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Lo mataron para robarle la camioneta: "No pedimos justicia, la exigimos"

Juan Villanueva fue baleado por delincuentes, cayó de la camioneta en movimiento y quedó abandonado y tendido en el suelo. "Su mamá está mal, se nos desmaya a cada rato. Hoy amaneció mejor, pero tenemos el velorio", explicó la familia.
El hombre era considerado por su familia como muy familiero Foto: archivo
El hombre era considerado por su familia como "muy familiero" Foto: archivo

Lo mataron para robarle la camioneta. Ese fue el final de Juan Villanueva, un mendocino que vivía en Guaymallén y había salido de su casa junto a su madre para ir a la iglesia. Al regresar fue abordado por un grupo de sujetos que lo balearon y dejaron gravemente herido. Este martes por la noche, finalmente falleció. Para su familia, "700 mil pesos no devuelven su vida".

"Setecientos mil pesos no devuelven su vida. Pedimos que aumenten la plata porque por ese dinero nadie ha aportado ningún dato, no hay ningún sospechoso. No sabemos nada de la investigación, nadie nos ha llamado. Con los videos, ahora queremos ver si nos pueden aportar más datos porque de la farmacia que queda a la vuelta se ven personas que se asustan", expresó Sonia, la prima de Juan a MDZ.

Juan (55) era mendocino, pero durante un tiempo vivió en Florida, Estados Unidos. En el año 2014, regresó al país por un problema de salud familiar: su padre quedó cuadripléjico y él se hizo cargo de sus cuidados. Sin embargo, un año más tarde el hombre falleció y, pese a que intentó regresar, comenzó a cuidar a su madre.

Juan junto a su madre y su hermano.

Ambos vivían en calle Gutemberg al 2300, en el departamento de Guaymallén y Juan trabajaba como fletero. Casi no salían de la casa, "se cuidaban mucho". Sin embargo, la noche del 10 de abril decidió asistir a la iglesia junto a su madre. Al regresar, el hombre se encontró con una brutal escena: un grupo de sujetos le sustrajo la camioneta y, en un momento de desesperación, Juan se lanzó hacia la caja de la misma para intentar detenerlos.

El hombre fue baleado por los delincuentes, cayó de la camioneta en movimiento y quedó abandonado y tendido en el suelo. Los vecinos que sintieron los gritos dieron alerta al 911 y luego de 40 minutos la ambulancia llegó al lugar del hecho. Para su familia, su muerte podría haberse evitado".

"Su cuadro se fue complicando día tras día hasta que terminó en esto. Creo que su muerte se podría haber evitado porque él ingresó al Hospital y estuvo bastante tiempo consciente pero la operación se realizó al día siguiente, por la tarde. Además, no sabemos por qué se demoró tanto, porque por pandemia quedó en observaciones", dijo su prima.

Miedo a la inseguridad de Mendoza

Sonia, la prima de Juan, explicó que a su familia le encanta juntarse, pero muchas veces "ellos no iban por miedo a volver tarde y vivir un hecho de inseguridad". "A Juan le encantaba estar con todos nosotros, era una persona muy familiera, que le gustaba divertir a los chicos y sacar las fotos y videos de los eventos, pero cuidaba mucho a mi tía".

El hombre vivía junto a su madre.

Y agregó: "Él se encargaba de darle los medicamentos a mi tía, porque con su edad, ella no sabía qué tomar. La mañoseaba. Ahora mi tía quedó a cargo de mi mamá, pero no es lo mismo".

"Su mamá está mal, se nos desmaya a cada rato. Hoy amaneció mejor, pero tenemos el velorio", puntualizó.

El caso de Juan es muy similar a otro: el de Jean Carlos Sosa, un joven venezolano que fue asesinado el 2 de marzo en la Cuarta Sección luego de que unos delincuentes lo balearan para robarle el auto. Ambos hechos tuvieron otro punto en común, los vehículos robados fueron incendiados. Esta situación imposibilitó hallar material genético o pistas para dar con los delincuentes.

En este contexto, tanto Juan Villanueva como Jean Carlos Sosa muestran una realidad, el aumento de los casos de inseguridad y violencia en la provincia. 

"Ya todos los barrios son zona roja. Antes había más peligro en algunos lugares que en otros, pero ahora es lo mismo. Cuando a Juan lo balearon, los vecinos dijeron que era constante la inseguridad ahí y que llevaban 4 meses sin luz en la calle. También hay otra situación: la venta ilegal de droga que aumentó muchísimo. Cada vez hay menos policías que nos cuiden en las calles", remarcó Sonia. 

Finalmente, la familia del hombre baleado y, que tras agonizar varios días murió en el hospital, apuntó hacia la Justicia: "Ya no pedimos justicia, la exigimos. No queremos más casos como el de Juan, queremos que los que le hicieron eso paguen, y que nos cuiden cuando salimos a la calle".