Segundo detenido por el caso de la menor que estuvo desaparecida y fue hallada sin vida en un basural
El 27 de noviembre pasado Magalí Milagros Candela Azoya, de 17 años, desapareció y dos días después encontraron en un basural de Lomas de Zamora restos de su cuerpo. En las últimas horas, a más de un mes del femicidio, se concretó la captura de un prófugo y ya son dos los detenidos en el caso.
Sandra, madre de la menor de edad, denunció que el 27 de noviembre su hija se retiró de su domicilio para ir hasta la plaza Santa Marta a retirar unas zapatillas que había comprado. Sin embargo, nunca regresó.
Un par de días después, vecinos notificaron que sobre las vías del Tren Roca hallaron, entre basura quemada, un pie humano semi calcinado, piezas óseos quemadas y prendas de vestir, las cuales fueron reconocidas por la mamá de la víctima.
Los sospechosos fueron identificados tras un testimonio clave, realizado por una persona que mencionó que aquella noche de la desaparición se dirigió a un domicilio en la calle Terrada para comprar drogas, siendo atendido por los hermanos Fabio y Juan Resquín. Allí, tras pedirles que lo dejen entrar para consumir lo adquirido, “ambos le negaron el ingreso aludiendo que su amiga Candela estaba durmiendo”.
De acuerdo al parte al que tuve acceso la Agencia Noticias Argentinas, en la madrugada posterior los sujetos le pidieron “un carro de mano para ir a tirar basura a las vías, metiendo en su interior un bolso de lona grande y un envase con nafta”. Por las cámaras de seguridad se estableció que lo que arrojaron fue el cuerpo de la adolescente.
Además, el testigo agregó a su declaración que la víctima había llegado al domicilio de los hermanos junto a su primo Carlos Azoya, quien en un principio fue aprehendido, pero tras declarar que se fue antes del crimen, fue liberado.
El 5 de diciembre se llevó a cabo la detención de Alan Daniel Vega, quien fue visualizado por las cámaras mientras participaba de la quema del bolsón que contenía el cadáver, así como también cuando trasladaba la botella con combustible. En dicha ocasión fue imputado por ser partícipe necesario en el hecho.
A más de un mes del femicidio, las autoridades que llevan a cabo la investigación tomaron conocimiento que en la estación Constitución de la línea de tren General Roca, Anabella, la prima de la menor asesinada, reconoció a Fabio Resquín cuando circulaba por el lugar.
“En un comienzo el acusado dio otra identidad, intentó presentar un carnet de discapacitado a nombre de otra persona, pero tras ser interpelado la Policía, reconoció llamarse Fabio”, informaron. De este modo se tomó intervención y se llevó a cabo su detención.
Ahora la causa tiene a dos sospechosos bajo arresto, mientras que Juan Resquín, hermano del último capturado, continúa prófugo de la Justicia.
El traslado del cuerpo
El segundo detenido

