Presenta:

La prueba que podría derrumbar la versión de uno de los detenidos por el caso Agostina Vega

El informe preliminar de la autopsia detectó dos rastros hemáticos debajo de las uñas de la adolescente. Los investigadores buscan determinar ahora si pertenecen únicamente al principal acusado o si comprometen a otras personas.

El caso de Agostina Vega volvió a conmover a la sociedad argentina.

El caso de Agostina Vega volvió a conmover a la sociedad argentina.

Gentileza.

La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó en las últimas horas un elemento que podría resultar determinante para establecer si hubo más de una persona involucrada en el crimen. El informe preliminar de la autopsia detectó dos rastros hemáticos debajo de las uñas de la adolescente, una evidencia que ahora concentra la atención de los investigadores y de los peritos que trabajan en la causa.

Aunque el estado en que fueron hallados los restos dificultó parte de los estudios forenses, los especialistas lograron recuperar material biológico que será sometido a análisis genéticos. La principal hipótesis es que esas muestras corresponden a lesiones producidas durante un intento de defensa de la víctima frente a su agresor o agresores.

La presencia de más de un rastro de sangre alimentó una línea de investigación que hasta ahora permanecía abierta: la posibilidad de que en el ataque hubiera intervenido más de una persona. Para los investigadores, el hallazgo es compatible con una situación de resistencia física por parte de Agostina antes de ser asesinada.

En ese contexto, la situación procesal de Osvaldo Fassetta podría agravarse. El hombre, que alquilaba una habitación en la vivienda de Claudio Barrelier, permanece detenido por presunto encubrimiento. Sin embargo, los resultados de los estudios de ADN podrían modificar sustancialmente el escenario judicial.

Los peritos buscarán determinar si alguno de los perfiles genéticos hallados bajo las uñas de la adolescente coincide con el de Fassetta. En caso de obtenerse una compatibilidad, los investigadores tendrían un nuevo elemento para sostener que su participación fue más allá de un eventual encubrimiento posterior al crimen.

La sospecha sobre Fassetta ya había crecido a partir de las contradicciones detectadas en sus declaraciones y por otros elementos incorporados al expediente. Entre ellos figura el hallazgo de rastros de sangre en una frazada de su habitación, que según los peritajes habría sido lavada con agua oxigenada, una circunstancia que la fiscalía considera relevante para reconstruir lo ocurrido en las horas posteriores al asesinato.

Mientras tanto, el fiscal Raúl Garzón espera el resultado de los análisis genéticos que podrían arrojar una de las pruebas más contundentes de toda la investigación. Los rastros encontrados en las uñas de Agostina aparecen hoy como una pieza clave para establecer si el femicidio fue cometido únicamente por Barrelier o si existieron otras personas con algún grado de participación en el ataque.