"Me siento hostigada": el abogado de Leopoldo Luque hizo llorar a Gianinna Maradona
El debate está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro. Siete de los ocho acusados de "homicidio simple con dolo eventual” serán juzgados.
El debate está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro. Siete de los ocho acusados de "homicidio simple con dolo eventual” serán juzgados.
Este martes a las 10 de la mañana, comienza la tercera audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona. Siete de los ocho acusados de "homicidio simple con dolo eventual” serán juzgados y podrían enfrentar penas de hasta 25 años de prisión.
Se trata de Leopoldo Luciano Luque (45); Agustina Cosachov (41), Carlos Ángel Díaz (34), Nancy Edith Forlini (57), Mariano Ariel Perroni (45), Ricardo Omar Almirón (42) y Pedro Pablo Di Spagna (53). Todos se encuentran imputados por el delito de homicidio simple con dolo eventual, una figura que prevé penas de entre 8 y 25 años de prisión.
El debate está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Las audiencias se llevarán a cabo los martes y miércoles entre las 10 y las 17 horas.
Durante el interrogatorio, Francisco Oneto, abogado del neurocirujano, elevó el tono en algunas preguntas y hasta protagonizó un cruce con Fernando Burlando.
“Me siento hostigada”, fueron las palabras de Gianinna antes de largarse a llorar.
Los magistrados establecieron un cuarto intermedio de 15 minutos.
Tras escuchar el audio, la hija de Maradona describió a Luque como “el rey de la manipulación”. Gianinna sostuvo que los audios la sorprendieron ya que él no se dirigía a ella de esa manera. “Conmigo no se dirigía de esta manera, todo lo contrario. Ayer, leyendo un chat con él, se dirige a mí diciendo que yo le caía mejor que mi hermana”, reveló. Y sentenció: “Es un gran actor”.
Durante la declaración de Gianinna, expusieron un audio de Leopoldo Luque. “Las gordas dicen: 'Arreglamos que no'. Son unas hijas de puta. No quiero ni hablar, porque tengo unas ganas de decirles 'gordas del orto, cierren el orto'. Qué mala leche que son”, se le escucha decir al neurocirujano sobre las hijas del Diez.
Tras un cuarto intermedio, se reanudó la audiencia y Gianinna Maradona continuó con su declaración y recordó la sobredosis de su papá en el 2000. “Esa vez le pedí por favor que viviera, que quedaba mucho por vivir, que quería que conociera a mis hijos. Él me apretó la mano. Creo que ese día se dio cuenta de que tenía ganas de recuperarse. Se recuperó”, expresó entre lágrimas.
Sin embargo, Gianinna señaló que todo empeoró cuando se fue a Dubai y a México. “Desde que jugaba en la Selección que tomaba pastillas para dormir, pero después empezó a tomar en otras cantidades. Y no solo a la noche, sino también en el día”, manifestó.
Gianinna recordó aquel 25 de noviembre de 2020. “Me llama Cosachov por teléfono y me dice que mi papá se había descompensado. Me dijo que vaya, que maneje tranquila”, detalló.
Según relató, cuando entró al barrio quiso abrir la puerta de entrada, pero no pudo porque estaba cerrada. Por lo tanto, ingresó por el jardín y se encontró con los médicos que estaban intentando reanimar a Maradona.
“Al poco tiempo vinieron los médicos de la ambulancia para comunicarme a mí que era su familiar que no habían podido hacer nada y que mi papá se había muerto”, explicó. Por último, señaló que fue su mamá quien les dijo que convenía hacerle una autopsia a Diego, ya que “se habían manejado mal”.
El fiscal Patricio Ferrari exhibió un audio del psicólogo Díaz en el que se le escucha decir: “Hay que cubrirnos y pasarle la pelota a Diego”.
“Me genera ira escucharlo”, fue la reacción de Gianinna al escuchar dicho audio.
Durante su testimonio, la hija del Diez lloró y criticó las declaraciones previas de Luque: “Me da bronca porque Luque decía que era el médico (tratante) pero acá no se hace cargo”.
A su vez, apuntó contra Cosachov, Luque y el psicólogo Díaz, y manifestó que lo único que hicieron fue “manipularnos”.
