El caso del mendocino que robó, mató, estuvo una década prófugo y confesó todo por una prueba clave
Tras permanecer casi 10 años prófugo por un crimen ocurrido en Luján de Cuyo durante un robo, un hombre mendocino fue detenido en Catamarca en marzo pasado. La Policía lo trajo a la provincia, y cuando iba a someterse al proceso judicial, una prueba reveladora lo hizo terminar confesando todo, para ser rápidamente condenado.
Alberto César Ibaceta (39) accedió esta semana a un juicio abreviado, luego de que su defensa y la fiscal Andrea Lazo pactaran una pena de 10 años de prisión. El acusado admitió haber participado del asesinato investigado y el juez Gabriel Bragagnolo firmó la sentencia en el Polo Judicial.
El sospechoso resultó culpable de un homicidio en ocasión de robo (10 a 25 años de cárcel), en perjuicio de Marcos Eusebio Ángulo (60), atacado en una propiedad de calle Lamadrid el 23 de julio del 2013 en la madrugada.
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La víctima pernoctaba allí porque era el cuidador de unas canchas de pádel instaladas en el lugar. Fue sorprendida por malvivientes, que la golpearon y le sacaron un equipo de música y un celular.
Los ladrones escaparon y dejaron una valija con ropa y un televisor en la salida, que al parecer querían llevarse y no pudieron, Marcos terminaría muriendo por golpes en la cabeza y en el tórax.
La investigación se tornó compleja desde el arranque, al punto de que los pesquisas solo pudieron identificar a Ibaceta, aunque detenerlo les llevó más de lo esperado. Si la Policía Científica en la escena del crimen había podido rescatar dos perfiles de ADN en las manchas de sangre que quedaron: uno correspondía al fallecido y otro al de un "nn".
Esas muestras se preservaron todos estos años, mientras este hombre se mantenía prófugo. Fueron efectivos de Catamarca quienes lo encontraron en un control en la localidad de El Rodeo, y al verificar su identidad, supieron que tenia pedido de captura de Mendoza,
El acusado quedó detenido y fue trasladado a Mendoza, en donde esperaba la audiencia de prisión preventiva. Antes, lo sometieron a un cotejo con las evidencias levantadas en el lugar del homicidio, y el resultado fue positivo. Es decir, estaba probado que intervino en el robo y en la muerte de Ángulo.
Frente a esto, su abogado le recomendó confesar, acordar una pena y ser condenado. A partir de ahora a Ibaceta le queda por delante una década en la cárcel, el mismo tiempo que estuvo evadido de la Justicia.

