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Sergio Saracco sobre el alcohol al volante: "Si te fuiste en auto, no tomes"

Luego de una serie de siniestros viales en los que los conductores dieron positivo de alcoholemia, el médico toxicólogo Sergio Saracco contó a MDZ cómo afecta el alcohol a la visión y los reflejos.

Cristian Minich
Cristian Minich lunes, 27 de mayo de 2024 · 07:20 hs
Sergio Saracco sobre el alcohol al volante: "Si te fuiste en auto, no tomes"
Sergio Saracco, médico toxicólogo Foto: Rodrigo D'Angelo / MDZ

Choques, vuelcos, heridos y muertes en siniestros viales han sido títulos recurrentes en las últimas semanas en casos que tuvieron un denominador común: los conductores que protagonizaron los incidentes dieron positivo en el test de alcoholemia. Se trata de una problemática que está siempre latente, pero en la que no se logra generar conciencia, o al menos no lo parece. Sin ir más lejos, en la madrugada del domingo ocurrieron tres nuevos hechos en menos de cuatro horas en el Gran Mendoza.

Sergio Saracco, el reconocido médico toxicólogo, habló con MDZ para analizar la situación y explicar cómo afecta la ingesta de alcohol en la visión y en los reflejos a la hora de conducir. 

- ¿Cómo ve usted esta problemática, cree que ha aumentado el consumo de alcohol antes de conducir?

- Lo que observamos y lo que existe es que se da una situación compleja en el aspecto social y esto lleva a que la presencia de distintas sustancias psicoactivas tengan una mayor prevalencia, sobre todo aquellas que actúan sobre la esfera de la ansiedad. Entonces, el consumo de tranquilizantes o el consumo de otras sustancias que actúan como efecto sedativo, como es el caso del alcohol, hacen que uno se sienta mucho mejor y ahí es donde está el riesgo, porque seguimos haciendo nuestras actividades como las hacemos normalmente, pero estamos bajo el efecto de ciertas sustancias que van a modificar nuestros reflejos o nuestros habilidades sensoriales, la distancia, el tiempo, que a la hora de conducir son esenciales. La otra situación que existe es la baja percepción de riesgo, el creer que yo puedo tomar alguna copa de bebida alcohólica y que esto no trae riesgos, como que nos genera otra confianza en uno mismo.

- Pero lo que genera el alcohol es más bien un efecto ansiolítico, más que dar esa seguridad.

- Exactamente, el alcohol tenemos que entender que es una sustancia química que actúa en forma directa en el sistema nervioso central. Cuando yo quedo expuesto al alcohol, se absorbe a través de la vía digestiva, pero también a través de la piel de la vía aleatoria. Ingresa a la sangre y se distribuye ampliamente por todo nuestro cuerpo, en donde su principal efecto lo ejerce sobre el sistema nervioso central, donde tiene una acción que es general. Es decir, afecta a todo el sistema nervioso por igual en forma inespecífica, no actúa en un centro particular como lo hacen otras sustancias. Y lo hace en forma descendente, siguiendo lo que se conoce como una Ley de Jackson. Es decir, que lo primero que se ve afectado es la corteza cerebral, sobre todo la prefrontal. Si se aumentan los niveles de alcohol, se sigue con esta ley de Jackson afectando áreas más profundas y ahí ya se empieza a modificar el equilibrio, se empieza a modificar el habla y se empieza a modificar la vista. Allí pierdo la visión amplia y empiezo a tener una visión túnel, como si estuviera con unas anteojeras, entonces no veo qué pasa en la banquina o si van ciclistas por el costado y empieza a haber una alteración en lo sensorial, lo que es sonidos, luces, distancia y tiempo, que va afectando la velocidad de respuesta de mi reflejo cuando veo un estímulo.

Sergio Saracco en el estudio de MDZ / Rodrigo D'Angelo / MDZ

- Si yo tomo exactamente lo mismo que usted, ¿nos puede afectar de distinta manera o va a ser igual?

