Córdoba

Pidieron ocho años y medio de prisión para un profesor que extorsionaba a sus alumnos para aprobarlos

El pedido lo hicieron el fiscal general Maximiliano Hairabedian y el auxiliar fiscal Maximiliano Aramayo ante el Tribunal Oral Federal 1 de Córdoba, contra Luis Olmedo profesor extitular de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Odontología.

Lourdes Marchese
Lourdes Marchese domingo, 30 de abril de 2023 · 14:30 hs
Pidieron ocho años y medio de prisión para un profesor que extorsionaba a sus alumnos para aprobarlos
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Ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal 1 de Córdoba, presidido por Carolina Prado, Jaime Díaz Gavier y Julián Falcucci, los fiscales Maximiliano Hairabedian y Maximiliano Aramayo solicitaron una pena de 8 años y 6 meses de prisión para Luis Olmedo, profesor extitular de la cátedra de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), acusado de haber extorsionado a sus alumnos para que realizaran pagos a modo de “apoyo” académico para aprobar la materia que él dictaba, por lo que el pedido de penas también incluyó 10 años de inhabilitación especial.

Recordemos que cuando estalló el escándalo, en septiembre de 2020, el fiscal Hairabedian había ordenado su detención tras varias denuncias de alumnos. En mayo de 2022 el profesor recuperó su libertad tras pagar una fianza millonaria. Olmedo fue señalado como coautor del delito de extorsión continuada junto a Adrián Casalis y Augusto Massimino, dos personas que administraban una institución privada donde se dictaba el contenido que el docente luego tomaba en sus exámenes en la universidad, para quienes solicitaron penas de 6 años y 5 años y medio de prisión.

Los fiscales también requirieron 1 año y 10 meses de prisión condicional e inhabilitación especial para ejercer cargos públicos por cuatro años a la exdecana Mirta Spadiliero de Lutri al hallarla autora de incumplimiento de los deberes de funcionaria pública. Para la fiscalía, los actos señalados a Olmedo no sólo eran de público conocimiento en la facultad, sino que además habían sido anoticiados institucionalmente en más de una oportunidad, pese a lo cual, y sabiendo que Olmedo podía estar involucrado en maniobras de exigencias dinerarias para aprobar su materia, la decana intencionalmente evitó anoticiar los hechos a la autoridad competente u ordenar la investigación interna.

Los representantes del Ministerio Público también solicitaron que se remitan testimonios a la fiscalía de turno para que se investigue a varios de los que atestiguaron en el debate, por falso testimonio, entre ellos, el actual decano de la Universidad Nacional de Córdoba, Guillermo De Leonardi, en el debate oral que comenzó en febrero de este año. 

A la hora de solicitar las penas, la fiscalía sostuvo “que desde una fecha indeterminada en la década del '90 hasta la actualidad, Luis Augusto Olmedo, primero como docente de cátedra inferior, y desde abril de 2004 en su calidad de profesor titular de la cátedra de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Odontología de la UNC, abusó de su función mediante distintos actos”.

En su alegato los fiscales refirieron que el docente, según lo que concluyó la investigación, “habría ideado un sistema extorsivo por el cual los alumnos de su cátedra se veían obligados a hacer entregas de dinero a Casalis, primero, y a Massimino, después, para aprobar los exámenes de la materia, exigencia que era cubierta por la fachada de un curso”.

Además de acuerdo a la pesquisa todo ocurría bajo la amenaza que de no realizarlo, los alumnos se exponían en muchos casos a ser aplazados de manera indebida por una cantidad indeterminada de veces. 

La intimidación, según los fiscales Hairabedián y Aramayo, era ejercida principalmente por Olmedo a través de aplazos sistemáticos, masivos o reiterados a quienes no pagaban la academia o filtraban información del sistema, ejercicio despótico del cargo, maltrato y aprovechamiento de la asimetría existente entre su posición de poder respecto a la vulnerabilidad de los alumnos infundiendo temor generalizado.

En la acusación precisaron que, desde el año 2000 hasta el 2016, la pseudo academia a cargo de Casalis funcionaba bajo el nombre de AOC (Apoyo Odontológico Córdoba). Bajo la fachada de un centro de enseñanza, el contenido de las clases era brindado por Casalis, que no era profesional médico, tenía limitado conocimiento y le brindaba a los alumnos el material que luego Olmedo tomaba en los exámenes. Abonado el supuesto curso, se le entregaba a los alumnos un “apunte” tomando recaudos para evitar que fuera compartido con otros compañeros que no concurrían a la academia: imprimía el material en hojas oscuras para que no pudiera ser fotocopiado, se numeraba cada copia para identificar a qué alumno pertenecía cada ejemplar, e incluso amenazaba a sus alumnos con que podrían enviar personas a golpearlos o no aprobar nunca más Microbiología. Este fue el caso de uno de los denunciantes, a quien Olmedo habría aplazado seis veces como represalia por prestar el apunte a un compañero que no podía pagarlo. 

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