“Hay un monstruo suelto y no soy yo”: habló el acusado del femicidio de su expareja en Las Heras
El acusado por abuso sexual y femicidio de Jésica Olguín, ocurrido en Las Heras en enero 2023, Juan Manuel Tarrés, dijo sus últimas palabras en el juicio que se desarrolla en su contra y sentenció: “Hay un monstruo suelto y no soy yo”.
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Este jueves por la mañana, y bajo las órdenes del juez técnico Horacio Cadile, un jurado popular asistió a los alegatos finales en el juicio que busca determinar responsabilidades penales por la muerte de Olguín. En ese marco, tal como indica el reglamento, el magistrado otorgó la última palabra al imputado.
Tarrés agradeció el trabajo realizado por la Defensoría Oficial y realizó un pedido de justicia: “Llevo dos años y medio detenido, hace ocho meses que tengo esta defensa y han hecho un trabajo con los datos que tienen a disposición. Confío en que tomarán una decisión con la que harán justicia. La fiscalía me ha presentado como un monstruo, y hay un monstruo suelto que hizo lo que hizo con Jésica, pero ese monstruo no soy yo”.
La palabra de cada una de las partes
El fiscal en jefe de Homicidios, Fernando Guzzo, fue quien abrió los alegatos de cierre. Su discurso ante el jurado repasó todos los movimientos de Juan Manuel Tarrés en el día previo y posterior a la muerte de Jésica Olguín. Además, se detuvo minuciosamente en una carta de puño y letra con 15 puntos que la víctima redactó para su terapeuta y el intercambio de mensajes entre Olguín y Tarrés.
“Rogamos que tengan serenidad para llegar a una decisión unánime de culpabilidad. Piensen que los últimos ojos que vio Jésica fueron los de su expareja, los ojos de su amenaza y su asesino”, les dijo Fernando Guzzo a los ciudadanos que luego pasaron a deliberar.
A su turno, el fiscal que investigó la causa, Gustavo Pirrello, explicó los aspectos técnicos de la acusación y detalló las razones de los encuadres penales y sus agravantes.
En tanto, al igual que ocurrió en los alegatos iniciales, la defensora oficial Verónica Manrique insistió con la falta de pruebas contra su defendido. “Ni en las uñas, ni en las prendas de Jésica hay rastros genéticos de Juan Manuel. El material genético hallado en el cuerpo de la víctima corresponde a una relación sexual consentida, mantenida el día anterior a su muerte".
Luego, Manrique agregó que "arribamos a estas conclusiones a través de las pruebas que trajo la propia fiscalía, no estamos hablando de suposiciones”. Y agregó: “Vamos a pedir un veredicto de no culpabilidad por el abuso y el homicidio con sus agravantes. El día del hecho, Juan Manuel Tarrés no estuvo con Jésica”.
El femicidio de Jésica Olguín
El femicidio se produjo en la madrugada del lunes 23 de enero de 2023 en la calle Molinero Tejeda 3112, en el departamento de Las Heras. Juan Manuel Tarres llegó hasta la casa de su tía, ubicada en calle Sánchez y Starace de Guaymallén, y le confesó que había asesinado a su expareja, Jésica Olguín, de 33 años.
"Maté a mi esposa", le habría dicho. Luego, se dirigió hasta una habitación de la casa, se acostó y tomó pastillas de clonazepam para conciliar el sueño.
En medio de la desesperante confesión, la tía llamó al hermano del agresor y le explicó lo que el sujeto había dicho. En ese contexto, el hermano se presentó en la comisaría 36º e indicó que "a través de un llamado telefónico por parte de su tía", su hermano había confesado que "mató a la esposa".
La policía se dirigió hasta el domicilio de Molinero Tejeda y encontró a la joven en el interior de una habitación, boca abajo, maniatada de pies y manos y con indicios de ahorcamiento.
Inmediatamente, se desplegó personal policial de Guaymallén hacia la vivienda de la tía, donde se encontraba resguardado el presunto femicida. Una vez allí, con la autorización de la dueña de casa accedieron a una habitación donde hallaron al ciudadano Juan Manuel Tarrés acostado sobre una cama y profundamente dormido.

