Inseguridad

"La Arístides es tierra de nadie": la impotencia de los dueños de un local gastronómico tras sufrir un robo

Una delincuente ingresó en un conocido restaurante de Arístides Villanueva y aprovechó para llevarse carne, botellas y elementos de trabajo. Los comerciantes manifestaron su preocupación a MDZ.

Cristian Minich
Cristian Minich miércoles, 22 de mayo de 2024 · 15:44 hs
"La Arístides es tierra de nadie": la impotencia de los dueños de un local gastronómico tras sufrir un robo
Una joven ingresó al local por la madrugada Foto: Gentileza

Una joven delincuente ingresó en horas de la madrugada a un conocido restaurante de Arístides Villanueva en la Quinta Sección y se llevó toda la mercadería que pudo. Creen que habría uno o más cómplices del robo, quienes hicieron de campana y la ayudaron a huir. Los dueños del local hablaron con MDZ y manifestaron su preocupación por los robos constantes a comercios y clientes de la zona. 

Andrés y Marita llevan adelante el restaurante Zapp desde hace 11 años. Y si bien cuentan con importantes medidas de seguridad, esta vez su local fue vulnerado por la madrugada y temen que la situación se repita, porque según se advierte en las cámaras de seguridad, la sospechosa se movía por los distintos sectores con un aparente conocimiento del lugar. 

Así, logró desconectar algunas cámaras, aunque igual quedó registrada, y aprovechó para sustraer bastante mercadería, de la cual solo se pudo llevar una parte al no poder cargar con todo.

El restaurante vulnerado / Gentileza

El robo

"Fue el día martes a las 6 de la mañana", dice Andrés, "una dama ingresó al local, el cual creemos que conoce, porque tomó como primera medida bajar todas las cámaras de seguridad". Aunque advirtió: "Igual está grabada su imagen y en un 90% creemos que podríamos saber quién es".

El dueño del lugar manifestó que "entró en plena oscuridad a través del techo del local de al lado, que está vacío porque la semana pasada se produjo un robo; o por la playa de estacionamiento. "La finalidad era llevarse de todo, cargó un montón de cosas embaladas en tarros y cajones, pero no sé por qué motivo no las pudo subir. Parece que le falló quien la pasaba a buscar o quien la estaba esperando", agregó.

Por su parte, Marita agregó que "igual se robaron mucha carne y fiambre, dos licuadoras y un celular. Los tarros de basura los utilizaron para llenarlos con botellas de alcohol, de cerveza y de vino, y con mercadería en general, la cual equivale a muchísimo dinero".

Comerciantes manifestaron su preocupación por los robos en la zona / Gentileza

Las cámaras de seguridad, la clave

Marita comentó que, según pudieron observar sobre el robo en las cámaras de seguridad, "es una persona de sexo femenino. Creemos que la identificamos, pero bueno, se lo daremos a la policía obviamente".

Luego, Andrés contó que no solían activar la alarma por la noche porque el restaurante se encuentra al lado de un banco y cuando saltaba solía provocar un gran despliegue de agentes. Sin embargo, confirmó que a partir de ahora tendrán que hacerlo. 

Y respecto de las cámaras, que hay varias adentro del local, contó que "esta persona en plena oscuridad se manejó bien igual, está filmada y grabada apenas ingresó al local por la parte trasera. Lo primero que hizo fue desconectar las cámaras sabiendo exactamente dónde estaban, por eso creo que tenemos un porcentaje muy alto de saber quién es".

La delincuente fue captada por las cámaras y estaría identificada / Gentileza

Los comerciantes se sienten vulnerables

Para Andrés, "indiscutiblemente, Arístides es tierra de nadie. La semana pasada robaron al lado, han robado también en la zapatería de enfrente. Y en la esquina, en el otro bar al toque a ellos, les han entrado dos o tres veces. hay un montón de gente que deambula por por esta calle, digamos, desde que empezamos a cerrar los negocios".

Además, agregó que "no hay presencia policial o municipal permanente y los ladrones lo saben. Es ahí donde se produce ese vacío de seguridad que no nos permite estar protegidos. Se ven más vendedores, más recolectores de basura y más indigentes que turistas y clientes, sinceramente". 

Por su parte, Marita dijo que "lo que sí pido, por favor, es que haya seguridad en esta calle, pero no a las 8 de la mañana cuando no están los chorros, sino que entre las 4 y las 7 hay un bache en que es tierra de nadie. Si pasa un móvil pasa a mil, donde a lo mejor debería estar parado en una esquina controlando cada una de las cuadras en forma lenta o volver a hacer de nuevo la ronda. Obviamente son siempre los mismos, los que conocen los locales, los horarios y todo el movimiento. 

Finalmente, Marita lamentó que "es la primera vez que nos entraran a la propiedad y ahora nos sentimos vulnerables. Antes hubo robo de celulares, pero en la vereda o en la terraza, lo típico. Pasan manotean algo y salen corriendo. Pero nunca me había sentido tan vulnerable como ahora.

Archivado en