- Nos afecta totalmente distinto, porque esto lo vemos con cualquier químico. Cuando uno medica a un paciente con un fármaco tiene que regular la dosis de acuerdo a las características de cada persona, porque su peso, su edad, y hasta la parte del sexo es distinto. Por ejemplo, el sexo femenino es mucho más vulnerable al alcohol que el sexo masculino, porque por un lado la distribución de grasa y de agua es distinta, entonces en el sexo femenino hay una mayor presencia de grasa con respecto al masculino. Entonces, a igual cantidad de alcohol los niveles de alcoholemia van a ser mayores para el sexo femenino, a lo que se suma que metaboliza más lentamente por una cuestión genética. Lo otro es el peso que la distribución de esa copa que tome va a afectar en mayor o menor medida, y el metabolismo, que es lo que se conoce como cultura alcohólica, que el hígado puede tener un metabolismo un poco más acelerado y esto permite más rápidamente bajar los niveles de alcoholemia que alguien que no está acostumbrado a tomar.

Video: mirá la entrevista completa a Sergio Saracco

- Si me excedo en las cantidad de alcohol, ¿tomando agua antes de manejar puedo reducir esa cantidad de gramos que me va a saltar en un posible test de alcoholemia?

- El tema no es la mezcla, sino la cantidad de alcohol. Una cerveza tiene 4 gramos de alcohol, pero un fernet tiene 10 veces más, tiene 39,40 gramos, y un vodka mucho más. Entonces, en el mismo volumen voy a tener una mayor concentración de alcohol. Para tener una idea, una botella de un litro de Fernet equivale a 10 de cerveza y casi una damajuana de 5 litros de vino. El otro mito es que si tomo mucha agua me baja la alcoholemia, eso es falso. Hay una característica propia del alcohol donde un gran porcentaje se metaboliza por el hígado, el 90 por ciento. Por más que salte, corra, y tome litros y litros de agua ese metabolismo es constante, no va a acelerarse ese descenso. Otro aspecto a tener en cuenta y que sí puede servir es tomar agua para calmar la sed, porque tomar bebidas alcohólicas deshidrata. Algunos tips que yo puedo tener es que si llego a una reunión primero empiezo tomando agua para calmar mi sed, sobre todo en verano. Me tomo uno, dos o tres vasos de agua. Y una vez que no tengo más sed voy a hacer una degustación de la bebida alcohólica, en el paladar, en los sentidos, en la calidad, y eso lo voy intercalando con un vaso de agua. Así, voy calmando mi sed y dejo el espacio para deleitarme del placer que me puede dejar esa bebida. Y otra trampa peligrosa que existe es la combinación de bebidas alcohólicas con bebidas mal llamadas energizantes, que no son energizantes sino estimulantes. Esas sustancias hacen que cuando las ingiero junto con el alcohol me enmascaran el estado de embriaguez. Y eso lo hace más peligroso, porque cuando yo tomo una bebida alcohólica me empiezo a sentir un poco más lento, entonces, por ejemplo, al bajar una escalera lo hago más despacio, porque me siento inseguro, por lo tanto me agarro de la baranda y bajo despacito. Y si voy a conducir tomo muchas más precauciones, porque me siento disminuido. En cambio, si yo lo mezclé con bebidas energizantes me siento potenciado. Entonces voy a salir muy estimulado, aumentada la frecuencia cardíaca, con las pupilas dilatadas y me voy a sentir muy envalentonado por este estímulo de la cafeína, pero con todos mis reflejos totalmente alterados, o sea que no modifican los efectos de alcoholemia y toda mi torpeza. Así, en lugar de bajar la escalera despacio voy a pegar un salto, y ahí tengo alto riesgo de que me dé un golpe en la cabeza. Y peor en el vehículo.

- Mucha gente sale a cenar y quiere tomar al menos una copa de vino, ¿hasta donde recomendaría llenarla?

