La familia de Alan Villouta busca impulsar una ley para evitar las demoras en la Justicia
Tras el sobreseimiento de Alejandro Verdenelli, los padres de Alan Villouta buscan impulsar una ley para evitar que mas casos prescriban por demoras judiciales.
La familia de Alan Villouta busca impulsar una ley para evitar que otras causas quede sin resolución por el paso del tiempo. Foto: Archivo MDZ
La familia de Alan Villouta, el joven que murió al ser atropellado a mediados en 2017 mientras cruzaba el Acceso Sur, busca transformar la indignación por la prescripción de la causa en una iniciativa legislativa. Sus padres buscan impulsar una reforma que podria llevar el nombre de “Ley Alan”, con el objetivo de evitar que otros procesos queden sin resolución por las demoras judiciales.
En una charla con MDZ, Andres Villouta, padre de Alan, explicó que la idea de propuesta surgió luego de que el Tribunal Penal Colegiado N°2, conformado por los jueces Mauricio Juan, Horacio Cadile y Federico Martínez, declararó la prescripción de la causa que tenía como acusado al empresario Alejandro César Verdenelli y dispusiera su sobreseimiento.
Para Andrés, lo ocurrido no puede quedar solamente como el peor desenlace que tuvo el expediente por la muerte de su hijo, sino que debe servir para revisar qué sucede cuando una investigación y sus instancias judiciales se prolongan durante años sin alcanzar una resolución firme.
“Hay que hacer algo para que estas cosas cambien, para que haya más conciencia y no voy a parar hasta que se haga justicia y cambien las cosas”, sostuvo Villouta en diálogo con este medio.
La intención de la familia es que la iniciativa establezca mecanismos mediante los cuales se fijen plazos para las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia, especialmente en aquellos casos cuya resolución se dilata más de lo razonable y puedan poner en riesgo la continuidad de la causa.
El planteo apunta especialmente a evitar que una demora judicial termine favoreciendo la prescripción de una investigación o impidiendo que una sentencia pueda quedar firme. Para la familia Villouta, ese es precisamente uno de los aspectos que deben revisarse a partir de lo ocurrido con el expediente de Alan.
La idea de una “Ley Alan”
La propuesta requiere de muchos pasos, pero la familia ya comenzó a plantear la necesidad de avanzar con una reforma normativa. El objetivo es que el caso de Alan pueda convertirse en un antecedente para establecer nuevas herramientas que permitan evitar situaciones similares.
Durante la reunión que mantuvieron el viernes 14 de agosto en Casa de Gobierno, Andrés Villouta y Andrea Bazán, padres de Alan, plantearon esta preocupación ante el gobernador Alfredo Cornejo y el procurador de la Suprema Corte de Justicia, Alejandro Gullé.
En el encuentro, se habló de la posibilidad de impulsar cambios normativos destinados a impedir que los tiempos procesales terminen haciendo imposible una respuesta judicial definitiva.
La familia considera que una eventual “Ley Alan” debería contemplar qué ocurre cuando una causa lleva años de trámite y todavía no existe una sentencia firme, de manera que las demoras no terminen provocando el cierre del proceso.
La iniciativa busca además que el reclamo no quede limitado al caso de Alan. La intención de sus padres es que pueda convertirse en una herramienta para otras familias que atraviesan procesos judiciales similares y prolongados y que puedan quedar expuestas a una situación parecida.
El recurso para intentar reabrir la causa
Mientras avanza el planteo de la familia para impulsar una eventual “Ley Alan”, los padres del jovén asesinado también buscarán revertir la decisión que puso fin al proceso.
Durante la reunión en Casa de Gobierno, recibieron el respaldo institucional para avanzar con un recurso de casación contra la resolución que declaró prescripta la causa contra el empresario Alejandro Verdenelli.
Tal como explicó Villouta, el Ministerio Público Fiscal (MPF) presentará un nuevo recurso de casación, mientras que la familia, en su condición de querellante, adherirá al planteo. También acompañarán la presentación el Gobierno de Mendoza y el Ministerio de Seguridad.
“Se va a presentar el recurso de casación, el Ministerio Público Fiscal lo va a presentar, nosotros como querellantes nos vamos a adherir. El Gobierno de la provincia de Mendoza también se adhiere a este pedido juntamente con el Ministerio de Seguridad”, afirmó.
El objetivo será que se revise la resolución y que la causa pueda continuar. Uno de los puntos que la familia pretende analizar es precisamente el tiempo que demandó la intervención de la Justicia hasta llegar a la decisión que terminó provocando la prescripción.
“Se va a revisar técnicamente por qué se tomó ese tiempo”, explicó Villouta.
El caso que dio origen al reclamo
Alan Villouta tenía 21 años cuando murió durante la madrugada del 26 de agosto de 2017, después de ser atropellado mientras intentaba cruzar el Acceso Sur, a la altura de La Barraca Mall, en Dorrego, luego de finalizar su jornada laboral en una pizzería del centro comercial.
El joven fue embestido por una Porsche Cayenne conducida por Alejandro Verdenelli, quien continuó su marcha después del impacto. Tras el hecho, el conductor permaneció prófugo durante casi 60 horas, hasta que finalmente se entregó de forma voluntaria.
En 2020, Verdenelli había sido condenado a tres años de prisión en suspenso y ocho años de inhabilitación para conducir por homicidio culposo agravado por la conducción imprudente y antirreglamentaria de un automotor.
El caso derivó en una investigación judicial que se extendió durante años y que tuvo distintas instancias hasta llegar a su actual desenlace.
Sin embargo, el 12 de agosto de 2026, un tribunal anuló la condena que había recibido el empresario de 52 años en abril del 2020, luego de que los magistrados hicieran lugar a un planteo presentado por la defensa y declararan prescripta la causa, por lo que dispusieron el sobreseimiento de Verdenelli.
Ahora, la prescripción de la causa y el sobreseimiento del empresario llevaron a la familia a plantear dos caminos simultáneos: intentar revertir la decisión en los tribunales y promover una reforma para que otras familias no atraviesen un proceso similar.
Para Andrés Villouta, el objetivo de la eventual “Ley Alan” es que la muerte de su hijo no quede solamente asociada a una causa que terminó después de casi nueve años, sino que pueda convertirse en el punto de partida para modificar aquello que, según sostiene, permitió que el expediente llegara a este desenlace. “No voy a parar hasta que se haga justicia y haya un cambio”, sentenció.