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"Se murió en mis brazos": el doloroso relato de la madre de la nena asesinada

La pequeña tenía cuatro años cuando quedó en medio de una balacera entre dos bandas. En el lugar se contabilizaron al menos 32 balas.

Una nena de 4 años murió luego de recibir un disparo en el pecho, en medio de una balacera en la que hubo más de 30 disparos en la Villa 1-11-14, ubicado en el Bajo Flores, al sur de la Ciudad de Buenos Aires. Luego de la tragedia, la madre de la menor dio detalles desgarradores sobre el hecho.

El episodio se produjo en el cruce de Bonorino y calle 10, cuando uno o varios delincuentes dispararon desde el interior de un Renault 19 color gris, según afirmaron los testigos. La nena recibió un balazo en el tórax y fue trasladada al Hospital Piñero, al igual que un joven de 19 años, quien tenía un orificio de entrada y salida en una pierna pero está fuera de peligro.

La menor, en tanto, falleció pocas horas después como consecuencia del impacto que había recibido.

"Se me murió en mis brazos", dijo en medio del dolor Alcira, la madre de la pequeña de cuatro años asesinada a balazos. Y agregó: "No sé quiénes fueron los que se tirotearon, solo sé que escuché los tiros y salí corriendo a la esquina a buscar a mis hijos".

La mujer explicó a Crónica que "no llegó a agarrar a su hija" pero que "murió en sus brazos porque estaba agonizando cuando llegaron al hospital".

"Los médicos hicieron todo lo posible, pero no se pudo salvar", explicó.

El lugar donde se produjo la balacera.

Efectivos de Gendarmería, que estaban patrullando la zona, dieron aviso a la Policía de la Ciudad, que inició un operativo para dar con los asesinos, quienes se ocultaron en el barrio Presidente Illia. A su vez, tomó intervención en el caso el fiscal Eduardo Cubría, de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional número 22, quien caratuló el hecho como "homicidio".

Alcira comentó a los diferentes medios de comunicación que se acercaron al lugar del hecho que en la esquina en la que se dio el tiroteo, la cual se encuentra a metros de su casa, siempre se juntan a jugar los niños de la zona.

"Yo perdí a mi hija por un desalmado y lo único que pido ahora es justicia por Nayla. Vamos a hacer el velatorio en mi casa, quienes vengan, traigan globos blancos porque a ella le encantaban los globos", dijo la madre.

Y continuó: "Soy cristiana, creo mucho en Dios y sé que él va a hacer justicia porque mi hija no tenía la culpa. Me la arrebataron de mis manos. Imagínense el dolor que siento de que se me haya muerto en mis manos".