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Quién es el "Piter", el líder narco y carcelario que fue blanco del megaoperativo en el Gran Mendoza

Señalado como un líder narco con influencia dentro y fuera de Almafuerte, el Piter volvió a quedar bajo la lupa tras los allanamientos realizados este jueves.

Pedro Esteban Morales Anisco, alias el Piter, el líder narco que fue blanco de los múltiples allanamientos ejecutados en la provincia.

Pedro Esteban Morales Anisco, alias el Piter, el líder narco que fue blanco de los múltiples allanamientos ejecutados en la provincia.

Pedro Esteban Morales Anisco, el presunto líder narco conocido como el Piter, volvió este jueves a ser blanco de una investigación federal por la que se realizaron 25 allanamientos simultáneos en Guaymallén, la Ciudad de Mendoza y el Complejo Penitenciario N°3 Almafuerte. Los detectives apuntan a una estructura dedicada al lavado de activos provenientes de la venta de drogas.

Los procedimientos, coordinados junto al Ministerio Público Fiscal de la Nación, tuvieron como objetivo secuestrar teléfonos celulares, documentación y otros elementos considerados clave para reconstruir el circuito económico de una organización presuntamente vinculada al narcotráfico y que tendría como principal referente a Morales Anisco.

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Los procedimientos se realizaron en una investigación por lavado de activos que involucra a Pedro Anisco Morales, alias el Piter.

Los procedimientos se realizaron en una investigación por lavado de activos que involucra a Pedro Anisco Morales, alias el Piter.

Las medidas estuvieron orientadas a obtener pruebas sobre movimientos financieros, bienes y operaciones que podrían estar relacionadas con las ganancias obtenidas mediante actividades ilícitas. La investigación busca establecer cómo se administraba y distribuía el dinero generado por una estructura criminal que, de acuerdo con los investigadores, continuó operando aun cuando varios de sus integrantes se encontraban privados de libertad.

Pero los allanamientos son apenas el capítulo más reciente de la extensa historia criminal que tiene como protagonista a uno de los internos más influyentes y temidos del sistema penitenciario mendocino.

Quién es Pedro Morales Anisco

Pedro Esteban Morales Anisco, conocido en el ambiente delictivo como el Piter, es un interno de 30 años alojado en el Complejo Penitenciario N°3 Almafuerte, en Cacheuta, y está señalado por los investigadores como el jefe del módulo 4.1 y una de las figuras con mayor poder e influencia dentro del penal.

Desde 2024 se encuentra bajo la lupa de los pesquisas mendocinos, ya que su nombre ha sido asociado a diferentes investigaciones judiciales vinculadas con homicidios, estafas, narcotráfico, amenazas y tiroteos.

Ademas, recientemente fue acusado de liderar una organización dedicada a la comercialización de estupefacientes tanto dentro como fuera del penal, estructura que, sostiene los pesquisas, operaba a través de una red de colaboradores, “soldaditos” y hasta agentes penitenciarios que le permitían consolidar las actividades delictivas pese a estar encarcelado.

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Pedro Esteban Morales Anisco, alias el Piter, se encuentra alojado en el Complejo Penitenciario N°3 Almafuerte.

Pedro Esteban Morales Anisco, alias el Piter, se encuentra alojado en el Complejo Penitenciario N°3 Almafuerte.

Los investigadores sostienen que, desde el interior de Almafuerte I, Morales Anisco coordinaba maniobras vinculadas al tráfico de drogas, utilizando intermediarios para mover estupefacientes y así mantener su influencia sobre distintos sectores de la población carcelaria.

La figura de Morales Anisco cobró aún mayor relevancia este año luego de que fue imputado como autor intelectual del ataque armado que dejó gravemente herida a una niña de 11 años en Godoy Cruz. En esa causa fue acusado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y agravado por la participación de un menor de edad, ya que el presunto autor material de los disparos fue un adolescente de 17 años detenido durante un operativo policial realizado en el barrio Pablo VI.

De acuerdo con la hipótesis de los investigadores, el poder que Morales Anisco habría construido dentro de Almafuerte no sólo estaría vinculado al narcotráfico, sino también a la capacidad de ordenar represalias y agresiones con armas de fuego desde prisión contra personas con las que mantenía conflictos o disputas.

