Cómo actuaba un chamán místico que organizaba rituales para fumar veneno de sapo
Se sentaba sobre el sol azteca y logró sentir la vibración ancestral. El hombre, de 48 años, comenzó a filmarse para Youtube frente a una de las pirámides de Teotihuacán y vendió una experiencia mística: "el estado de conciencia al que uno accede". Sin embargo, la semana pasada quedó detenido por la Policía Federal.
Se trataba de una experiencia poderosa, pero totalmente clandestina. El chamán se había convertido en un referente del consumo local del veneno del bufo alvarius, un sapo del desierto de Sonora, en México.
Al ingerir esta sustancia a través de cristales y pipas, las personas lograban un estado de conciencia diferente, con alucinaciones profundas y visiones que ocurren por la presencia de moléculas de DMT (dimetiltriptamina), un agente que también está presente con la ayahuasca. Sin embargo, desde la actualización de la Ley de Drogas en 2016, esta última sustancia está penada por ley.
El veneno de sapo comenzó a llegar al país durante 2016 y 2017, con la celebración de ceremonias y talleres espirituales. Pero, contrario al estigma que posee un dealer, estos facilitadores de droga son llamados maestros.
Tras promocionar el veneno de sapo como una experiencia mística en Facebook e Instagram, M.F. fue detenido por la Policía Federal. El hombre fue encontrado en medio de una ceremonia chamánica en una casa quinta de Ingeniero Maschwitz, junto a 20 personas que asistieron al lugar.
Allí, le encontraron 80 gramos de cristal de sapo que testeó positivo para dimetiltriptamina, así como 35 milímetros de LSD líquido, pipas e implementos chamánicos.