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"Mi sobrino es un monstruo", habló la tía de uno de los acusados del crimen de Jeremías Monzón

Por primera vez habló un familiar directo de uno de los adolescentes imputados por el crimen de Jeremías Monzón en Santa Fe.


El crimen de Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado a puñaladas en Santa Fe, sumó en las últimas horas un testimonio inesperado que generó fuerte impacto social. Por primera vez desde que se conoció el caso, un familiar directo de uno de los menores imputados habló públicamente y se distanció del acusado con una dureza inusual.

Se trata de la tía de uno de los adolescentes de 14 años señalados como coautores del homicidio, quien dio una entrevista a América TV en la que rechazó cualquier intento de justificación y cuestionó abiertamente el marco legal que deja al menor fuera del régimen penal. “No avalamos nada. Mi sobrino es un monstruo y un peligro para la sociedad”, expresó, al tiempo que manifestó su acompañamiento a la familia de la víctima.

El crimen de Jeremías Monzón

El asesinato ocurrió entre el 18 y el 22 de diciembre pasado, cuando Jeremías fue engañado y llevado hasta una fábrica abandonada, donde fue atacado con extrema violencia. La autopsia confirmó que recibió más de 20 puñaladas y que el crimen fue registrado en video por los agresores.

Por el hecho, la Justicia identificó a tres adolescentes: una joven de 16 años que permanece detenida con prisión preventiva; un chico de 15 y otro de 14, ambos imputados pero en libertad por no ser punibles. Además, en los últimos días fue imputada la madre de la adolescente detenida, acusada de haber participado en la planificación del ataque.

La palabra de la TÍA de uno de los ASESINOS de JEREMÍAS MONZÓN

“Lo entregamos a la Justicia”

Durante la entrevista, la mujer —que pidió resguardar su identidad— buscó despegar a su familia de cualquier maniobra de encubrimiento. Aseguró que fue el propio menor quien confesó lo ocurrido a su madre y que ella lo entregó de inmediato junto con elementos de prueba. “Eso no se contó y nos están responsabilizando de cosas que no hicimos”, sostuvo.

No obstante, el relato dejó expuesta una fuerte contradicción: mientras afirmó que la crianza del adolescente es responsabilidad exclusiva de sus padres, reclamó al mismo tiempo algún tipo de sanción para su sobrino, aun cuando la ley lo considera inimputable. “Va a quedar libre, va a volver a la escuela, y eso es un peligro para todos”, advirtió.

Uno de los ejes centrales de su testimonio fue el pedido explícito de bajar la edad de imputabilidad. La mujer argumentó que un adolescente de 14 años tiene capacidad suficiente para entender la gravedad de sus actos y diferenciar entre el bien y el mal. “Si tienen discernimiento para tantas cosas, ¿cómo no lo van a tener para esto?”, cuestionó.

"No sabemos qué hacer"

También reveló que su familia atraviesa una situación de extrema tensión desde que el caso tomó estado público. Denunció amenazas, intentos de agresión y un clima de miedo que los llevó a postergar su aparición mediática.

Pese a ese contexto, aseguró que su intención no es confrontar sino, eventualmente, acercarse a la familia de Jeremías “con respeto y en el momento que ellos consideren”.

La mujer admitió no haber visto el video del ataque para no “perder la razón”, pidió perdón públicamente a la familia de la víctima y reclamó una respuesta del Estado. “No sabemos qué hacer. Pedimos ayuda, seguridad y que alguien se haga cargo”, concluyó.