Femicidio en San Martín: la imputación al surcoreano y los últimos detalles del caso
Kim Seong Jim ya recibió durante el mediodía de este martes el alta en el hospital Perrupato de San Martín y fue trasladado a la Comisaría 28. Allí lo esperaba un abogado de la embajada de Corea del Sur para entrevistarlo y ejercer como su defensor en el caso de femicidio que lo tiene como único acusado: el crimen de su pareja, confeso por él mismo, a quien habría asfixiado y enterrado en una finca de Nueva California.
El sospechoso estaba en el nosocomio desde el lunes en la mañana por haber ingerido herbicida (producto químico utilizado para controlar y eliminar plantas) con intenciones de quitarse la vida. Siempre se mantuvo estable y ya quedó totalmente recuperado para afrontar el proceso judicial en su contra.
Este miércoles quedará formalmente imputado bajo la calificación de femicidio-prevé la pena única de prisión perpetua-, por el asesinato de su pareja, Yoo Kyungja (49).
En esta instancia de acusación habrá que ver si decide declarar y ampliar lo que les manifestó al resto de sus compatriotas que vivían con él y la víctima en la Finca Los Nogales, ubicada en calle Sulivan y Onetto. En su idioma les habría explicado que atacó a la mujer porque ella no quería tener más relaciones sexuales con él; incluso agregó el lugar donde dejó el cuerpo.
Conociendo la gravedad de lo hecho y sus consecuencias, intentó suicidarse. El cadáver de la víctima fue hallado por la Policía el lunes por la tarde, en un sector de la finca en donde se notaba la tierra removida y levantada.
Los restos fueron retirados por Policía Científica y se espera para las próximas horas el resultado de la autopsia, para determinar cómo fue asesinada la mujer. En principio, y gracias al circuito cerrado de cámaras que tiene el predio, se habría observado cuando el surcoreano se le tira encima en la cama mientras ella duerme y empieza a asfixiarla. Luego sale de la casa con el cuerpo.
Todo este accionar, de acuerdo a la grabación, ocurre el viernes pasado en la siesta, por espacio de 10 minutos.
Esta prueba resulta fundamental en la investigación que lleva adelante la Fiscalía de San Martín, además de la confesión del acusado, apoyada por la declaración de los testigos, los otros surcoreanos que residen en la finca. Acompañando a la pareja se encontraban en el lugar unas 10 personas más que allí trabajan en la cosecha de nueces, almendras y algo de vid también.
Se trata de una pequeña comunidad de asiáticos, que en determinadas épocas se amplía por la contratación de más trabajadores.
