Confirmaron la perpetua para el condenado por el asesinato del diputado nacional y su asesor en la Plaza del Congreso
El proceso judicial por el asesinato del diputado nacional Héctor Olivares y Miguel Yadón, su asesor, se cerró con el rechazo del último recurso de la defensa del unico condenado vivo.
El caso por el asesinato de Héctor Olivares en la Plaza del Congreso se cerró con la fijación de la condena en contra de Juan Jesús Fernández.
El caso por el asesinato del diputado nacional riojano Héctor Olivares, y su asesor Miguel Yadón, escribió su último capítulo este martes cuando el pedido para que la situación de Juan Jesús Fernández, el unico condenado vivo, llegue a la Corte Suprema de Justicia de la Nación fue rechazado.
El revés jucial y cierre de la causa
El fallo fue ventilado este martes por los miembros de la Sala 3 de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal: Alberto Huarte Petite, Pablo Jantus y Gustavo Bruzzone, quienes tomaron la decisión de forma unánime, coincidiendo de esta manera con el planteo del fiscal Ariel Yapur, quien tomó la solicitud de la defensa del condenado como inadmisible.
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Así, la condena de prisión perpetua de Fernández, correspondiente con el delito de homicidio agravado por alevosía, no llegará a ser analizada por los miembros del máximo tribunal argentino, lo que da un cierre al caso judicial por este delito cometido en mayo de 2019, a manos de su primo, Juan José Navarro Cádiz, quien murió en cautiverio.
Cómo fue el asesinato del diputado
El crimen de Olivares (61) y Yadón (58) ocurrió el 9 de mayo de 2019, cuando el diputado radical por La Rioja y su asesor salieron a hacer su caminata matutina habitual por la plaza del Congreso Nacional.
A las 6.50, al pasar por segunda vez delante de un Volkswagen Vento estacionado detrás de un micro, sobre Avenida de Mayo entre Luis Sáenz Peña y Virrey Cevallos, les efectuaron varios balazos con una pistola Bersa Thunder calibre .40 con mira.
Yadón cayó muerto de tres disparos –uno en el cuello, otro en la axila y el tercero en la pelvis-, mientras que Olivares recibió un tiro en el abdomen que lo dejó herido de gravedad y falleció tres días después.
Si bien se especuló con que el doble crimen podría haber estado vinculado a un "atentado a la democracia" o con algún tipo de "venganza personal", el juez Mariano Iturralde y la fiscal Estela Andrades llegaron a la conclusión de que fue "una práctica de tiro sobre dos blancos móviles indefensos, derivada del placer por desahogar el instinto de matar sin otro motivo que el de probar el arma y su mira láser", según constaba en la acusación original.
El largo camino judicial hacia la sentencia firme
El proceso legal por el ataque frente al Congreso se extendió por casi siete años, atravesando diversas instancias y complejidades técnicas. Tras el crimen, la investigación enfrentó su primer desafío con la fuga de Juan José Navarro Cádiz a Uruguay.
Posteriormente, su extradición marcó un hito en el caso: la Justicia uruguaya impuso la condición de que el tirador no podía ser condenado a prisión perpetua, limitando el alcance de su futura pena.
Así, en septiembre de 2021, el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N 9 dictó la sentencia de primera instancia. Los jueces Ana Dieta, Fernando Ramírez y Luis Salas condenaron a Fernández a prisión perpetua como partícipe necesario, mientras que a Navarro Cádiz se le impusieron 45 años de reclusión, la pena máxima posible dada la restricción del tratado de extradición.
Tras el juicio, ambas defensas presentaron recursos de casación cuestionando el fallo. Sin embargo, el proceso tomó un giro inesperado en septiembre de 2023 con la muerte de Navarro Cádiz en el penal de Marcos Paz, lo que provocó que la Cámara de Casación centrara el análisis exclusivamente en la responsabilidad de Fernández.
En junio de 2025, la Sala 3 de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional dio un paso decisivo al confirmar la condena de Fernández. Los magistrados ratificaron el agravante de alevosía al considerar probado que el acusado facilitó el ataque bajando la ventanilla de su auto, actuando "sobre seguro" y con pleno conocimiento del arma que portaba su primo.
Sin embargo, hoy esta causa tuvo su último capítulo cuando se decidió rechazar la última instancia posible por parte de la defensa, lo que dejó, finalmente, firme la condena de Fernández.




