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La exigua condena que recibió un enfermero que drogó y abusó a una paciente

El hecho se produjo en uno de los anexos de la Fundación Favaloro, cuando una joven se recuperaba de angioplastía renal y la colocación de un stent en la vena renal.
El lugar del hecho
El lugar del hecho

Un enfermero de la Fundación Favaloro recibió una insólita condena luego de drogar y abusar sexualmente a una paciente en agosto de 2020. Ahora investigan si hubo otro enfermero que participó de la violación. 

El hecho se produjo el lunes 31 de agosto de 2020 entre las 2.46 y las 3.01 de la madrugada, en uno de los anexos de la Fundación Favaloro, ubicado en avenida Belgrano 1723 de Capital Federal. Julio César Cruz Hinostroza, en calidad de enfermero, ingresó a la habitación 705 del séptimo piso y "aprovechándose de su estado de somnolencia", abusó sexualmente de la paciente.

En concreto, Hinostroza la llevó hasta el baño de la habitación, la desvistió y comenzó a tocarle los pechos y genitales, sin que esa acción fuese consentida. La mujer se encontraba bajo un estado de somnolencia "producto de la prescripción de medicamentos y sumado a la incorporación de ‘bendoziacepinas’ que el nombrado le suministró sin encontrarse recetadas, lo que agravó aún más su estado de vigilia", explica el fallo al que tuvo acceso Infobae.

La víctima, de 24 años, había sido intervenida días antes de que se produjera el abuso en la Fundación Favaloro. El equipo médico le había practicado una angioplastía renal y le colocaron un stent en la vena renal.

Finalmente, las cámaras de seguridad fueron prueba clave para confirmar el hecho. Durante el día de la violación, Hinostroza ingresó a la habitación una gran cantidad de veces y, en una de ellas demoró 15 minutos. En ese momento, el hombre indicó que "debía cambiar las sábanas de su cama y su pijama porque se encontraban mojados".

"Tomó a la paciente de los brazos, la condujo al baño de dicha habitación, la colocó sobre el inodoro y le quitó la parte superior e inferior del pijama que tenía colocado, efectuando tocamientos sobre sus partes íntimas", explica el informe.

Finalmente, a la mañana siguiente, la joven se despertó en su cama a las 8.30 "con mareos y visión distorsionada". En ese contexto notó que llevaba puesta una bata de la Institución y que su pijama estaba colgado en el barral del baño. Además, comenzó a sentir dolores en la zona vaginal.

Insólita condena

Tras una investigación, la decisión fue tomada por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°15 de Capital Federal, liderado por Virginia Sansone. Los jueces consideraron que, por el delito de "abuso sexual simple agravado tanto por el aprovechamiento de la situación de vulnerabilidad como así también por la calidad de cuidador" que desempeñó, Hinostroza deberá cumplir dos años de prisión en suspenso.

Además, deberá realizar tratamiento psicológico y asistir a un curso de violencia de género con perspectiva terapéutica en lo sexual.

Por su parte, el Tribunal no descartó que haya una segunda persona partícipe del hecho ya que la joven afirma que "fueron dos las personas que la llevaron al baño y le quitaron la ropa".