"Hasta acá llegué": el estremecedor audio que envió el jugador de fútbol amateur a sus familiares
Williams Alexander Tapón (24), quien fue acusado del delito de "homicidio agravado por alevosía en grado de tentativa en el contexto de un espectáculo deportivo", cuya pena era de 10 a 15 años de prisión, apareció muerto con un disparo en la cabeza y el caso se investiga, en primera instancia, como un presunto suicidio. El joven se encontraba en el ojo de la crítica social tras viralizarse el video de su violenta agresión al árbitro Cristian Ariel Paniagua en un torneo de fútbol amateur jugado por los equipos La Cortada y El Rejunte, en el predio Estación 98, de Avellaneda.
Tras ser imputado, el chico volvió a su casa y cerca de la medianoche habría tomado la decisión de quitarse la vida. Agustina, esposa de Tapón y madre de sus dos hijos, aseguró que fueron familiares y vecinos los que encontraron el cuerpo del joven tirado en las vías del tren.
Una de sus hermanas aseguró ser "la última persona que lo vio" y confiarle que "te vamos a apoyar en todas". Acto seguido, se quebró en vivo en el canal Crónica TV y decidió compartir un audio que le mandó a cada uno de sus hermanos.
"Te amo con mi alma, gracias por todo, siempre estuviste. No me dejaste solo y eso lo valoro", son algunas de sus palabras. En el audio también se escucha "no puedo más" y "no sé qué me pasa, no soy yo" y "te lo juro que hasta acá llegué". En otro audio, revelado por Agustina, esposa de Tapón, el joven aseguran que "prefiero que sufran todo de una a que me vean sufriendo todos los días en la cárcel". La chica añadió que desconoce de dónde su esposo sacó el arma de fuego.
Agustina recordó los últimos minutos junto a su esposo: "Él estaba conmigo y con los nenes, jugando con mis hijos, en un momento me dice que se va, y antes de salir, me queda mirando, me da un beso y me abraza. Me puse a llorar, lo abracé y salió afuera. Me dijo que le haga milanesas y salió".
Según la denuncia policial del árbitro, realizada por la tarde noche, luego de ser increpado por un compañero de equipo del agresor, Tapón le asestó dos golpes de puño en el rostro, lo que provocó que la víctima cayera al piso, donde fue pateado en la cabeza por el jugador.
"La verdad es que estuve mal, lo admito. Fueron esos cinco minutos en los que no me pude controlar y reaccioné así hacia el referí. La única explicación que puedo dar es que tenía enojo. El árbitro no ayudó; de entrada estaba cobrando todo para ellos", afirmó en entrevistas a distintos canales, en la que se identificó como Dimitri, nombre que también empleaba en redes sociales.
El joven aseguró que habló con Paniagua y que este "quería que le pague 300 mil pesos para no hacer la denuncia", según dijo. "Le pedí disculpas, de todo corazón, y no me las aceptó. Sé que lo pude haber matado, no fue mi intención, me saqué. La gente no sabe, no soy así. Anoche (por el domingo) no pude ni dormir. Todos me dijeron que lo podría haber matado", sostuvo.

Siempre, según su denuncia ante la policía, Paniagua perdió el conocimiento y fue trasladado al hospital Presidente Perón de Avellaneda, donde fue atendido y luego dado de alta, sin que le brindaran información sobre un diagnóstico preciso de lo que le sucedió.
Finalmente, la UFI 4 de Avellaneda, a cargo de hechos vinculados a violencia en eventos deportivos, intervino de oficio horas antes ya que el hombre no había realizado la denuncia, y caratuló al hecho como "homicidio agravado por alevosía en grado de tentativa en el contexto de un espectáculo deportivo". Cerca de la medianoche, el imputado apareció muerto con un disparo en la cabeza.
Si bien la fiscal Alejandra Olmos Coronel, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 1 de Avellaneda, dispuso las diligencias de rigor por un presunto suicidio, las fuentes consultadas informaron que, por la oscuridad de la zona, en las primeras horas del hecho no había sido hallada el arma con la que presuntamente se disparó.
En caso de necesitar asistencia podés comunicarte con la línea de Prevención del Suicidio: 135 (gratuita desde Capital y Gran Buenos Aires), (011) 5275-1135 o 0800-345-1435 (desde todo el país).
