Tensión, negociaciones y un cumpleaños que salvó le salvó la vida a un hombre atrincherado en Las Heras
Fue una mañana de mucha tensión en la calle Catamarca de Las Heras. Allí, un hombre de 31 años amenazó con suicidarse durante largas horas hasta el mediodía, pero el destacable trabajo del equipo de negociaciones del Grupo de Resolución de Incidentes y Secuestros (GRIS) y del Grupo Especial de Seguridad (GES) evitó una tragedia. El desenlace tiene tintes de película y -afortunadamente- no fue negro.
La información difundida sostiene que alrededor de las 9 de la mañana de este domingo ingresó un llamado al 911 alertando sobre la situación de un sujeto atrincherado en el interior de su departamento en la calle Catamarca al 1100 de Las Heras. La información era precisa e indicaba que el hombre se estaba autolesionando y atravesaba un momento de crisis nerviosa absoluta.
Primero se hizo presente la Policía de Mendoza y una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) pero el operativo rápidamente creció con la llegada de especialistas y negociadores para tratar de controlar la evidente situación de riesgo.
Los uniformados que llegaron primero activaron el protocolo y pidieron la presencia del GRIS. Al llegar estos últimos fueron anoticiados de lo que ocurría: el sujeto tenía 36 años, efectivamente se encontraba atrincherado en el interior de la vivienda, con visibles heridas cortantes en su cuello, pecho y brazos, provocadas con arma blanca.
El operativo se extendió: los efectivos de la UAP., UEP Las Heras y de Comisaría 16° comenzaron con los perímetros de seguridad y primer abordaje.
Los especialistas comenzaron los "primeros diálogos con la persona en crisis, quien aún continuaba con sus intenciones autoagresivas, pero se mostró accesible con ellos. Los especialistas establecieron que el motivo por el cual se dio este evento surge del proceso depresivo de duelo por la separación con su ex pareja, el cual el hombre transitaba actualmente, y que ese cuadro se agravó producto de haber visto a su amada con una nueva pareja, no aceptando esa realidad", le comentaron a MDZ.
En una situación de sincericidio total, el hombre le hizo saber a los negociadores que ineludiblemente asumía su responsabilidad por haberle sido infiel anteriormente, motivo de ruptura entre ellos. Pero había más: el hombre es musulmán y explicó que entendía como algo normal tener varias esposas, algo que ocurre en el mundo oriental, pero que aquí en occidente la realidad es muy distinta y ello le jugó en contra.
Aducía que su deseo se centraba en ver feliz a su ex pareja, pero su dolor interno era que no podía seguir viviendo con la idea de haberla perdido de esa manera. Esto, afirmaba, se lo reprochaba así mismo de tal manera que no lo podía superar.
En la charla, el hombre le confesó a los negociadores que lo único que frenaba el suicidio era el Ramadán. Sucede que el creyente se encuentra viviendo el mes sagrado de la fe islámica y por eso no finalizaba la acción. Pero las heridas cortantes, visibles en su cuerpo, cada vez se ponían peores.
Frente a esta condición emocional del sujeto y el continuo riesgo elevado, el Grupo Especial de Seguridad (GES) ya se encontraba apostado en el exterior de la vivienda para irrumpir en el departamento frente a una emergencia inmediata.
La víctima reconoció que en otras ocasiones también tuvo episodios de autoeliminación, autolesiones, apego, y que se encuentra recibiendo tratamiento psicológico. No quería ser medicado ni trasladado para internación en neuropsiquiátrico porque decía que era algo "inútil", ya que una vez que volviera a recibir el alta su dolor, culpa y desesperanza iban a seguir presente en su vida.
La ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) aguardaba igualmente en la cercanía por ante cualquier eventualidad inmediata.
Todo cambió cuando ya promediaban las dos horas y medias de negociación. Allí, un especialista le comentó que hoy, domingo 2 de abril, era su cumpleaños. Fue ahí cuando el hombre atrincherado cedió y se mostró incómodo por no ofrecerle "ningún regalo". Tras pedirle disculpas, el sujeto lo invitó a tomar mates al interior de su casa.
El negociador del GRIS entendió la buena voluntad de la persona en crisis y le aceptó la invitación siempre y cuando dejara de manipular el arma blanca. Al acceder, la situación cambió notablemente y se encaminó a un cierre sin tragedia. La situación estuvo controlada recién a las 12.35 del mediodía.
Con la contención de familiares y los buenos deseos de esperanza y ayuda a través de mensajes que le hicieron llegar a la persona en crisis para afrontar su situación, el hombre en crisis desistió de su accionar y permitió la asistencia de los médicos del SEC, que luego lo trasladaron al Hospital Lagomaggiore con custodia policial para su atención.
La Dra. Andrea Mengarelli, ayudante fiscal de Oficina Fiscal N° 5, y la Dra. Andrea Lazo, fiscal de Homicidios tomaron control de la causa.