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Requisados para entrar a clases: así ingresaron los estudiantes del ISEP

Tras una amenaza de bomba y peligro por una posible "masacre", este lunes finalmente hubo clases. Pese a ello, el miedo estuvo presente y revisaron hasta las mochilas para ingresar a estudiar. Cómo continuarán los próximos días.
Tras el horario de ingreso, las puertas se cerraron. Sin embargo, no se vieron muchos estudiantes Foto: Archivo MDZ
Tras el horario de ingreso, las puertas se cerraron. Sin embargo, no se vieron muchos estudiantes Foto: Archivo MDZ

Podría haber sido el ingreso a un partido de fútbol o hasta un control policial en plena vía pública, pero no lo fue. Se trató de adolescentes que ingresaban a estudiar a una escuela de Mendoza. Tras una amenaza de bomba y de "masacre", la condición necesaria para ingresar a clases fue requisarles las mochilas en busca de armas.

Fue durante la jornada del domingo que la comunidad educativa del Instituto Superior de Enseñanza Privada (I.S.E.P.) comenzó a conocer los detalles de una compleja situación. Un estudiante del colegio secundario lanzó una fuerte amenaza contra sus compañeros: "Me cansé de que me hicieran bullying por todo este tiempo en la secundaria, el lunes 30 de mayo sufrirán todas las consecuencias".

Y agregó: "Solo esperen hasta el primer recreo a ver si soy tan 'fantasma'".

Este y otros mensajes en los que el alumno afirmaba que no pararía "hasta que paguen con sangre y lágrimas el daño" y que las "entrañas van a decorar la habitación y las paredes se van teñir de rojo", fueron el detonante para activar el correspondiente protocolo y denunciar la situación. 

"En el día de ayer la escuela activó un protocolo a raíz de un chat en el que alumnos de la escuela, de forma anónima, han habilitado y estuvieron intercambiando mensajes que nos alarmaron. Por eso decidimos activar el protocolo e hicimos una denuncia en la fiscalía", dijo Ana Quiroga, la directora de la institución que lleva tan solo dos semanas en el cargo, tras la jubilación del anterior responsable.

Una de las cruentas amenazas que recibieron los jóvenes.

Pese a que en los mensajes que circulaban entre padres, madres y estudiantes se resaltaba un alerta por bomba, Quiroga remarcó que "no fue para nada una amenaza bomba". Al mismo tiempo, detalló que además de la investigación que está haciendo Investigaciones, el Ministerio de Seguridad montó un dispositivo para garantizar la seguridad de los alumnos. 

"Frente a esta situación, lo que corresponde es eliminar cualquier riesgo para todos los integrantes. Anoche enviamos el comunicado a la familia para dar un poco de tranquilidad y hemos decidido abrir la escuela. Ahora en la mañana, después de conversar con las autoridades se hizo una doble inspección para ver que no hubiese un artefacto", dijo la máxima autoridad del I.S.E.P.

Requisa por tres días

Sin embargo, el último paso previo al ingreso fue la requisa de cada estudiante que quería tomar clases. Antes de entrar por el portón, debían abrir las mochilas y, bajo la mirada de los efectivos de la comisaría, el personal de la escuela les revisaba el contenido de la misma para descartar que no hubiesen armas. 

Bajo esta compleja situación, los padres y madres de los estudiantes decidieron casi en su totalidad no mandar a los adolescentes a la escuela, al menos por este lunes. De hecho, en algunos cursos solamente asistió un alumno de treinta, que luego fue retirado por sus propios padres.

Mientras la investigación continúa, para este martes se espera una situación similar. Este llamativo protocolo de ingresó sería aplicado, al menos, por los próximos tres días en la escuela secundaria ya que el miedo y la incertidumbre aún son parte de la comunidad educativa.

El primer mensaje que generó alerta.