En mayo comenzará el juicio por la muerte de "Pipi" Caram, la joven mendocina que fue declarada mártir en El Líbano
El juicio por la muerte de la mendocina Mariel "Pipi" Caram comenzará el 23 de mayo, a seis años de la tragedia que también se cobró la vida de otra joven en Posadas, Misiones, tras un choque frontal. El conductor del auto en el que viajaba quien era presidenta del Consejo de la Juventud Argentino Libanesa de Mendoza es el acusado. MDZ habló con Emilio Caram, hermano de una de las víctimas, y con un sobreviviente.
Andrés González, un reconocido músico misionero y quien conducía el vehículo Ford Fiesta que impactó contra una camioneta Chevrolet S10 en la Ruta 12 en la mañana del martes 5 de marzo de 2019, llega imputado por homicidio culposo calificado por dos hechos y por causar lesiones gravísimas calificadas.
Samir Daou, sobreviviente del hecho y quien estuvo imputado luego de que lo acusaran falsamente de ser quien manejaba el auto, comentó que su vida cambió drásticamente y que vive una vida "adaptada y reformada" por las secuelas del trágico suceso. En tanto, Emilio Caram, manifestó que "'Pipi' es un ángel para nosotros" y reclamó "que sea condenado quien realmente venía manejando".
La tragedia, la mentira que se descubrió y un pedido de justicia
Emilio Caram, abogado, peronista y exsubsecretario de Seguridad de Mendoza, es hermano de Mariel, una joven multifacética que militaba en política, bailaba danzas árabes, era profesora de educación física y realizaba diversas actividades culturales, con un fuerte compromiso con la colectividad libanesa, en la que destacaba como presidenta de la JUCAL (Juventud de la Unión Cultural Argentino Libanesa Mendoza).
A seis años del siniestro fatal, Emilio dice que espera justicia y "que sea condenado quien realmente venía manejando y causó el accidente, que es González", hecho que remarca, porque en primera instancia el apuntado era Samir Daou, quien luego se comprobó que viajaba en la parte de atrás del vehículo.
"Hicieron pasar como que Samir venía conduciendo porque pensaban que se moría, porque estaba muy grave. Por suerte cambió la carátula y ahora comienza el juicio contra el verdadero responsable. Fue un milagro que Samir se recuperara, estuvo 5 meses en terapia intensiva", cuenta Emilio.
Sobre la jornada del 5 de marzo, Caram contó que Facundo Chemes, otro sobreviviente, al igual que Pipi y Samir, era de la comunidad libanesa, pero de Misiones, y que habían participado de un congreso en aquella provincia. Al día siguiente, los tres, junto con el músico González y su pareja, quien también falleció en el siniestro, habían decidido ir a conocer las Cataratas del Iguazú antes del regreso de los mendocinos: "Y ahí en camino a las Cataratas -González- hace una mala maniobra, se abre en una subida y al otro lado venía una S10. Y en vez de volver a su su lugar, se abrió hacia la izquierda, entonces el impacto fue en el lado derecho. Se mueren las dos chicas del lado derecho y queda muy grave Samir, que venía en el medio en la parte de atrás".
Luego, manifestó que "González nunca se comunicó con nuestra familia y nunca se comunicó con la familia de Daou. Nunca pidió disculpas, nunca nada. Lo único que hacía era dar pena, dar lástima en los festivales donde se presentaba haciendo algunos comentarios antes de tocar, un poco relatando las situaciones como que había sido víctima de un accidente, cuando la realidad es que lo ocasionó él".
El crudo testimonio del sobreviviente señalado falsamente porque lo daban por muerto
Samir Daou, vicepresidente de la JUCAL hasta el momento del siniestro fatal, salvó su vida milagrosamente y su testimonio fue clave para sacar a la luz una verdad que estaba oculta: que no había sido él el conductor, sino González. "Por suerte ahora ya estoy mucho más tranquilo", dice el hombre que estuvo en la mira de la justicia y que hasta fue imputado. Y agregó que "desde el accidente, en ningún momento el que ahora está imputado fue a testificar. Ahora espero que suceda lo que tiene que suceder y que se hagan cargo de sus actos, nada más".
Sobre la pregunta de si piensa que apuntaron contra él pensando que iba a morir, manifestó: "Yo creo que sí. Creo que en realidad me morí un par de veces ahí en la ambulancia, pero sí, creo que me deben haber apuntado por eso. A González no lo conocía, lo conocí ese mismo día. Y bueno, por suerte tengo un poco borrada la memoria, no lo recuerdo. Solo tengo unas imágenes de él manejando, entrando a una estación de servicio".
Respecto del choque, Samir sostuvo que "la verdad que no sé por qué se cruzó de carril, supongo que quería llegar rápido. La aguja del velocímetro estaba bastante elevada. No quiero meter la pata, pero estaba todo medio alterado, muchas cosas fueron alteradas para indicar que supuestamente yo iba manejando ese auto".
"Ahora están apuntando hacia él porque no solamente fue el victimario de este siniestro, sino que también tuvo una actitud posterior bastante reprochable. Él iba por la radio, por la tele y salía en los diarios diciendo de que él había luchado para poder estar donde estaba, en ningún momento reconoció que tenía la culpa".
Ahora, Samir padece las secuelas del hecho: "Después del accidente me cambió un montón la vida, porque yo soy profesor de educación física, pero ahora con discapacidad motriz. Imaginate todo lo que me cambió. Desde ahí hasta no poder trabajar de lo que estudié; de no poder ensayar, porque también soy músico y tocaba el bajo en varias bandas. También quedé con una hipoacusia en los oídos, leve en el oído derecho y severa en el izquierdo. Soy también cinturón negro de taekwondo, pero ahora no puedo ni levantar la pierna. Así que imagínate si me cambió, me cambió un montón. Estoy trabajando de otra cosa, en informática, sentado 9 horas al día en frente de la computadora. Ahora estoy viviendo una vida adaptada, reformada, pero metiéndole para adelante".
El recuerdo de una joven referente de la cultura y la ayuda humanitaria
Tanto Emilio Caram como Samir Daou mantienen viva la memoria de Mariel Caram, a quien recuerdan como una mujer comprometida con la cultura libanesa y por su vocación de ayudar a los demás.
"Mi hermana era una referente, junto con Samir y otros jóvenes, que lo que buscaban a nivel mundial era recuperar las tradiciones libanesas, volviendo los nietos o los bisnietos al Líbano, la tierra de nuestros abuelos, nuestros bisabuelos, y trataban de difundir las bondades de la cultura de esa sociedad mediterránea ancestral que viene desde los fenicios. Ella estuvo viviendo 2 años allá y era voluntaria en los campos de refugiados que había en El Líbano, de familias sirias que estaban ahí producto de la guerra civil".
"En el Oriente cuando vos hacés algo en pos de una comunidad y fallecés en ese contexto, ya sea en una contienda o en un accidente, por ejemplo, te declaran mártir. A mi hermana cuando falleció le hicieron una misa en la iglesia más importante del Líbano, Harissa, donde hay una estatua gigante de la Virgen María. Nosotros somos de la comunidad maronita, que es la comunidad cristiana más antigua en el mundo", contó Emilio.
Por su parte, Samir recordó que "íbamos a tomar cerveza, éramos parte de la juventud libanesa y tuvimos un montón de viajes juntos, compartimos un montón de experiencias. Y lamentablemente fue en uno de estos viajes que sucedió esto".


