Megaestafa virtual en Mendoza: se suman las denuncias y ya son 6 los detenidos que pasan a la cárcel
Giovanni Caroglio, acusado de ser el principal responsable por las estafas y quien despierta el riesgo de fuga.
Desde el jueves pasado que se conocieron las detenciones de cinco acusados por una magaestafa virtual en la provincia de Mendoza, que consistía en falsas inversiones, la utilización de criptomonedas y hasta la supuesta venta de terrenos en el metaverso, la Fiscalía de Delitos Económicos siguió recibiendo denuncias de damnificados y sumando imputaciones. Mientras, confirmaron el arresto de un sexto sospechoso que, al igual que sus presuntos cómplices, quedará alojado en la cárcel.
A los hermanos Giovanni, Genaro y Gitan Caroglio, a Ignacio Manduca y a Hans Breuer (chileno), se agrega Lucas Zalazar por su participación en esta aparente organización que habría estafado por sumas que ascienden los 800.000 dólares.
Todos estos detenidos tienen diferente cantidad de imputaciones (la mayoría entre 6 y 8 causas), siendo Giovani quien prácticamente aparece en todos los hechos, por lo que se lo sindica como el líder de la banda.
El fiscal Hernán Ríos, a cargo de la investigación, ha recibido unas 35 denuncias en contra de los sospechosos y ya ordenó el traslado de los seis a la penitenciaría. Tres pasaron al penal este martes y los restantes lo harán hoy. Ninguno, por el momento, eligió declarar.
Modus operandi
De acuerdo al expediente, para la estafa habrían adoptado dos modalidades. Una de ellas era la de WAC (Weighted Average Cost), que es un método intermedio en el que el costo de los productos terminados se divide por el número de unidades de inventario disponibles para la venta, aparentando estar al frente de una empresa de inversiones.
Para atraer a las víctimas, siempre siguiendo la versión de los denunciantes, prometían inversiones de gran eficiencia a través de agentes bursátiles, supuestamente operando en la compra de contratos de Nasdaq, la bolsa de valores automatizada y electrónica más grande de los Estados Unidos, a través de criptomonedas.
La operatoria era con la promesa de intereses muy suculentos, pagando en los primeros meses los compromisos asumidos, para que los inversores incrementarán el dinero que entregaban.
Luego, en febrero de 2022 comenzaron a incumplir y les ofrecían la opción a los damnificados de pasar a otro fondo, comprando con el crédito terrenos virtuales en el metaverso. Pero cuando muchos optaron por este negocio, tampoco recibieron ni las utilidades de lo desembolsado ni los depósitos.
Ante esas irregularidades, varios comenzaron a desconfiar y descubrieron que las empresas no eran tales y que no cumplían con la ley que regula los fondos de inversión.
En otra maniobra habrían aparentado la creación de un videojuego en el metaverso. Entonces vendían los terrenos virtuales por boletos de compraventa, prometiendo que utilizarían la tecnología NFT (Non Fungible Token por sus siglas en inglés), que son tokens, unidades de valor que se le asignan a un modelo de negocio, como por ejemplo el de las criptomonedas.
Sin embargo, nunca transfirieron los NFT, ni lanzaron el videojuego.
La promesa de los presuntos estafadores era que con esos NFT no solo iban a recuperar el dinero, sino que iban a obtener grandes ganancias porque una vez que lanzaran el videojuego el valor se dispararía.
