Hartos de los mecheros: comerciantes de la Quinta Sección denuncian robos constantes

Hartos de los mecheros: comerciantes de la Quinta Sección denuncian robos constantes

Comerciantes y vecinos relataron que están cansados de la inseguridad y que "ya no pueden más". La comisaría está a tan solo unas cuadras.

Ángeles Balderrama

Ángeles Balderrama

angeles.balderrama@hotmail.com

Hurtos de bicicletas, robos a mano armada, el paso constante de "mecheros" y hasta boquetes para ingresar a locales, son algunos de los constantes episodios que sufren los comerciantes y vecinos del límite entre la Quinta y Sexta Sección, en Ciudad. A tan solo a dos cuadras de la comisaría, explican que "no dan más" y que "la Policía a veces ni se presenta".

Aunque desde hace años la inseguridad los aterra, vecinos y trabajadores de la calle Olascoaga de la Quinta Sección afirman que desde el año 2021 la situación se agravó. En concreto, crecieron los robos y "todos los días" tienen mecheros en la puerta de sus viviendas o negocios intentando llevarse "lo que sea".

"Yo tengo una casa de informática, la abrieron y me hicieron un daño importante. Desde ese momento en adelante los robos se  empezaron a incrementar. Los que estamos cerca de calle Juan B. Justo somos la mayoría comerciantes y la inseguridad es impresionante", dijo Norberto, uno de los entrevistados por MDZ.

Las cámaras de seguridad de la zona han captado de todo: desde el reconocido hombre araña trepando los edificios en cuestión de segundos, hasta dos robos que sufrió un mismo vecino con solo meses de diferencia. "A un compañero de trabajo le robaron a las 10.30, a los padres de la Escuela Nadino les viven rompiendo los vidrios del auto, al frigorífico Santo Trovato le abrieron una camioneta y le robaron un maletín", expresaron los lugareños.

"Cómprenme algo"

Los supuestos vendedores de bolsas y las mecheras son moneda corriente. Según el relato de los comerciantes, "todos los santos días" pasan por los negocios y tienen que pedirles que se vayan. "Una vez entró uno y nos dijo que le compráramos algo porque había salido del penal. Como le dije que no, me contestó: 'Después se quejan cuando les robamos'".

De la misma manera, el ingreso de mecheras es normal para ellos. Las mujeres, y en algunos casos hombres, ingresan al lugar e intentan llevarse lo que pueden de manera veloz. "Les tenés que estar pidiendo amablemente que se vayan porque no sabemos si tienen un arma y a veces hasta te amenazan".

Pese a que se encuentran a tan solo dos o tres cuadras de la Comisaría 5°, ubicada en plena Juan B. Justo, y a minutos de la Comisaría 33° de la Sexta, en el barrio Cano, remarcan que la Policía hay "veces que ni va" hasta el lugar del ilícito.

"Yo hablé una vez con ellos, me acerqué y les conté la situación de inseguridad que vivimos. Me respondieron que ellos eran de la banda de la Policía y que estaban ahí porque no habían efectivos. Ahora, cuando pasa algo grave, los vas a ver con una planilla y nos hacen firmar como que estuvieron por esa zona, pero nada más", dijo un comerciante.

Y agregó: "Después yo los he visto meterse a la calle Granaderos para usar el celular".

Por su parte, uno de los vecinos comentó una extraña situación que vivió: durante una jornada; notó a través de las cámaras de seguridad que había un sujeto en actitud sospechosa y llamó a la Policía. "Como tenía el número de teléfono de la comisaría pensé en llamar directamente ahí, en vez de usar el 911. Nunca llegaron, los esperé un rato largo, pero ni se acercaron aunque sea para decirme que no vinieron porque les pasó algo".

Si bien las víctimas comprenden que no puede existir "un policía para cada cuadra", piden que al menos se pueda patrullar más seguido. "Tenemos la pasada de los micros y el penal a pocas cuadras, por eso necesitamos que al menos haya más presencia. Nos sentimos impotentes, inseguros con tantos robos", concluyeron. 

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