Luque: “Lamento la muerte de Maradona"
Pasadas las 12 del mediodía, Leopoldo Luque, uno de los imputados por la muerte de Diego Maradona, amplió su indagatoria y fijó su postura desde el inicio: “Soy inocente y lamento la muerte de Maradona”.
El neurocirujano centró su estrategia en desacreditar las conclusiones médicas que sostienen la acusación y puso en duda tanto el diagnóstico cardíaco como la reconstrucción de las últimas horas del exfutbolista. En ese sentido, aseguró que la insuficiencia cardíaca no puede establecerse a partir de una autopsia. “Es un diagnóstico clínico, un síndrome complejo, por lo cual no se puede hacer en una autopsia”, sostuvo.
También cuestionó los estudios sobre la miocardiopatía dilatada y el tamaño del corazón. Según explicó, el peso registrado, 495 gramos, se encontraba dentro de parámetros posibles. “Es el rango más alto, pero dentro de lo normal”, afirmó, al rechazar la interpretación de los peritos que lo consideraron agrandado.
Además, insistió en que Maradona no tenía tratamiento para patologías cardíacas. “Diego no recibía medicación por la miocardiopatía dilatada ni por la insuficiencia cardíaca. A partir de 2007 no recibió ningún medicamento cardíaco”, señaló.
El neurocirujano también puso en duda la cronología de la muerte. Al referirse al edema pulmonar, sostuvo que puede generarse en minutos y no necesariamente en un proceso prolongado. “El edema puede provocarse en minutos y también durante una reanimación”, afirmó, antes de lanzar una de las frases más impactantes de su exposición: “Reanimaron un cadáver”.
“No hay un consenso para medir un criterio de agonía de un paciente”, explicó, y agregó que no es posible establecer con precisión cuánto tiempo una persona estuvo en ese estado. De esta forma, contradijo la hipótesis de los peritos oficiales que hablaron de una agonía de 12 horas.