Otro comisario detenido por la desaparición de un joven y el crimen de su amigo
El jefe de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de Quilmes fue arrestado este jueves por encubrimiento en la causa por el crimen de Lautaro Morello y la desaparición de Lucas Escalante, ocurridos en diciembre pasado en el partido bonaerense de Florencio Varela.
Según informaron fuentes policiales a NA, se trata del comisario mayor Luis Zaracho, quien se convirtió en el cuarto detenido del expediente y a quien le secuestraron su teléfono celular.
La captura fue realizada por efectivos de la División Homicidios de la Policía Federal y se llevó a cabo por pedido del fiscal Daniel Ichazo.
A su vez, fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense indicaron que el acusado ya fue "desafectado" de sus funciones.
Zaracho quedó imputado del delito de "encubrimiento calificado por ser el delito precedente grave y por su condición de funcionario público", ya que se cree que mantuvo comunicaciones sobre cuestiones relativas a los hechos con el padre y tío de los dos primeros dos detenidos, el comisario mayor Francisco "Coco" Centurión, exjefe de Drogas Ilícitas de Quilmes.
Al describir lo que se le imputa, el fiscal señala que Zaracho "ayudó a Cristian Centurión y a Maximiliano Centurión (los primeros imputados por el caso como autores materiales) a eludir la investigación y a sustraerse a la acción" por el crimen de Lautaro y la desaparición de Lucas.
Y agregó: "Estando ya en conocimiento de la presencia de las víctimas en el domicilio de Cristian Centurión, mantuvo comunicaciones con Francisco Centurión previo a recibirle declaración testimonial a Cristian, quien ya había declarado horas antes en la sede de la Comisaría Florencio Varela Cuarta, y a Maximiliano".
Para el fiscal, Zaracho intentó "con dichas declaraciones desvirtuar el curso de la investigación y entorpecer la misma durante el tiempo que la pesquisa estuviera a su cargo".
El pasado 12 de abril otro comisario, Sergio Enrique Argañaraz, de 54 años, jefe de la seccional Cuarta de Bosques, fue apresado y acusado también por el delito de encubrimiento.
En la causa se notificó que este funcionario policial no les tomó la denuncia por averiguación de paradero a los familiares de los jóvenes, 24 horas después de sus desapariciones.
Además, se indica que no cumplió con algunas directivas dispuestas por la fiscalía en los allanamientos en la vivienda del comisario Francisco Centurión, padre y tío de los primeros detenidos Cristian y Maximiliano.
También estuvo preso por falso testimonio pero ya recuperó su libertad otro efectivo, Ramiro Yair Forchinito, quien desempeñaba tareas en un área integrada con Interpol, y era la mano derecha de Centurión.
Lautaro y Lucas desaparecieron el 9 de diciembre de 2022 en Florencio Varela, luego de salir en la noche a festejar la victoria de la Selección argentina en el Mundial ante Países Bajos.

El cuerpo semicalcinado de Morello fue hallado cerca de las 21.30 del 15 de diciembre a la vera de la autopista en construcción Buen Ayre, en Guernica, partido de Presidente Perón, y nada se sabe aún de Escalante.
De acuerdo a la investigación, el último destino en el que quedó acreditado que estuvieron las víctimas fue la casaquinta del comisario mayor Centurión, en la localidad de Bosques.
Días atrás, a pedido del fiscal Ichazo, se realizó un allanamiento en esta propiedad, en la que fueron hallados rastros de sangre y restos de elementos quemados que ahora están siendo analizados.
Los Centurión fueron capturados tras el análisis de cámaras de seguridad y de antenas de telefonía celular, ya que en una grabación de una estación de servicio de Florencio Varela se ve a Cristian cerca de las 0.30 del 10 de diciembre cargando nafta en un bidón blanco que se sospecha pudo haber sido empleado para incinerar el auto de Lucas y el cadáver de Lautaro.
Mientras que en marzo último el Gobierno nacional elevó de cuatro a cinco millones de pesos la recompensa para aquellas personas que aporten datos que permitan dar con el paradero del joven desaparecido.