“Dejaron a mi hijo sin abuelo”, expresó con dolor.
Esta mañana, Gianinna Maradona declaró y describió un fuerte deterioro en la salud de su padre en los meses previos a su muerte. “Mi papá estaba perdido en tiempo y espacio. No me podían decir que estaba bien, no estaba para nada bien”, sostuvo ante el tribunal.
En su testimonio, relató episodios de desorientación y angustia. Recordó una conversación en octubre de 2020 en la que Diego confundió la fecha de su cumpleaños: “Me dijo que había sido el día anterior”, contó, y aseguró que tras ese episodio alertó a Leopoldo Luque y a integrantes del entorno.
Gianinna también hizo foco en el deterioro físico y cognitivo del exfutbolista. “Estaba muy mal. Cada vez le costaba más caminar, interactuar y conectarse”, señaló, y agregó que le explicaban que se trataba de efectos de la medicación o del consumo de alcohol, aunque su estado “empeoraba cada vez más”.
Además, cuestionó el manejo del entorno cercano y apuntó a posibles maniobras para limitar el contacto. “Cada vez que decía que iba a verlo, le ponían más pastillas o le daban alcohol para generar una situación fea y que me quiera ir”, lamentó.
Sobre el cumpleaños número 60, lo describió como un momento crítico: “Estaba con la mirada perdida… no se reconocía a sí mismo”, relató. También, indicó que existía falta de información clara sobre su tratamiento: “Pedimos saber qué medicación consumía, pero no nos explicaban”.
En ese contexto, sostuvo que la evolución clínica generaba preocupación constante: “Mi papá era la persona más rápida del planeta y estaba cada vez peor”.
El neurocirujano Leopoldo Luque solicitó nuevamente intervenir en el debate —por tercera vez— y se prevé que amplíe su testimonio en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona.
Ante esto, el juez Alberto Gaig pidió que este tipo de intervenciones no se vuelva habitual y remarcó la necesidad de avanzar con los testigos. “Que declaren los testigos de cargo. A este ritmo no habrá vacaciones en julio”, deslizó con ironía el titular del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro.
En paralelo, el abogado Fernando Burlando planteó que la declaración del imputado debe encuadrarse dentro de lo establecido por la Ley de Víctimas.
Durante su exposición, Luque admitió haber firmado una copia de la historia clínica de Maradona en la Clínica Olivos, aunque sostuvo que su vínculo con el paciente fue cambiando con el tiempo. “Se me puede considerar médico de cabecera o de confianza, pero eso ya no era así”, explicó.
También afirmó que el exfutbolista tomaba decisiones por sí mismo respecto a su salud y reconoció el consumo de alcohol. En ese sentido, indicó que el consentimiento informado implica aceptar posibles riesgos.
Por último, el acusado señaló que en cierto momento la estrategia era “asustarlo un poco” al exjugador.
El fiscal Patricio Ferrari muestra conversaciones entre el neurocirujano Leopoldo Luque y el abogado Matías Morla, ex apoderado de las marcas de Diego Armando Maradona.
Asimismo, exhibe un audio del acusado enviado el 25 de abril de 2020 a Vanesa Morla en el que sostiene que el paciente “no tiene riesgo inminente de muerte”.
“Habría que definir bien la fecha en que yo le manejo la salud”, sostuvo Luque en el mensaje de voz.
El fiscal Patricio Ferrari exhibe una pericia caligráfica realizada en noviembre de 2020, cuando Diego Armando Maradona se encontraba internado en la Clínica Olivos.
Se trata de una copia de la historia clínica del paciente que fue entregada al neurocirujano Leopoldo Luque.
La tercera audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona se inició este martes en los Tribunales de San Isidro y el fiscal Patricio Ferrari anunció a los testigos, mientras que comunicó que no saben “cuándo podrá declarar el médico Juan Carlos Pinto” debido a que “está con un tratamiento”.
“No sabemos cuándo podrá declarar el médico Juan Carlos Pinto. Está con un tratamiento”, señaló Ferrari en relación a Pinto que es el profesional de la empresa +Vida que firmó el acta de defunción del exjugador.
