Declaró el médico Juan Carlos Pinto
Tras el cuarto intermedio, pasadas las 14 horas, declaró Juan Carlos Pinto, el médico de la empresa +Vida que firmó el acta de defunción de Diego Maradona.
“Nos habían pedido que vayamos porque era la ambulancia que más cerca estaba del domicilio del paciente”, comenzó el testimonio del médico. Cuando llegó a la casa, se encontró con “una persona haciendo compresiones y otra respiración boca a boca”. Uno de ellos era un vecino que era médico. “Me hizo una seña como que no había más nada que hacer”, reveló Pinto.
El testigo señaló que intentó intubarlo, pero no lo logró porque “era un paciente con el cuello muy corto, estaba obeso, tenía la mandíbula rígida”. A pesar de que estuvieron haciendole compresiones durante 15 minutos, Maradona no respondió. “Tomamos el pulso, pero el paciente ya estaba muerto”, lamentó.
Cuando dieron vuelta el cuerpo del exjugador, advirtieron que “tenía livideces cadavéricas en la parte de la espalda”. Según explicó, son manchas violáceas que suelen aparecer dos horas después de la muerte de la persona.
“Hice el acta de defunción precario y se lo entregué al médico de cabecera, que era el señor Luque”, sostuvo. “Estaba muy compungido, lloraba”, indicó en cuanto a la reacción de Luque.
Al igual que Méndez, Pinto confirmó que Maradona tenía ascitis: “Esa ascitis se produce en varias horas o incluso días, no es inmediata la formación de líquido en el abdomen y se debe a múltiples causas, desde una insuficiencia cardíaca o a una hepática”.
Por otro lado, criticó la habitación en la que se encontraba el Diez. “No había desfibrilador, respirador ni oxígeno. No había elementos para mostrar que estaba en una internación domiciliaria”, sentenció.