entregado a la Gendarmería Nacional en el puente que une Encarnación con Posadas bajo un fuerte operativo de seguridad.

Su situación actual

La situación procesal de Chueco es hoy irreversible. Cuenta con una condena firme de 6 años de prisión por lavado de activos agravado en la causa principal, sentencia que quedó sellada en mayo de 2025 tras el rechazo de recursos por parte de la Corte Suprema.

A la sentencia anterior se le suma una segunda condena en la causa conocida como "El Entrevero", vinculada a la compra de una estancia en Uruguay. En este expediente, Chueco fue sentenciado a 3 años y 6 meses de prisión, pena que también fue confirmada por la Cámara de Casación a finales de 2025.