Nueva acusación para el empresario Sáenz Valiente por la muerte de la modelo brasileña
El empresario Francisco Sáenz Valiente fue procesado este miércoles sin prisión preventiva, pero con la obligación de tener que usar una tobillera electrónica por el “homicidio culposo” y la “facilitación de drogas” a Emmily Rodrigues (26), la modelo brasileña que hace casi tres meses murió tras caer del departamento del imputado en el sexto piso de un edificio del barrio porteño de Retiro.
El homicidio culposo-1 a 5 años de pena- es una nueva acusación para este hombre, que inicialmente había recibido la calificación de femicidio, con condena única de prisión perpetua.
La resolución de hoy -a la que accedió Télam- fue adoptada por la Sala 6 de la Cámara del Crimen, quien dispuso el procesamiento del sospechoso, aunque en libertad, a pesar de la tobillera, como autor del delito de “suministro gratuito de estupefacientes, en concurso ideal con facilitación de un lugar para su consumo, en concurso ideal con homicidio culposo, en concurso real con el de tenencia ilegítima de un arma de uso civil condicional”.
Con esta nueva carátula, los jueces dieron por entendido que el deceso de la víctima fue responsabilidad del empresario pero no por dolo directo, sino producto de la ingesta de drogas que esa noche ofreció en su casa.
Así, descartaron el femicidio o el homicidio criminis causa –para ocultar un abuso sexual-, planteado por la querella, o el “abandono de persona agravado por el resultado muerte”, pedido por la fiscalía en la audiencia oral realizada el pasado 22 de mayo.
Si bien decidieron no dictar la preventiva –como habían pedido los acusadores-, los camaristas Magdalena Laiño, Ricardo Matías Pinto e Ignacio Rodríguez Varela, sí ordenaron que el imputado, del mundo del agro y minero, sea monitoreado de manera ambulatoria con la colocación de “una tobillera electrónica de geolocalización digital y radiofrecuencia que permita el rastreo de su ubicación”,
Los jueces ordenaron que esa medida “deberá articularse a través del ‘Programa de Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica’ dependiente de la Subsecretaría de Relaciones con el Poder Judicial y Asuntos Penitenciarios del Ministerio de Justicia y Derechos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación”.
En otro de los puntos, decidieron mantener las mismas medidas cautelares ya dictadas para Sáenz Valiente por el juez de la causa el 18 de abril, es decir, una prohibición de acercamiento a los familiares de la modelo y a los testigos que declararon, prohibición de salida del país, la obligación de asistir cada 15 días a la sede del tribunal y fijar un nuevo lugar de residencia distinto a la vivienda donde ocurrió el hecho.
Este martes fuentes judiciales revelaron que se incorporó al expediente un reporte pericial que detectó sangre y semen en 25 muestras levantadas en preservativos, sábanas, acolchados y hasta en el corsé que usaba Emmily la noche en la falleció al caer al vacío.
La tragedia ocurrió el 30 de marzo pasado, luego de que los protagonistas cenaran en un restaurante de la Costanera norte y de pasar por un bar de Palermo. Esta joven brasileña llegó a las 3.21 con dos amigas al departamento de Sáenz Valiente, en el sexto piso del edificio de Libertad 1542, en Retiro, donde ya se encontraba una cuarta mujer.
Tras una madrugada de excesos con ingesta de alcohol, marihuana, cocaína y "tuci", Rodrigues sufrió un aparente brote psicótico y a las 9.18 terminó cayendo por una ventana desnuda al patio interno del pulmón de manzana del edificio, cuando en el domicilio solo estaban el empresario y una de sus amigas.
Los estudios toxicológicos revelaron que antes del accidente la mujer consumió alcohol (1.0 gramos en sangre fue el dosaje), cocaína, marihuana, ketamina y MDMA (uno de los componentes de la droga sintética "Tuci", la forma abreviada de llamar al "Tucibi" por la pronunciación en inglés de la sigla 2C-B, que es la mal denominada "cocaína rosa").
Al acusado lo comprometen una serie de mensajes de esa noche con su dealer y con dos de las chicas que fueron a su domicilio, donde les decía que tenía "tuci, faso y coca".