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Imputaron al Pitay, el ladrón que atacó a Emiliano Fernández y lo mató

Cerca de las 13, los fiscales de Homicidio Fernando Guzzo y Gustavo Pirrello confirmaron la imputación. Un auto familiar habría colaborado con su escape.
Así notificaron sobre la imputación al Pitay, el delincuente que asesinó de un piedrazo a un trabajador de Cuyoplacas Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Así notificaron sobre la imputación al "Pitay", el delincuente que asesinó de un piedrazo a un trabajador de Cuyoplacas Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

Emiliano Fernández  fue brutalmente golpeado por un delincuente que venía de robar, lo interceptó, le sustrajo la bicicleta y huyó. Aunque fue internado en el Hospital Central, murió producto de los golpes. Tras una serie de allanamientos atraparon a Héctor Maravilla, conocido como "Pitay", el joven delincuente acusado de su muerte. Ahora, la fiscalía lo imputó.

"El imputado acaba de abstenerse a declarar. Cuando esté cerrada la investigación y llegue a juicio, evidentemente con la calificación Criminis Causa la decisión va a pasar a un jurado popular y la pena es de prisión perpetua", dijo en conferencia de prensa el fiscal Fernando Guzzo, a cargo de la causa.

Guzzo rescató que la detención de Maravilla se llevó en tiempo récord y se logró gracias al trabajo investigativo policial. Por este motivo, "el Estado se ahorró la recompensa". 

Los fiscales Fernando Guzzo y Gustavo Pirrello luego de imputar a Héctor Maravilla.

El hecho se produjo este lunes a las 6.20, en el Acceso Norte, Mendoza. Un ladrón ingresó a la empresa Kaiser, ubicada en esa zona y se dispuso a robar. Luego de pasar más de 10 minutos en el lugar, salió. 

En ese horario, Emiliano Fernández, de 37 años, se dirigía a trabajar hacia la empresa Cuyoplacas a bordo de su bicicleta, tal como lo hacía todos los días. Al pasar por la empresa Kaiser, fue interceptado por el delincuente que lo golpeó con un pedazo de escombro y lo dejó tirado en el piso. Tras robar la bicicleta, Maravilla huyó del lugar. Aunque Fernández fue trasladado hasta el Hospital Central, debido a la fuerte golpiza murió

"Era una piedra más grande que una mano, pero en la secuencia del video vemos cómo la persona lo golpea con la piedra, sin arrojársela. Si vemos la dimensión de la piedra, analizamos la mecánica, la zona vital de la cabeza en la que le pegó y la causa de muerte, hay intención de matar", dijo el fiscal Gustavo Pirrello.

Durante la jornada del lunes, y luego de una serie de protestas que reclamaban justicia, atraparon a Héctor Maravilla. La noticia fue confirmada por fuentes judiciales quienes indicaron que la detención se produjo en el Barrio 17 de Noviembre, luego de un allanamiento. 

"En la casa de Maravilla se encontraba un auto que investigamos, seguimos el dato y lo hallamos en la casa de la tía, en el barrio 17 de Noviembre. A tres casas lo atrapamos", resaltó José Vega, jefe de Investigaciones de la provincia de Mendoza.

Vega detalló que el delincuente de 20 años intentó resistirse a la detención y se quejó de un dolor en la mano al ser esposado. Además, explicó que en su domicilio no se encontraron armas de fuego ni otros elementos, más allá de la bicicleta que le había robado a Emiliano Fernández

Por su parte, el fiscal Pirrello remarcó que ese vehículo "habría colaborado posiblemente para sacarlo del domicilio de él", por lo que analizarán si le corresponde la figura de "encubrimiento" a uno de sus familiares.

Tras ser notificado de la imputación este martes, Maravilla será trasladado en las próximas horas al penal de Boulogne Sur Mer.

Quién era Emiliano

Un hombre de trabajo. Así lo destacan sus compañeros. El joven tenía 37 años y hace más de 15 trabajaba en el sector de Talleres de la empresa Cuyoplacas, ubicada en Acceso Norte, Las Heras. Como todos los días, llegaba antes de las 7 de la mañana, para estar puntual en el ingreso.

Emiliano Fernández vivía junto a su madre y su hermano.

"Un vago muy dedicado al trabajo", dijo Heber, el compañero de toda la vida, a MDZ. En este sentido, si algo destacan de Emiliano era su buen compañerismo y ganas de trabajar. "Era un chico que siempre te sacaba una sonrisa, muy bueno. Era imposible retarlo o decirle algo porque automáticamente con un chiste te quitaba todo".

Emiliano vivía con su madre y su hermano en el barrio Tamarindo y, era quien llevaba el dinero a la casa. "Un chico muy responsable. ¿Cómo le decís ahora a la madre que le mataron al hijo?", dijo un compañero.