Cuatro testigos, entre ellos Gianinna Maradona, declararán este martes en la tercera audiencia del juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y se espera que el neurocirujano Leopoldo Luque pida volver a comparecer para refutar a los citados.
Fuentes judiciales informaron a la Agencia Noticias Argentinas que la hija del astro argentino y Claudia Villafañe podría exponer ante los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón tras la suspensión de su testimonial en la jornada anterior.
Tras la finalización de la segunda audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona, Fernando Burlando, abogado de Gianinna y Dalma, sostuvo que las declaraciones de Luque fueron “brillantes” para la acusación más que para la defensa.
“Expliquenme que hizo Luque para evitar la muerte de Diego”, manifestó y lo describió como un “mentiroso profesional”.
Pasadas las 15 horas, volvió a declarar Leopoldo Luque y defendió su accionar en torno a la internación de Diego Maradona. “Yo a las hijas de Maradona no les mentí”, afirmó.
En ese sentido, explicó que tras la cirugía existían distintas alternativas: una rehabilitación, una internación psiquiátrica contra su voluntad o el regreso al domicilio. Además, sostuvo que la decisión debía ajustarse al marco legal. “El paciente que no tiene riesgo para sí ni para terceros no tiene por qué ser sometido a una internación compulsiva”, argumentó.
A su vez, aseguró que inicialmente se oponía a que Maradona dejase la clínica. “Después de la operación, el único que insistía para que no se fuera a su casa era yo, porque pensaba que podía volver a tomar alcohol”, señaló. Sin embargo, indicó que el propio paciente quería irse.
Por otro lado, respondió a los mensajes que generaron polémica. “Cuando digo que le voy a ‘comer la cabeza’, es mentira, le seguía la corriente”, explicó. También apuntó contra el entorno familiar al sostener que en varias oportunidades no pudo intervenir como médico.
Durante el juicio, también se reprodujeron audios y chats que muestran que existían señales claras sobre el deterioro de la salud de Diego Maradona en los días previos a su muerte. En uno de los mensajes, el kinesiólogo Nicolás Taffarel advirtió: “Estaba muy hinchado Dieguito, totalmente edematizado”, y agregó que no quería recibir atención.
En esa misma línea, también se plantearon cuestionamientos sobre el seguimiento médico. “Tienen que venir todos los días, aunque sea diez minutos”, se escucha en uno de los audios.
Los mensajes también exponen discusiones internas sobre la internación domiciliaria. “Yo les lleno la cabeza”, escribió Luque en referencia a las hijas de Maradona, mientras que en otro tramo celebraba: “Ya está, domiciliario” y admitía: “Me peleé con todos”.
A su vez, el material revela contradicciones en su propio rol. Mientras le aseguraba a Gianinna que iba a visitar a su padre “todos los días”, en privado escribió: “No voy ni en p... todos los días”. Incluso, días después, sostuvo: “No quiero hablar más del Diego. Estoy cansado”.
Pasadas las 12 del mediodía, Leopoldo Luque, uno de los imputados por la muerte de Diego Maradona, amplió su indagatoria y fijó su postura desde el inicio: “Soy inocente y lamento la muerte de Maradona”.
El neurocirujano centró su estrategia en desacreditar las conclusiones médicas que sostienen la acusación y puso en duda tanto el diagnóstico cardíaco como la reconstrucción de las últimas horas del exfutbolista. En ese sentido, aseguró que la insuficiencia cardíaca no puede establecerse a partir de una autopsia. “Es un diagnóstico clínico, un síndrome complejo, por lo cual no se puede hacer en una autopsia”, sostuvo.
También cuestionó los estudios sobre la miocardiopatía dilatada y el tamaño del corazón. Según explicó, el peso registrado, 495 gramos, se encontraba dentro de parámetros posibles. “Es el rango más alto, pero dentro de lo normal”, afirmó, al rechazar la interpretación de los peritos que lo consideraron agrandado.
Además, insistió en que Maradona no tenía tratamiento para patologías cardíacas. “Diego no recibía medicación por la miocardiopatía dilatada ni por la insuficiencia cardíaca. A partir de 2007 no recibió ningún medicamento cardíaco”, señaló.
