Condenaron a 17 años de cárcel al quiosquero que mató a tiros a un vecino en Ciudad

Condenaron a 17 años de cárcel al quiosquero que mató a tiros a un vecino en Ciudad

Gerardo Godoy fue condenado durante el mediodía de este viernes en un juicio abreviado, por el crimen de Esteban Palombarini en Ciudad.

MDZ Policiales

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A menos de dos semanas del crimen del "Plancha" Esteban Palombarini (38) en Ciudad, este viernes fue condenado su asesino. El quiosquero Gerardo Godoy (37) admitió su autoría y en un juicio abreviado recibió la pena de 17 años y 6 meses de cárcel. 

El caso se resolvió en tiempo récord. El 25 de junio pasado la víctima fue baleada en el interior del negocio ubicado en Perú y Vendimiadores, tras mantener una discusión con el hombre que se encontraba atendiendo. 

Trascendió que Palombarini tuvo intenciones de llevarse una cerveza fiada, el comerciante se lo negó y comenzó un cruce de palabras que terminó de la peor manera. El agresor sacó una pistola y le disparó en tres oportunidades al "Plancha": 

El muchacho salió herido, caminó apenas unos metros y, sobre calle Vendimiadores, cayó desplomado. Murió segundos después, mientras Godoy permanecía en el quiosco. 

Esteban Palombarini. 

De su autoría en el crimen no había dudas, ya que ante la llegada de la Policía confesó, aunque dijo que se había defendido de un asalto. La hipótesis quedó descartada porque el fallecido no tenía armas, e incluso en la revisión de las cámaras del local, en ningún momento se apreciaba una situación de robo. 

El acusado quedó detenido tras el asesinato y un día después lo imputaron por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, delito con penas de 10 a 32 años. Esperaba la audiencia de prisión preventiva, pero muy complicado por las pruebas, este viernes decidió cerrar la causa. 

Su abogado y el fiscal Carlos Torres pactaron una pena de 17 años y 6 meses, con la confesión de Godoy. El acuerdo fue acompañado por la querella, y la sentencia la firmó la jueza Érica Sánchez. 

El comerciante y Palombarini se conocían desde hace muchos años, y varios testigos indicaron que entre ellos existían algunas "broncas". "El plancha" estaba domiciliado a menos de dos cuadras del negocio, en calle Mazza de la Primera Sección. Siempre se lo veía en la zona y era muy querido por sus amigos y muchos de los vecinos; incluso supo trabajar en una rotisería ubicada a media cuadra del quiosco que atendía el ahora condenado. 

 

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