Propofol y equipos médicos en encuentros sexuales: el llamativo testimonio de una compañera de Delfina Lanusse
La causa contra la anestesióloga Delfina Lanusse y su examante, Hernán Boveri, sumó o una reveladora declaración de una colega del Hospital Italiano.
Hernán Boveri y Delfina Lanusse están imputados por administración fraudulenta de medicamentos.
MDZA casi mes y medio de que se destapara el escandalo por el robo de propofol para fiestas entre profesionales de la salud. La investigación contra Delfina “Fini” Lanusse y Hernán Boveri, avanzó en la hipótesis que sugiere que ambos utilizaban este fármaco y equipos de monitoreo del hospital para mantener relaciones sexuales bajo efectos de sedación.
De acuerdo con el testimonio de una médica del centro del Hospital Italiano, Lanusse y Boveri habrían sustraído durante casi tres años fármacos y dispositivos conocidos como "BIS" (índice biespectral), una vincha con electrodos y un monitor para vigilar las ondas cerebrales, que se utiliza normalmente en quirófanos para controlar la profundidad de la anestesia.
Los testimonios sobre la relación de Delfina Lanusse y Hernán Boveri
Según las declaraciones, el objetivo de usar este aparato en un ámbito privado era lograr un "viaje controlado" de propofol mientras mantenían relaciones sexuales en el domicilio de Lanusse.
Amigas y compañeras de residencia, afirmaron haber visto a Lanusse sedada en su casa en situaciones de riesgo de vida debido al uso de estas sustancias. Además del propofol, los testimonios mencionan la administración de otras drogas como la ketamina.
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Por su parte, la defensa de Boveri y Lanusse rechaza tajantemente estas acusaciones, calificándolas de "testigos de oídas" y señalando que no existe un "vicio estructural" en el relato. Los abogados argumentan que no existen faltantes de inventario reportados oficialmente por el Hospital Italiano, lo que invalidaría la acusación por robo de insumos.
Cómo está la causa
Sin embargo, el juez de la causa, Javier Sánchez Sarmiento, decidió procesarlos por administración fraudulenta. El magistrado considera que, si bien el hospital no detectó faltantes, el sistema de control de fármacos presentaba una vulnerabilidad que facilitaba el retiro ilegal de la anestesia, por ejemplo, recolectando restos de ampollas usadas en jeringas. La resolución final sobre el procesamiento se definirá el próximo mes en una audiencia ante la Cámara Criminal y Correccional.