- Y, lo primero que recomendaría es que si te fuiste en auto no tomés. Si yo voy a conducir un vehículo, voy a operar a un paciente o voy a trabajar en altura, ahí mi tolerancia tiene que ser cero. En otro caso, por ejemplo, si yo voy a salir con una señorita e ingiero alcohol, al estar desinhibido puede ser que yo tenga una conducta que no sea apropiada y que termine en una situación de violencia. Tengo que conocer también ese riesgo y es importante informarlo. Pero un poco la cantidad a nivel mundial que se
habla en unidades de bebidas estándar es el equivalente a unos 10 gramos de alcohol. Lo que se trata de imponer no es beber con moderación, porque lo moderado es muy subjetivo. Comer moderado es comerme dos porciones de pizza, pero para otros es comerse la pizza entera. De lo que se habla en el mundo es de consumo de bajo riesgo, que son las dos unidades de vida estándares. Si es vino tendría que ser 100 y a la noche otros 100 centímetros, esas son las dos copas, que generalmente es hasta la mitad de la panza del vaso, son 100 centímetros cúbicos. Si fuera cerveza, son dos latas al día. Realmente la mayoría de los accidentes no ocurren por haber tomado vino, ni siquiera por haber tomado cerveza, ahí están involucradas estas bebidas de alto tener alcohólico que en pequeños volúmenes alcanzan altos valores de alcoholemia, como en el caso del fernet y de todos los destilados. A veces puede estar asociado a otras sustancias estimulantes que enmascaran la sintomatología de embriaguez. Me siento fantástico, pero a la hora de tomar una reacción rápida ante un cambio en la conducción estoy lento y puedo terminar en situaciones graves. También es importante, en cuanto a entender estas características propias del alcohol, conocer el riesgo que siempre planteamos: hay que saber dónde, cómo, cuándo y con quién tomar alcohol.

Detrás de cámara de la entrevista a Sergio Saracco / Rodrigo D'Angelo / MDZ

- Hubo un caso muy relevante, en Acceso Sur a la altura de Sarmiento, donde el conductor, que dio positivo de alcoholemia con 2,68 g/l, atropelló y mató a dos agentes.

- Solo con vino es difícil, tendría que tener una gran capacidad gástrica, porque el tenor de alcohol que tiene el vino por sí solo no alcanza. El alcohol a nivel del sistema nervioso central va a afectar la capacidad visual, o sea, pierde esa visión de todo el entorno por una que es más túnel. La respuesta al estímulo luminoso también va a estar afectada, y si todavía hay menos luz, peor. Destilados como el coñac o el whisky tienen esta característica de mayor concentración alcohólica y permiten llegar a esos niveles. Lo otro que es importante en lo que hace a las tomas de alcohol en aire aspirado son pruebas de tamizaje, es decir que son para confirmar negativos. El dato positivo tiene que ser corroborado por vía patológica, que en este caso se hizo y arrojó estos valores. Siempre es importante apoyarse en la prueba química, que es la detección de alcohol en sangre.

Otro hecho reciente ocurrió en Junín, un vuelco. En ese caso arrojó un gramo de alcohol por litro de sangre el conductor.

Es alto, y aunque sea el doble de lo permitido, hasta 0,5 es un valor que también es el que tolera nuestra legislación local, pero por arriba de 0,10 ya está afectando nuestro tiempo de respuesta, por eso para los choferes profesionales, como un taxista, la tolerancia es cero. Entonces, qué diferencia hay entre un taxista y nosotros, si los dos estamos manejando. Yo creo que tiene que haber un mensaje claro, que no sea confuso, que la tolerancia debe ser cero, lo cual no es alcohol cero en sangre, porque el cero absoluto solo existe en un cadáver. Sucede con los indicadores de velocidad, si hay un radar que dice que la máxima es 100, por más que vayas a 100, 101, la multa no va a ser si no te da un 10% de margen de error para que no hayan dudas. Igual acá, la legislación nacional tiene el error que han puesto cero y eso puede dar lugar a cuestiones jurídicas en donde se puede ver si tomé una ensalada con vinagre o si comí un bombón con alcohol. Si yo tengo este margen de un 10%, es decir, 0,10, las modificaciones no serían significativas, pero esto es una discusión desde el punto de vista técnico jurídico. El mensaje a la población no es tomar un poquito, la tolerancia tiene que ser cero. El mensaje tiene que ser claro: si vas a manejar, no tomés. El vino tiene un montón de bondades y virtudes, pero el problema es el alcohol. Uno lo ve muchas veces, en cuestiones de pericias, con las bebidas destiladas, que con una pequeña cantidad me engaña, creo que tomé poco, pero los niveles de alcoholemia son los que vemos. En donde hay que trabajar es en generar esta conciencia de riesgo y que tiene que ver en que si vas a manejar no tomés, y sino, te podés movilizar en un vehículo donde un chofer profesional te va a poder llevar tranquilo a tu casa y va a ser mucho más barato que si dañas el vehículo. Y ni hablar el costo que tiene si dañás a un un tercero.

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