La condena por narcotráfico dentro de Almafuerte

Uno de los golpes más importantes contra esa estructura ocurrió el 18 de diciembre de 2024. Ese día, un suboficial penitenciario identificado como Renzo Rojas ingresaba al mencionado complejo carcelario de Cacheuta, donde cumplía funciones. Al ser requisado, descubrieron que llevaba cocaína oculta entre sus prendas, marihuana escondida en su vehículo y cerca de 500 mil pesos en efectivo.

En total, al guardiacárcel le secuestraron 299 gramos de cocaína y 788 gramos de marihuana acondicionados especialmente para ser ingresados al penal.

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El Piter lideraba una estructura de tráfico de drogas dentro de las inmediaciones del Penal de Almafuerte

El Piter lideraba una estructura de tráfico de drogas dentro de las inmediaciones del Penal de Almafuerte

A partir de eso, se sumó a la investigación una evidencia que complicó al Piter surgió tras el análisis del celular del penitenciario detenido con las sustancias ilegales. Los investigadores lograron reconstruir conversaciones que revelaban cómo se organizaba la estructura tanto dentro como fuera del penal

En esas comunicaciones, aparecía recurrentemente el nombre de Morales Anisco, más precisamente en charlas que mantenía el suboficial penitenciario con un hombre identificado como Marcelo Agüero Delclaux, alias el Tapón.

La investigación concluyó, que Agüero Delclaux, actuaba como nexo entre el sindicado jefe narco y el funcionario público, mientras que la hermana del Tapón, llamada Yamila Agüero Delclaux, cumplía funciones fuera del penal vinculadas al almacenamiento y entrega de la droga.

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Morales Anisco tenía una estructura definida con roles específicos, mediante la cual ingresaba y luego comercializaba los estupefaciente tanto dentro como fuera del penal.

Morales Anisco tenía una estructura definida con roles específicos, mediante la cual ingresaba y luego comercializaba los estupefaciente tanto dentro como fuera del penal.

Las pruebas permitieron avanzar sobre la organización que, sostiene la acusación, tenía una estructura definida y roles específicos para concretar el ingreso y posterior comercialización de estupefacientes dentro de la cárcel.

Finalmente, el 13 de mayo el Tribunal Oral Federal N°2 de Mendoza, a cargo del juez Hector Cortés, condenó a Morales Anisco, Agüero Delclaux y otros dos hombres a seis años de prisión por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la intervención de tres o más personas y por haberse cometido dentro de un establecimiento de alojamiento penitenciario.

La causa por la niña baleada en Godoy Cruz

La imputación más grave que enfrenta actualmente tiene origen en el ataque ocurrido el 21 de marzo pasado en el barrio Los Cerrillos, en el oeste de Godoy Cruz, que dejó en grave estado a una menor de 11 años.

La principal teoría de la investigación sostiene que el verdadero objetivo de esa agresión era una venganza contra el Tapón, padre de la menor herida a quien apuntaban por una presunta traición hacia Morales Anisco.

Las averiguaciones indican que el Piter le habría exigido a Agüero Delclaux asumir la responsabilidad por los estupefacientes que fueron secuestrados durante procedimientos realizados en Almafuerte I. La finalidad, agrega la información, era evitar una eventual condena que derivara el traslado de Morales Anisco a una cárcel federal, escenario que le haría perder la influencia que ganó dentro del penal de Cacheuta.

Sin embargo, surge de la pesquisa, Agüero Delclaux se habría negado a asumir esa responsabilidad. A partir de entonces comenzaron amenazas dirigidas a él y a su entorno familiar, situación que derivó en una escalada de violencia.

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Marcelo y Yamila Agüero Delclaux, padre y tía de la niña baleada, respectivamente. MDZ.

Marcelo y Yamila Agüero Delclaux, padre y tía de la niña baleada, respectivamente.

MDZ.

El primer episodio ocurrió el 15 de marzo, cuando un sujeto efectuó entre seis y ocho disparos contra la vivienda de Yamila Vanesa Agüero Delclaux, hermana del Tapón, ubicada sobre calle Renato Della Santa al 1500, en las inmediaciones del Hipódromo de Mendoza. Aunque no hubo heridos, los proyectiles impactaron contra el portón de la propiedad, la pared de una vivienda vecina, el cartel de un taller mecánico y un poste de alumbrado público.

Seis días después se produjo el hecho más grave. Un sospechoso llegó hasta la casa donde residían la expareja de Agüero Delclaux y los hijos que tenían en común. Cuando la niña de 11 años abrió la puerta, fue sorprendida por una ráfaga de disparos, resultando con cuatro heridas de bala: dos en la pierna izquierda, una en la pierna derecha y otra en la mano izquierda.