El neurocirujano también puso en duda la cronología de la muerte. Al referirse al edema pulmonar, sostuvo que puede generarse en minutos y no necesariamente en un proceso prolongado. “El edema puede provocarse en minutos y también durante una reanimación”, afirmó, antes de lanzar una de las frases más impactantes de su exposición: “Reanimaron un cadáver”.
“No hay un consenso para medir un criterio de agonía de un paciente”, explicó, y agregó que no es posible establecer con precisión cuánto tiempo una persona estuvo en ese estado. De esta forma, contradijo la hipótesis de los peritos oficiales que hablaron de una agonía de 12 horas.
El neurocirujano Leopoldo Luque ampliará su indagatoria y adelantó que no va a responder preguntas.
Allegados a la Fiscalía sostuvieron que el objetivo de la testimonial es atrasar el proceso.
Tras el pedido de Luque, la Fiscalía suspendió las declaraciones de Gianinna Maradona, el médico Juan Carlos Pinto y la de un efectivo policial que participó del operativo que se llevó a cabo el día en el que murió Maradona en la casa del country de Tigre.
El neurocirujano Leopoldo Luque pidió ampliar su indagatoria. Ante esto, el tribunal le pidió al abogado del imputado “que se calme y modere el tono”.
A pesar de los reclamos de las querellas y los fiscales, los jueces resolvieron que está en todo su derecho y que declarará después de las 12.
Mario Baudry, abogado de Verónica Ojeda, cuestionó el pedido de la defensa de Luque: “Es imposible llevar así un juicio, donde no hay fair play. La defensa de Luque no ha dejado que empiece el juicio”.
Los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N°7 de San Isidro rechazaron el planteo de Francisco Oneto, uno de los defensores del neurocirujano Leopoldo Luque, para incorporar el programa “A dos voces”. Esto se debe a que consideraron que se tratan de “dichos extrajudiciales”.
Francisco Oneto, uno de los defensores del neurocirujano Leopoldo Luque, pidió añadir al expediente un fragmento del programa "A dos voces", donde participaron Mario Baudry y el jefe de enfermeros, Mariano Perroni, uno de los acusados.
El fiscal Patricio Ferrari adhirió al pedido del abogado, pero solicitó añadir únicamente las declaraciones del acusado. “Las manifestaciones del imputado Perroni son de interés”, sostuvo el fiscal.
Burlando, quien también participó de la entrevista, respaldó a Ferrari: “En el marco de coherencia, también vamos a adherir a la petición de la Fiscalía, remarcando que lo interesante son las expresiones del acusado”.
Sin embargo, el abogado de Perroni se opuso y aseguró que la entrevista estuvo “preparada” y que fue “controlada por la defensa”.
Previo a la audiencia, Fernando Burlando, abogado de Dalma y Gianinna Maradona, habló con los medios y señaló: “Las 12 horas de agonía están demostradas porque el corazón de Diego, en su ventrículo, tenía coágulos”.
“Esa mañana ni lo entraron a ver, nos mintieron a todos en la cara diciendo que Diego había ido a orinar cuando estaba agonizando”, expresó Burlando. A su vez, apuntó fuertemente contra Leopoldo Luque: “Hizo una movida para externarlo y el primer día se lo tomó y dijo 'no me molesten por ocho días'”.
Por otro lado, indicó que Gianinna fue engañada. “Fue víctima y protagonista de algo que tiene que ver con la manipulación, el daño, la estafa para externar a Diego”, concluyó.
Este jueves, el tribunal escuchará tres relatos determinantes:
El abogado Fernando Burlando, representante de Dalma y Gianinna Maradona, habló con MDZ y adelantó cómo continuará el proceso en los próximos días. “Creo que el jueves van a ser todas audiencias testimoniales”, señaló, y explicó que el objetivo será reconstruir en detalle lo ocurrido: “Vamos a arrancar con la recreación de toda la historia”.
El abogado también se mostró confiado respecto al resultado del juicio. “Sí, estoy convencido de que va a haber justicia. Tengo mucha fe y confianza”, afirmó. En cuanto al estado de las hijas de Maradona, aseguró que “Dalma y Gianinna están tranquilas”.
