Tragedia de la Costanera: nueva pena para el acusado, que quedará libre
Luego del fallo de la Sala Penal de la Suprema Corte que reencuadró la situación del condenado, José Caccia, un tribunal determinó que sea de 6 años la nueva pena. Se trata del máximo previsto por la ley para un homicidio culposo agravado - la calificación final- y lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal. Por haber cumplido ya más de dos tercios de la pena, el imputado podrá acceder a la libertad condicional luego de presentar una evaluación de conducta del servicio penitenciario e informes periciales.
El tribunal colegiado integrado por los jueces Rafael Escot, Eduardo Brandi y Mauro Perassi emitió la nueva sentencia, a la que le agregó 10 años de inhabilitación para conducir a Caccia, en la causa que juzga los hechos conocidos como tragedia de la Costanera, ocurridos en diciembre de 2018 en Guaymallén y donde perdieran la vida los hermanos Agustín (7) y Abril (3) Kruk.
La audiencia de este viernes tuvo lugar tras el fallo de la Sala Penal de la Corte, que modificó la situación del acusado, quien había sido condenado a 10 años de prisión por homicidio simple con dolo eventual. Luego de un recurso presentado por su defensa, el máximo tribunal de Justicia de la provincia determinó que la pena debe ser determinada bajo el encuadre penal de “homicidio culposo agravado.
La condena coincide con lo que, ajustados al fallo de la Corte, solicitó el fiscal Fernando Giunta. La defensa había pedido 3 años de prisión.
De esta forma, y tras haber cumplido más de dos tercios de la pena fijada, José Caccia realizará los trámites de rigor del circuito penitenciario para para acceder a la modalidad de libertad condicional. Para que esto suceda, el tribunal solicitó al Servicio penitenciario que expida informes de conducta y comportamiento y un informe pericial acerca de las condiciones de reinserción social del condenado.
“Me condenaron perpetuamente”
Carla Pagliaricci, la mamá de las víctimas fatales en el accidente, tomó la palabra para decir que si bien no había forma de encontrar alivio, “la condena que había recibido era de alguna forma ejemplar. Como madre no comprendo por qué lo revirtieron”.
Tras relatar crudamente el desenlace de los hechos y lo vivido con sus hijos Agustín y Abril en sus últimos minutos de vida, señaló: “Me condenaron perpetuamente. Todo lo que viví con mis hijos muriendo en brazos son imágenes que me torturan al día de hoy. Salí a tomar la merienda a una plaza con mis hijos y volvía a mi casa a la semana y sin ganas de vivir. Me siento enojada, vacía y muy triste; estoy descreída de la justicia”.
Sobre la situación procesal de Caccia llegada esta instancia, la madre de los pequeños dijo: “Quien mató a mis hijos estará pronto a diez cuadras de mi casa. Necesito un alivio, algo de paz. Quiero descansar y que mis hijos descansen. Caccia podrá abrazar a sus hijos; nosotros seguimos abrazando un puente”.
A su turno, Miguel Ángel Kruk (padre de las víctimas fatales), lamentó que el acusado jamás haya pedido perdón: “En 4 años no levantó nunca la mirada para decirnos 'perdón familia, me equivoqué'. Kruk explicó que tras los hechos que terminaron con la vida de sus hijos presentó proyectos de ley en la legislatura y señaló que “aunque seguimos luchando, el daño está hecho de por vida”.
Al referirse al ya condenado José Caccia, señaló: “Tiene hijos de la edad que tenían los míos. Es probable que él pueda volver a su casa, abrazarlos y hasta darle los regalos de reyes. Nosotros seguimos abrazando un puente. Lamentablemente ya somos muertos en vida”.
El pedido de las partes y la palabra de Caccia
El abogado defensor Carlos Moyano puntualizó en algunos de los argumentos principales sobre los que presentó el recurso de queja ante la Suprema Corte. Así, comenzó recordando que en el debate no se había pedido la pena máxima prevista. Al referirse al accidente, indicó que Caccia no iba a exceso de velocidad, que asistió a las víctimas y que no cruzó un semáforo en rojo. Recordó además que en el siniestro hubo otros involucrados: un conductor alcoholizado y un camión que cortó el paso sobre Costanera.
El letrado también hizo referencia a las responsabilidades del Estado, señalando –entre otros puntos- que, de haber habido Revisión Técnica Obligatoria, el auto conducido por Caccia no podría haber estado circulando. En ese sentido aclaró que su defendido tenía un auto viejo porque contaba con escasos recursos, pero que el vehículo frenaba.
De esta forma, había solicitado 3 años de prisión o una pena en subsidio por el tiempo que ya lleva cumplido.
Tras las palabras de su representante, muy brevemente José Caccia dijo: “Pido perdón, soy padre y entiendo su dolor. Pido perdón”.
En tanto, la fiscalía había solicitado que el tribunal se ajustara una nueva pena prevista en el máximo que dispone el nuevo encuadre indicado en el fallo de la Corte, lo que finalmente ocurrió. El Fiscal de Tránsito Fernando Giunta mantuvo la misma tesitura que en el juicio: “Antes de causar la muerte de los pequeños, Caccia sabía que manejaba un vehículo en mal estado, sabía que no tenía seguro, que tenía visión monocular, que conducía por encima de la máxima permitida. Las edades de los niños, que tenían toda una vida por delante y las lesiones graves ocasionadas a la madre deben ser tenidas en cuenta como agravantes. Solicitamos 6 años de prisión y 10 de inhabilitación para conducir”.

Caccia llegó al debate, en agosto del 2021, como el conductor responsable de la tragedia, acusado por transitar a alta velocidad- 72 kilómetros por hora- en una zona de obras viales en la Costanera, a la altura de calle Matienzo, en Guaymallén, Mendoza. Esto le impidió frenar a tiempo (iba en un Ford Fairlane ) en medio de un siniestro con dos rodados más, y cuando intentó una maniobra brusca terminó embistiendo a los dos menores y a su madre. La familia caminaba por la vereda rumbo a su casa, tras haber pasado la tarde en una plaza.
El accidente de tránsito ocurió el 14 de diciembre del 2018. Agustín murió un día después cuando estaba internado en un hospital, mientras que Abril falleció una semana más tarde.