La menor fue encontrada gravemente herida por su madre y trasladada inicialmente al Hospital Lencinas. Debido a la gravedad de las lesiones, luego fue derivada al Hospital Notti, donde permaneció internada hasta evolucionar favorablemente.

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El adolescente sospechado por el caso de la niña baleada en Godoy Cruz fue detenido en el barrio Pablo VI. Alf Ponce Mercado / Archivo MDZ

El adolescente sospechado por el caso de la niña baleada en Godoy Cruz fue detenido en el barrio Pablo VI.

Alf Ponce Mercado / Archivo MDZ

La investigación avanzó semanas después con la detención del menor de edad sindicado como autor material del ataque. Todo indica que el menor actuó cómo sicario en el ataque que habría sido ordenado desde el interior de la cárcel.

Tras la captura, la fiscal de Homicidios Florencia Díaz Peralta imputó al menor por dos hechos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa

Sospechas por otros ataques armados

La causa de la niña baleada también abrió otra línea investigativa sobre una serie de balaceras ocurridas durante marzo y que presentan características similares.

Los detectives sostienen que Morales Anisco podría haber recurrido a presuntos “sicarios” o integrantes de su estructura para ejecutar distintos ataques contra personas con las que mantenía conflictos personales o criminales.

Uno de esos episodios ocurrió el 12 de marzo en Rodeo de la Cruz, Guaymallén. Cerca de las 23, un hombre de 27 años se encontraba junto a su familia cuando un sujeto abrió fuego contra su vivienda y luego escapó en un Fiat Cronos blanco que lo aguardaba a pocos metros.

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En la escena, Policía Científica levantó varias vainas servidas calibre 9 milímetros con inscripción LUGER CBC, además de proyectiles y fragmentos de encamisado. Además, cámaras de seguridad registraron la llegada del agresor, quien descendió del vehículo, caminó hacia la vivienda y posteriormente huyó corriendo tras efectuar los disparos.

Por otro lado, el segundo ataque ocurrió durante la madrugada del 16 de marzo en una vivienda del loteo Jofré, en Los Corralitos, Guaymallén. Allí, una mujer de 48 años y su pareja se encontraban dentro de la propiedad cuando comenzaron a escuchar múltiples detonaciones que impactaron contra la casa.

Las víctimas se arrojaron al piso para protegerse mientras la balacera continuaba. Posteriormente, los peritos levantaron 12 vainas calibre 9 milímetros y constataron daños tanto en la vivienda como en un vehículo estacionado dentro del predio. Parte de esa secuencia también fue captada por cámaras de seguridad, las cuales permitieron divisar un Volkswagen Suran utilizado por los atacantes.

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La investigación tomó especial relevancia cuando se determinó que la propietaria de la vivienda era la madre de Eduardo Olivera Castillo, alias Fatmagul, un conocido delincuente condenado a 27 años de prisión por el asesinato de la adolescente Micaela Marinelli durante un enfrentamiento entre bandas ocurrido en Las Heras en 2016.

Durante su declaración, la mujer apuntó directamente contra Morales Anisco como la persona que habría ordenado el ataque. En su declaración señaló que el conflicto se originó por una disputa sentimental: dijo que el Piter habría iniciado una relación con la pareja de Olivera Castillo, generando amenazas previas entre ambos internos, quienes lideraban sectores diferentes dentro de Almafuerte I.

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Eduardo Olivera, alias el Fatmagul, el preso que fue amenazado por Morales Anisco.

Eduardo Olivera, alias el Fatmagul, el preso que fue amenazado por Morales Anisco.

Las pesquisas además revelaron posibles vínculos entre los ejecutores materiales de esas agresiones y la banda de los Corbera, una organización criminal con presencia en Guaymallén, de la que Morales Anisco habría formado parte años atrás y que, surge de la investigación, podría integrar actualmente su red de influencia.

A su vez, los investigadores detectaron conflictos previos entre Beltrán y la víctima del ataque ocurrido en calle Canadá, quien había sido su expareja, circunstancia que también colocó a Morales Anisco bajo sospecha en ese expediente.

Como elemento de especial relevancia, los peritajes balísticos determinaron que la pistola calibre 9 milímetros utilizada para atacar a la niña de 11 años fue la misma empleada en el tiroteo registrado en Rodeo de la Cruz, un hallazgo que reforzó la hipótesis de una estructura organizada detrás de los distintos hechos.