“Un llamado telefónico lo hubiese salvado a Diego”, sostuvo, al insistir en que hubo omisiones que podrían haber evitado el fatal desenlace.
El abogado de la psiquiatra Agustina Cosachov, Vadim Mischanchuk sostuvo: “El encargado de la salud de Diego Armando Maradona era el propio Diego Armando Maradona”.
“Decir que Cosachov 'experimentaba' con el cuerpo es agraviante”, expresó, en cuanto a los dichos del abogado Fernando Burlando.
Roberto Rallín, abogado defensor del neurocirujano Leopoldo Luque, señaló que "si Diego estuviera vivo, diría que no condenaran a Luque". Como si fuera poco, subrayó: “Luque no es un asesino, es un buen hombre”, provocando la reacción de Dalma y Gianinna Maradona.
El abogado defensor de Leopoldo Luque, Francisco Oneto, expuso en el juicio: "Diego Armando Maradona muere de un infarto. Vamos a probar que ninguno de los cuadros que venía arrastrando condujeron a su deceso".
En su alegato, el letrado aseguró que hay un problema de causalidad en el hecho que fue elevado a juicio. Asimismo, citó a una de las querellas que dijo: "Da la sensación de que esta gente no estaba a cargo de la salud de Maradona". Enseguida, sentenció: "Correcto. En el período de internación domiciliaria, Luque no estaba a cargo de la salud de Maradona".
"Vamos a demostrar que Luque era uno de los que quería que Maradona se quedara en la clínica", enfatizó el Luque.
En su alegato, el abogado Fernando Burlando sentenció: “Maradona fue asesinado”. Y aseguró que, durante su internación domiciliaria, Maradona estuvo rodeado de “gente desconocida”.
A su vez, exhibió un estetoscopio ante el tribunal y remarcó: “Jamás se escuchó el corazón de Maradona entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020”. “Maradona estaba extremadamente edematizado. Lo pudimos ver en esa foto que recorrió el mundo”, señaló. Además, detalló que en la casa del country San Andrés de Tigre “no había aparatología médica, ni siquiera una curita”.
Y concluyó: “Lo de esta gente fue temerario. No puedo encontrar palabras para definir lo que le pasó a Diego. Se formó un entorno diabólico”.
Durante su exposición, el fiscal Patricio Ferrari fue contundente al describir lo que ocurrió en las horas previas a la muerte de Diego Maradona. En ese sentido, sostuvo que el exfutbolista atravesó un proceso de deterioro prolongado sin recibir la atención adecuada. “Maradona empezó a morir 12 horas antes”, afirmó, al marcar que el desenlace no fue repentino, sino que hubo tiempo para intervenir.
En esa línea, Ferrari aseguró que existieron señales claras de alerta que fueron ignoradas por el equipo médico. “Existieron múltiples alarmas, pero decidieron no escucharlas”, señaló, y agregó que durante ese período “no hicieron nada para evitar que Maradona muriera”, apuntando directamente contra los profesionales imputados.
El fiscal también hizo foco en las condiciones de la internación domiciliaria, que consideró deficientes. “Una internación domiciliaria es un sanatorio en la casa, pero esto no pasó”, sostuvo.
Además, Ferrari fue aún más duro al calificar al grupo de acusados como “un grupo de improvisados”, en referencia a los siete profesionales que llegaron a juicio. Según adelantó, durante el debate se expondrán pruebas clave, entre ellas conversaciones telefónicas que permitirán reconstruir lo ocurrido.
El fiscal sentenció: “Diego gritaba, se ahogaba y hubo una indiferencia criminal”.
Tras el cuarto intermedio, los jueces rechazaron el pedido para transmitir todo el debate, ya que sostuvieron que “excede y constituye una modalidad que no resulta necesaria para asegurar la transparencia del juicio”.
Francisco Oneto, uno de los abogados de Leopoldo Luque, pidió que el debate oral y público se transmita en vivo. “Lo que estamos pidiendo es que sea público”, detalló.
“Yo solo confió en Dios y en mí”, fue la respuesta del abogado al ser consultado sobre si confiaba en el tribunal a cargo del juicio por la muerte de Diego Maradona.

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