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Sigue la violencia y el vandalismo en una zona conflictiva de Las Heras: así atacan en un barrio privado

La indignante situación que padece una familia de Las Heras, residente en un barrio privado de El Challao. La violencia desde hace un par de meses no se detiene en las inmediaciones de la avenida Regalado Olguín. Video.

Hartazgo, preocupación y mucho miedo, son algunas de las sensaciones de las cientos de familias que residen en los barrios cercanos a la avenida Regalado Olguín, en Las Heras. MDZ ya ha realizado algunas notas con testimonios y describiendo los hechos que acontecen en la zona: asaltos, ataque a piedrazos a los autos que circulan y violencia y vandalismo sin contemplación. 

En esta oportunidad, el relato en primera de persona de una mujer que vive en el barrio privado La Bastilla, en donde ni siquiera encuentra tranquilidad contando con muros de protección y seguridad especializada. "Parece una guerra", dice esta vecina. 

Es que su vivienda colinda con un descampado, utilizado por chicos de no más de 13 o 14 años que allí juegan al fútbol. Pero "cada pelota que cae al barrio, la manera de reclamarla es tirando piedras hacia adentro. No me cabe en la cabeza que siendo criaturas, tengan ese afán de hacer tanto daño", señala esta mujer, que por seguridad prefiere no dar a conocer su nombre. 

"Hace cinco años vivo acá, y desde hará unos dos años no podemos con mi familia estar tranquilos. Se han ensañado con mi casa, para nosotros (su marido y sus dos hijos) es salir y volver pensando qué habrá pasado, que nos habrán roto. Hemos naturalizado la situación, lamentablemente. Es triste una realidad así", agrega. 

La Bastilla, ubicado en la subida de Regalado Olguín./FOTO: ALF PONCE MERCADO

Y las pérdidas, materiales y económicas, son considerables para estas víctimas: roturas de ventanas, vidrios, parabrisas y las paredes llenas de orificios. 

"Por ejemplo, ya no hago el recambio de los vidrios, no tiene sentido. ¿Para qué lo haría, si los van a volver a romper?, dice la entrevistada, resignada. 

También recuerda otras situaciones angustiantes, como un día en el que compartían una juntada familiar en el patio y llegó una "lluvia de piedras". 

"Fue un milagro que nadie saliera herido. No podemos estar tranquilos en familia, en el lugar que tanto nos esforzamos para tener", se lamenta la mujer. 

El videos de los daños 

"Un día me saqué y los insulté-a los adolescentes que arrojan las piedras-. Me genera mucha impotencia la situación y ver que tanto la Policía como el Gobierno no hacen nada para mejorar lo que pasa en esta zona. Nos cansamos de hacer denuncias, y los policías vienen y te dicen que no pueden hacer nada porque son menores, que a ellos también les apedrean las camionetas y que no pueden entrar a los barrios conflictivos, que es de donde salen estos chicos". 

"Con mi barrio-La Bastilla, complejo privado-, también estoy enojada, porque siento que no me dan seguridad de acuerdo a las expensas que pago. Quisiera al menos muros más altos", añade la vecina. 

Y no solo hay violencia y vandalismo, también robos y asaltos. "Nos sacaron las bicicletas de la puerta de la casa. El barrio no las repuso, pero al mes se metieron por el patio y nos llevaron las bicicletas nuevas; aunque esa vez con la suerte de que llegó la Policía, y como vio a los ladrones, éstos decidieron dejarlas abandonadas en el baldío", explica. 

"Ni hablar lo que es en la calle... yo cuando salgo a correr por acá, directamente no me llevo el celular". 

Lamentable

La situación de esta familia ha llegado a un punto límite, y la mudanza es inminente. "Con mucho dolor, he puesto la propiedad en venta. Me da rabia porque luché años para estar acá, pero así no se puede vivir. Todos los días con piedras, no sabiendo qué te va a pesar... hasta tiros hubo en otros sectores. Duele un país en el que seamos las víctimas las que nos tenemos que ir", cierra la entrevistada.