Presenta:

Fotos y videos: intentaron incendiar la casa del acusado de abuso en Las Heras

Un grupo de lugareños y familiares de la víctima descargaron su indignación contra la casa de Víctor Rodríguez, quien continuaba siendo intensamente buscado por el rapto de la estudiante de 20 años.

La comunidad del distrito de El Borbollón, en Las Heras, no consigue salir de la conmoción por el secuestro y abuso sexual que sufrió el lunes una joven estudiante que reside en la zona y que denunció como autor a un vecino, identificado como Víctor Aníbal Rodríguez (50).

Este martes, familiares y allegados a la víctima volvieron a reunirse para pedir justicia, hubo ataques contra la casa del sospechoso y un importante despliegue policial para evitar que se produzcan nuevos incidentes. 

Los vecinos tenían previsto reunirse alrededor de las 18 sobre calle San Ramón para reclamar a las autoridades policiales y municipales sobre lo ocurrido, pero la presencia de la exesposa de Rodríguez en la escena, quien llegó hasta la vivienda del sindicado abusador para retirar algunas pertenencias, generó bronca entre los lugareños. 

Por ese motivo, efectivos de la jurisdicción fueron desplazados hasta el lugar para custodiar la propiedad, ya que se trata del lugar donde la denunciante fue retenida en contra de su voluntad durante varias horas y sufrió vejaciones por parte de su vecino, de acuerdo con la investigación. 

Con el paso de las horas, otros residentes de la zona y familiares de la víctima se hicieron presentes en el lugar y hubo quema de pastizales y ataques con objetos contundentes contra el inmueble en el que residía Rodríguez, quien pasadas las 19 de este martes continuaba siendo buscado por personal de Investigaciones. 

Conmoción entre los vecinos

El caso tuvo su inicio pasado el mediodía del lunes cuando la joven, de 20 años, salió de cursar de la universidad y tomó un colectivo en el microcentro mendocino para dirigirse hasta su vivienda, donde la esperaba su madre. Cerca de las 13, se bajó en el cruce de ruta 40 y calle San Ramón y caminó hacia el norte.

En el trayecto, de acuerdo con la reconstrucción de los detectives, fue interceptada por Rodríguez, quien la llevó por la fuerza hasta el interior de su domicilio. Allí, sometió a la víctima a vejaciones y la mantuvo privada de su libertad por varias horas. 

En paralelo, la familia de la chica radicó la denuncia de paradero al perder todo tipo de contacto con ella y se inició una intensa búsqueda por parte de personal de Investigaciones y también de los vecinos y parientes de la víctima. 

Al verse rodeado, surge del relato de la joven, Rodríguez accedió a liberarla con la condición de que no revelara nada de lo ocurrido. Acto seguido, la sacó por el sector trasero de la propiedad y la muchacha le pidió auxilio a un colectivero, quien la llevó hasta el sector donde se habían reunido sus allegados. 

Una vez allí, la estudiante se reunió con sus padres y les contó el infierno que acababa de sufrir, lo que generó la bronca de los presentes y se registraron algunos reclamos hacia los policías que trabajaban en el lugar. 

Posteriormente, la víctima fue trasladada hasta el Hospital Carrillo para aplicarle cuanto antes el kit de emergencias para casos de abusos sexuales y luego la internaron en el Hospital Lagomaggiore, en Ciudad, donde se le iban a practicar los peritajes correspondientes por parte del Cuerpo Médico Forense (CMF)