Le dieron perpetua a la mujer que mató a su tía para robarle la jubilación
La Justicia de Córdoba condenó a una mujer de 58 años por asesinar a golpes a su tía de 72 para robarle el dinero de la jubilación.
La Justicia de Córdoba condenó a prisión perpetua a una mujer de 58 años por asesinar a su propia tía para robarle el dinero de su jubilación.
La Justicia de Córdoba condenó a prisión perpetua a una mujer de 58 años por asesinar a su propia tía para robarle el dinero de su jubilación. El fallo fue dictado por la Cámara Octava del Crimen con participación de jurados populares, que declaró culpable a María Alejandra Tabares por el homicidio de Olga Villarreal.
El tribunal consideró acreditado el delito de homicidio criminis causae, una figura penal que contempla la pena máxima cuando el asesinato se comete para facilitar un robo o asegurar la impunidad.
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El crimen ocurrió el 5 de junio de 2024 en una vivienda ubicada en calle Villa María al 5900, de barrio Comercial. Según estableció la investigación judicial, la acusada ingresó al domicilio de su tía —con quien mantenía un vínculo cercano y residía en la casa contigua— con el objetivo de robarle el dinero que había cobrado de su jubilación.
Una vez dentro de la vivienda, la mujer atacó brutalmente a la víctima, provocándole múltiples golpes en la cabeza que terminaron con su vida. El cuerpo fue hallado por Karina, hija de la jubilada, quien encontró a su madre tendida en el suelo y rodeada de sangre.
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El caso generó fuerte conmoción en la zona sur de la ciudad, no solo por la violencia del ataque sino también por el lazo familiar entre víctima y victimaria.
La actitud de la mujer acusada de matar a su tía
Uno de los aspectos que más impactó durante la investigación fue la actitud posterior de la acusada. De acuerdo con testimonios de allegados, tras el hallazgo del cuerpo Tabares intentó mostrarse ajena a lo ocurrido e incluso consoló a su prima en medio de la escena, lo que inicialmente desvió las sospechas.
Sin embargo, con el avance de la pesquisa comenzaron a surgir elementos que la comprometían. Las cámaras de seguridad de la zona, el conocimiento que tenía de la rutina de la víctima y la información sobre el dinero guardado en la vivienda fueron piezas claves para reconstruir lo ocurrido.
Juicio y condena
Con esas pruebas, la fiscalía logró sostener la acusación que finalmente derivó en el juicio y la condena a prisión perpetua.
Tras conocerse la sentencia, la familia de la jubilada expresó alivio por la resolución judicial. “Ahora estamos un poco más tranquilos. Por fin se hizo justicia y mi mamá va a poder descansar en paz”, expresó la hija de la víctima. Y agregó: “Estamos destruidos como familia, devastados, y cuesta mucho recuperarse de algo así”, señalaron tras la audiencia.