Cayó una banda internacional dedicada al contrabando de celulares: así operaba
Una organización delictiva dedicada al desbloqueo de dispositivos Apple robados en el extranjero y al contrabando de repuestos fue desmantelada por la Policía de la Ciudad tras una exhaustiva investigación. Los operativos culminaron con la detención de cuatro integrantes del grupo, entre ellos dos argentinos, un paraguayo y un venezolano.
La pesquisa, liderada por la División Delitos Tecnológicos Complejos, comenzó tras detectar publicaciones en redes sociales que ofrecían el desbloqueo de dispositivos iPhone. Este servicio ilegal se realizaba utilizando técnicas avanzadas de "bypass" de iCloud para habilitar teléfonos robados, principalmente en Brasil y Chile.
Al no estar reportados en el sistema local de listas negras del ENACOM, los dispositivos podían ser operados en Argentina. Aquellos que no lograban ser desbloqueados eran desarmados para la comercialización de sus partes, o bien, contrabandeados hacia países con regulaciones más laxas sobre los IMEI.
La investigación permitió identificar comercios y laboratorios clandestinos donde se realizaban estas actividades ilícitas. Con la evidencia recabada, el Juzgado Federal número 1 de Morón, en colaboración con otras sedes judiciales, ordenó cuatro allanamientos simultáneos. Los operativos se llevaron a cabo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en localidades bonaerenses como Esteban Echeverría, Ituzaingó y Monte Grande.
En los procedimientos, las autoridades descubrieron laboratorios completamente equipados y secuestraron un total de 162 celulares en infracción, 21 dispositivos reportados como robados en Brasil, Chile y Argentina, 14 tablets, 27 baterías, 247 módulos, 219 carcasas, 80 placas internas de celulares, cinco notebooks, dos CPUs, y un pendrive.
Además, se incautaron herramientas sofisticadas, como multímetros, destornilladores especializados, máquinas saca burbujas, osciloscopios digitales y estaciones de soldado, entre otros elementos, junto con un monto en efectivo de 213.000 pesos.
La complejidad del equipamiento secuestrado evidencia el alto nivel técnico con el que operaba esta organización, que además utilizaba técnicas y herramientas de precisión para manipular dispositivos electrónicos. El caso está en manos de la Justicia Federal, mientras continúan las investigaciones para determinar el alcance de la red y los posibles vínculos internacionales.
