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Crimen en un asalto: arrancó el juicio por jurados por el brutal asesinato de un finquero en San Martín

Jesús Rosas Funes y Rodrigo Moyase sentaron en el banquillo de los acusados por el asesinato de Juan Carlos González, ocurrido en 2025.

Rodrigo Moya y Jesús Rosas, enfrentan un juicio por jurados por el asalto fatal del finquero en San Martín.

Rodrigo Moya y Jesús Rosas, enfrentan un juicio por jurados por el asalto fatal del finquero en San Martín.

Este lunes comenzó en los Tribunales de San Martín el juicio por jurados por el brutal crimen en un asalto de Juan Carlos González, el finquero de 78 años que fue hallado asesinado de un disparo en la cabeza y completamente calcinado dentro de su camioneta, a principios del año pasado en la zona rural de Montecaseros, San Martín.

El caso llegó a debate con dos acusados que enfrentarán a un jurado popular encargado de definir su responsabilidad penal. Se trata de Jesús Alejandro Rosas Funes (37) y Rodrigo Ismael Moya (25), quienes desde los primeros días de la investigación quedaron señalados como principales sospechosos del homicidio.

Los dos sindicados asaltantes llegaron al debate imputados por el delito de homicidio agravado por alevosía y ensañamiento, en concurso ideal con homicidio criminis causa, además de robo simple. Las penas previstas para este tipo de delitos son de las más altas del Código Penal.

La causa fue investigada el fiscal de San Martín-La Colonia, Martín Scattareggi, y supervisada por el fiscal en jefe Oscar Sívori, por lo que ambos estuvieron presentes en el inicio del juicio, donde ofrecieron sus alegatos de apertura. Lo mismo hicieron el querellante Mariano Talquenca, quien representa a uno de los hijos de la víctima y los abogados defensores Edith Bunjeil y Federico Alissiardi.

Justamente, tras las exposiciones de las partes, fueron los dos hijos de González quienes prestaron declaración frente al jurado. Este martes, el proceso continuará con nuevos testigos y se espera que el jueves se desarrollen los alegatos de cierre, para que luego los 12 ciudadanos pasen a la etapa de deliberación.

El asalto fatal al finquero

El hecho ocurrió el 30 de enero de 2025 en una zona rural entre Montecaseros y Nueva California. Un llamado a la línea de emergencia 911 alertó sobre un vehículo en llamas en calle El Médano. Al llegar, los efectivos encontraron una escena estremecedora: una Chevrolet S-10 completamente incendiada y en su interior el cuerpo de Juan Carlos González.

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Juan Carlos González el hombre asesinado.

Juan Carlos González el hombre asesinado.

Todo indica que la víctima estaba atada de pies y manos, presentaba un disparo en la cabeza y había sido parcialmente calcinada. El hallazgo generó fuerte conmoción en el departamento de San Martín por la violencia del ataque.

De acuerdo con la investigación, los acusados habrían mantenido conflictos laborales previos con el finquero, lo que con el avance de la causa se transformó en una de las principales líneas de investigación.

Fuga, persecución y detenciones

Pocas horas después del crimen, los investigadores lograron reconstruir los últimos movimientos de los sospechosos a partir de testimonios de vecinos quienes relataron que Moya y Rosas Funes estaban tomando un vino en una despensa, en el distrito de El Divisadero. Esa información permitió desplegar un operativo en la zona Este con intervención de distintas unidades policiales.

Cuando los efectivos policiales arribaron a la zona tras las primeras tareas de investigación, los sospechosos intentaron escapar a pie en dirección a un descampado cercano. En ese contexto se desplegó un rápido operativo cerrojo que derivó en una breve persecución.

Sospechoso detenido
Uno de los sospechosos detenido tras los procedimientos policiales. Archivo MDZ

Uno de los sospechosos detenido tras los procedimientos policiales. Archivo MDZ

En ese procedimiento, los uniformados lograron detener a Moya, mientras que Rosas Funes consiguió evadir el cerco inicial al arrojarse a un canal para ocultarse y ganar distancia. Sin embargo, su fuga fue momentánea: tras una serie de rastrillajes y tareas de inteligencia en la zona, fue localizado y detenido días después en un inmueble que funcionaba como aguantadero.

En un primer momento, ambos imputados fueron acusados por homicidio criminis causa, figura que se sustenta en la hipótesis de que el ataque habría estado vinculado a la sustracción de pertenencias en la escena del hecho. Sin embargo, con el avance de la investigación, la calificación legal fue ampliada e incorporó las figuras de homicidio agravado por alevosía y ensañamiento, en concurso ideal.