Feroz ataque a una joven en un asalto: la arrastró de los pelos por todo el local
Una joven fue agredida en un asalto a una mueblería. "Me está cagando a palos", alcanzó a decirle a su jefa con quien mantenía una videollamada previamente.
Una joven de 23 años fue salvajemente agredida durante un asalto a una mueblería de Rosario en la tarde del martes 30, que trascendió en las últimas horas ya que se difundieron las imágenes que registraron el brutal ataque.
Un delincuente que se hizo pasar por un cliente ingresó al local y se sentó en un sillón delante del escritorio en el que atendía la joven, que en esos momentos mantenía una videollamada con su jefa. Al percibir extraños movimientos del hombre, la mujer le pidió que se retirara.
Ante la quietud del atacante, la chica insistió: “Necesito que te retires”. Luego repitió el pedido en un tono desesperado y amenazó con llamar a la policía. “Pauli, me da miedo, boluda”, comentó en paralelo a su jefa, que estaba al otro lado de la videollamada.
Video: feroz ataque a una joven en un asalto: la arrastró de los pelos por todo el local
De inmediato se desencadenó un feroz forcejeo: el hombre comenzó a tironearla del cabello y, en la resistencia que ofrecía Luz para no ser trasladada a otro sector, cayó una estantería. Mientras gritaba "¡Ayuda!", el agresor logró reducirla hacia el suelo.
En ese momento se desató una secuencia de forcejeos, golpes, que incluyó manoseos por parte del agresor hacia la chica. En medio de los gritos desesperados la víctima pedía que se llevara el celular y que la soltara.
“Salí, no me toques. Llevate mi celular”, alcanzó a decir la empleada, quien posteriormente recibió una patada. En ese marco, el hombre comenzó a repetir: “Quedate quieta”.
Tras este tramo, la violencia alcanzó su punto máximo: el atacante empujó a Luz sobre un sillón y le mordió con fuerza el dedo meñique de la mano derecha, provocándole una herida abierta y posible fisura.
“Ayudame, me está cagando a palos”, alcanzó a gritar la joven antes de que finalmente el delincuente escapara del lugar llevándose sus pertenencias.
Las cámaras de seguridad del comercio registraron toda la secuencia y son clave para la identificación y detención del agresor, que hasta el momento continúa prófugo.

