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Lo condenaron por matar a un delincuente y lo absolvieron 8 años más tarde

La Corte Suprema consideró que este policía era inocente y el caso dio un giro inesperado.
La Corte Suprema de Justicia de Tucumán. Foto: Agencia Noticias Argentinas/redes
La Corte Suprema de Justicia de Tucumán. Foto: Agencia Noticias Argentinas/redes

Casi ocho años después de ser condenado a perpetua por un disparo fatal en un procedimiento policial en Tucumán, el suboficial Mauro Navarro fue absuelto por la Corte Suprema. El incidente, por el que se lo había acusado, ocurrió durante un procedimiento policial en la Nochebuena de 2016, tras una alerta de robo.

La noche del 24 de diciembre, Navarro y su compañero Gerardo Figueroa respondieron a un alerta por un asalto a empleados de una empresa de cable. La persecución de un sospechoso, identificado como Reyes Pérez, terminó cuando, según Navarro, este lo apuntó con un arma.

Una mujer se abalanzó sobre el policía y su escopeta se activó, provocando un disparo que impactó en el rostro de Reyes Pérez, quien falleció días después por complicaciones derivadas del balazo.

En el juicio, Figueroa fue absuelto por falta de pruebas de agresión, pero Navarro fue condenado a prisión perpetua por homicidio agravado con abuso policial, en una decisión dividida. La ausencia del arma que supuestamente portaba el sospechoso fue un factor determinante para los jueces, mientras que la fiscalía y la querella sostuvieron que se trató de un caso de gatillo fácil.

Por qué absolvieron al policía condenado a perpetua

La defensa de Mauro Navarro no se conformó con la condena y apeló el fallo. Su estrategia tuvo éxito cuando, a fines de 2022, la Corte Suprema de Justicia de Tucumán anuló la sentencia. El tribunal provincial argumentó que se había vulnerado el principio de inocencia, que se habían descartado pruebas esenciales y que no se podía descartar la legítima defensa.

Para fundamentar su decisión, los jueces provinciales resaltaron el uso de munición no letal, los antecedentes delictivos de la víctima y las inconsistencias en los testimonios. Ante esta absolución, la querella recurrió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, denunciando arbitrariedad y omisiones probatorias.

Sin embargo, el máximo tribunal nacional desestimó esta apelación por inadmisible, confirmando la absolución del policía tucumano y marcando un giro radical en el caso: de homicida condenado a perpetua a absuelto ocho años después.