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"Fue entre muchos": el testimonio del hijo de la víctima del fatal ataque en un bar de San Miguel

Ezequiel Rogers, testigo presencial e hijo del fallecido en la puerta del bar Sutton, en San Miguel, rompió el silencio y pidió justicia por su padre.


La tragedia de Alexis Oscar "Pipa" Rogers cuenta con un testimonio directo y desgarrador: el de su propio hijo, Ezequiel. El joven, que acompañaba al técnico escénico de 50 años la fatídica noche del sábado, relató una pequeña parte de la violencia sufrida en la puerta del local nocturno de San Miguel.

Limitado por todavía no haber declarado formalmente en la causa, el joven se mostró ante los medios visiblemente afectado por el trauma de haber presenciado el fallecimiento de su padre tras la maniobra de asfixia de los patovicas, y expresó su estado actual con crudeza: "Trato de estar lo mejor posible pero en esta situación no puedo estar bien".

El relato del ataque en el bar de San Miguel

El ataque de los empleados de seguridad no se limitó únicamente a su padre, sino que se transformó en una golpiza generalizada contra el grupo que intentaba ingresar al bar. El joven detalló las secuelas físicas del enfrentamiento y el ensañamiento de los patovicas:

"Me golpean en el rostro, la espalda, en todo el cuerpo y entre muchas personas", denunció el joven, asegurando que la agresión fue coordinada y desproporcionada.

Ante la gravedad de los hechos y la reciente detención de los cuatro patovicas —Horacio García, Kevin Hostar, Roberto Muñoz y Pablo Urquiza—, el hijo de la víctima, junto a su madre, expresaron su reclamo de justicia.

Su declaración será fundamental para la fiscal Lorena Carpovich, ya que, como adelantó ante las cámaras, denunció que no se trató de una maniobra de sujeción accidental, sino de un ataque físico violento que lo alcanzó a él también.

Actualmente, los cuatro detenidos enfrentan cargos por el delito de homicidio, mientras el bar Sutton permanece clausurado de manera preventiva por el municipio de San Miguel.

Por otro lado, el municipio de San Miguel dispuso la clausura inmediata del bar. Además de la investigación por el crimen, el local quedó en la mira por presuntas irregularidades previas y denuncias de discriminación en el derecho de admisión.