Presenta:

Video insólito: fue a pedir fiado, no le dieron y volvió con una escopeta

Tras regresar al local gastronómico, intentó disparar pero no salieron las balas y las terminó tirando con la mano.
Tras varios allanamientos, la Policía de Santa Cruz no pudo encontrar el arma. Foto: Captura de video
Tras varios allanamientos, la Policía de Santa Cruz no pudo encontrar el arma. Foto: Captura de video

Un horroroso intento de asalto ocurrió en un local gastronómico de El Calafate, provincia de Santa Cruz. Sobre el hecho se dio a conocer que un hombre ingresó al local con una escopeta luego de que el dueño se negase a fiarle un pedido. Sobre este dato, cuando el masculino intentó realizar un dispararon, el arma se trabó y culminó arrojando con su mano las balas.

Todo el accionar que ocurrió el pasado martes, quedó registrado por las cámaras de seguridad del local gastronómico. Ante esto, el dueño, Federico le relató a un medio local, que un hombre al que luego se identificó como Benito Galarza, había pasado a pedir que le fíen la comida.

Sin embargo, Federico argumentó que, pasadas las ocho de la noche, el hombre volvió. Entró al local pateando la puerta, armado con una escopeta y le apuntó a los empleados. "Pero, producto de los nervios, se le cayeron algunas balas. Siguió intentando y, cuando por fin pudo colocarlas, se le trabó el arma", sostuvo sobre el hecho, el dueño del local gastronómico.

Tras todo lo relatado, Federico declaró lo mismo ante la comisaría de El Calafate. En este sentido, el miércoles al mediodía la policía logró encontrar a Garza. Sobre este dato, informó el medio Ahora Calafate, los efectivos pudieron encontrar la camioneta Ford Ecosport estacionada en el playón de un supermercado de Cerro Calafate, pero a bordo estaba su mujer. 

Ante esto, otro grupo de operaciones especiales que llegó desde Río Gallegos allanó el domicilio de Galarza, y allí encontraron al hombre intentando huir por los fondos de su casa, en donde lo detuvieron.

Por último, tras la detención, el juez de El Calafate que interviene en el caso, Alberto Ludueña, ordenó la indagatoria de Galarza y decidió que quede detenido, acusado de amenaza calificada y daños. Tras varios allanamientos, no pudieron dar con el arma que el autor del echo ingresó al local, pero pese a esto, los oficiales descubrieron que en la vivienda había dos fundas de chaleco balístico y una tonfa que pertenecería a la Policía de Santa Cruz