"Le pusieron dos garrafas al lado y tenía algo en el cuello": estremecedores detalles del femicidio de Guaymallén
Luego de confirmarse que la muerte de Antonia Nélida Falcón en su casa del barrio San Vicente II de Guaymallén fue "violenta e intencional", hay un detenido e imputado por presunto femicidio. MDZ conversó con una persona muy cercana a la mujer y a su familia, quien contó estremecedores detalles de los momentos en que fue hallada la víctima.
El hombre, quien pidió reserva de identidad, también habló sobre el acusado, Damián Orozco Espejo, y confirmó que aunque tenía antecedentes, era una persona de confianza en el entorno de la víctima. Si bien el 29 de enero cerca de de las 3:00 se anotició al 911 sobre un incendio en la casa de Guaymallén, luego fue hallado calcinado el cuerpo de Antonia con signos evidentes de que se trataba de un crimen.
"Cuando los hijos entraron a la casa Antonia ya estaba muerta", contó la fuente, y manifestó que "le echaban agua al cuerpo y que no lo podían apagar", hasta que intervinieron los Bomberos. En tanto, respecto de un presunto pedido de ayuda, indicó que fue una vecina la que manifestó que al pasar por el lugar escuchó gritos que serían de la víctima: "Soltame hijo de p...".
La mujer era madre de cinco hijos y tenía diez nietos. Desde su círculo más cercano descartan que tuviera una relación amorosa con el presunto femicida, pero confirman que había un vínculo de confianza de toda la vida.
El perfil del acusado y las "ganas de vivir impresionantes" de Antonia
Sobre el acusado, quien está detenido y ya fue imputado por femicidio, la fuente dijo que Orozco Espejo "es un tipo que tiene muchos antecedentes" y remarcó que "el hermano está preso por molerle la cabeza a mazazos a una expareja y que el padre también era violento con su mujer". Al mismo tiempo, remarcó que "donde vivía antes había tenido problemas muy serios".
Sin embargo, sostuvo que "lo conozco desde que estaba en la panza" y dijo que "hace como 20 días le hizo todos los trabajos de un departamento a uno de los hijos de Antonia". En ese sentido, remarcó que "era un amigo de la familia" y que "desde jovencito salía con los hijos de la víctima e iban a jugar a la pelota".
Incluso, mencionó que, a su parecer, Antonia no le alquilaba la habitación, sino que se la había cedido gentilmente para que tuviera un lugar donde vivir hasta que se acomodara, pero que luego quería que se fuera por los problemas constantes que ocasionaba.
También, el hombre comentó que Damián hacía changas y sabía soldar, que nunca tuvo un trabajo formal, pero que se dedicaba a la jardinería y a la metalurgia, y agregó: "Hasta yo le pedí presupuesto para que me haga un horno de barro". Luego, concluyó que con la familia de la víctima era "una personal normal, respetuosa, que saludaba a todos y se lo veía bien". Finalmente, físicamente lo describió como un hombre de una altura aproximada de 1,60, pero con mucha fuerza".
Por su parte, contó que Antonia "disfrutaba de la vida trabajando" y que "era una apasionada". Luego, destacó: "Imaginate que mi viejo quería que lo cuidara ella hasta su último día. Ella tenía proyectos con sus nietos -son 10-, con su hijos, se capacitaba mucho en lo que hacía, adoraba los gimnasios y daba clases. Tenía una ganas de vivir impresionantes".
La investigación y una hipótesis
Una de las cuestiones que intenta dilucidar la investigación es el móvil del crimen. Sobre este asunto, el hombre tiene su propia hipótesis: "Ella trabajaba mucho y bien. Y cobraba bien. Tenía sus buenos ahorros. Era una persona que no necesitaba de nadie y que ayudaba a su entorno. Por ejemplo, sacó a muchas de sus amigas de apuro. Yo creo que la mató o que la mataron para robarle".
Ante la pregunta de si hubo otras personas involucradas, contestó en forma afirmativa: "Los hijos creen que no estuvo solo, porque vieron mucho desorden", aunque no pueden asegurarlo. A tener en cuenta, cabe recordar que si bien Antonia había alquilado o cedido su pieza al señalado como femicida, tres hijos de este, dos hombres y una mujer, frecuentaban el domicilio, mientras que otros vecinos dicen que directamente vivían allí.
Incluso, indicó que esa tarde Orozco Espejo se había estado mandando mensajes con uno de los hijos de la mujer y que de pronto no le respondió más. Por otra parte, quienes viven en las casas contiguas cuentan que se escuchaban muchas discusiones y gritos a diario. Incluso, el allegado a Antonia indicó que la noche anterior al femicidio ella le había comentado al hijo mayor que Damián "se había tornado violento".
Además, sobre si fue un hecho planificado la respuesta fue contundente: "Imaginate que había sacado todo de su habitación. No había nada". Y agregó: "Creyeron -siempre sostiene que habrían participado más personas- que las garrafas que le pusieron al lado iban a explotar y que no iba a quedar evidencia, y habían dejado unas mangueras abiertas hacia el cuerpo de ella. Además, estaba muy bien acomodada en una silla y tenía algo atado en el cuello. Yo creo que la mataron y después provocaron el incendio".
El presunto femicida fue detenido y arriesga perpetua
Luego de que se informara desde el Ministerio Público Fiscal que Antonia Nélida Falcón tuvo una muerte violenta e intencional y que el incendio en su vivienda de Guaymallén habría sido para desviar la investigación del hecho, el jueves por la tarde fue imputado el inquilino de la víctima.
De esta manera la investigación se orienta hacia un femicidio perpetrado por Damián Orozco Espejo. El sujeto está detenido desde el último miércoles, cuando vecinos indicaron que lo retuvieron luego de que intentara escaparse por los techos de la vivienda.
En el caso interviene el fiscal Carlos Torres, mientras que el acusado, quien habría ahorcado a la víctima y luego prendido fuego el cuerpo y el lugar, se enfrenta a una probable pena de prisión perpetua, la única posible en caso de ser hallado culpable.