Murió en San Rafael y su mamá denuncia que no lo asistieron
Valentina Bolla, su marido, sobrino y tres de sus hijos decidieron vacacionar en la provincia de Mendoza durante la segunda quincena de enero. Sin embargo, durante el periodo de descanso sufrieron una trágica muerte: el 20 de enero, Joaquín Fernández, el cuarto hijo de Valentina, murió ahogado en el parador "Bahía Los Sentidos", en San Rafael. Ahora, la mujer afirmó que "no asistieron a su hijo".
"Nos enteramos que ese lugar no estaba habilitado como balneario. No había ningún socorrista, ni ambulancia, ni nada para dar primeros auxilios", expresó al portal Crónica.
El 20 de enero, Joaquín (17), oriundo de la localidad de José C. Paz, en Buenos Aires, nadaba en las aguas del dique Los Reyunos. Cerca de las 15, se sumergió y no volvió a salir.
Los familiares lograron sacarlo rápidamente y en un auto particular lo trasladaron a un centro asistencial. Según trascendió, Joaquín estaba inconsciente por lo que durante el camino le practicaron maniobras de RCP. De todas maneras y a pesar de los esfuerzos cuando el personal médico lo revisó, constató su muerte.
A días de su trágica muerte, su madre brindó fuertes declaraciones y resaltó que no le dieron primeros auxilios. "Eso tiene que existir, porque son lugares privados, en los que uno paga una entrada. A mi me interesa que se haga algo para que esto no vuelva a pasar, porque a mi hijo ya nadie más me lo va a devolver", expresó Valentina.
Para la familia, conocer Mendoza era un sueño. Por este motivo, el 16 de enero emprendieron el viaje, decididos a descansar de su negocio familiar en el que se dedican a la fabricación de calzado para venta mayorista. En tanto, la fecha de regreso también había sido contemplada en base a que Joaquín, quien tenía que rendir dos materias que se había llevado en diciembre.
"Era como un sueño para nosotros porque no conocíamos, y estábamos súper contentos", detalló la madre del joven.
Sin embargo, ese 20 de enero en el parador de San Rafael "Bahía de los Sentidos" marcó un antes y después en su vida. Su sobrino alertó a la mujer sobre el ahogamiento del joven y, aunque al inicio pensó que se trataba de una broma, momentos después comprendió que no lo era.
Al llegar vio un tumulto de gente alrededor y logró identificar a su hijo, a quien los mismos turistas sacaron desvanecido porque no habían guardavidas. "Entre los turistas por suerte había médicos que empezaron a hacerle RCP constantemente. Se turnaban entre un médico y una médica".
Por suerte, tras 25 minutos de arduo trabajo, Joaquín reaccionó: vomitó y le volvió el color al cuerpo. "La médica dijo que había que llevarlo urgente a que lo atiendan porque Joaquín tenía pulso y respiraba. Pensé que mi hijo vivía", expresó la mujer. Pero según su relato, al llegar al lugar los médicos no estaban preparados para abordar una situación de emergencia. "La enfermera estaba en shock", dijo.
"Al rato salen y nos avisan que Joaquín había fallecido. La médica que estaba a cargo de la salita salió para firmar el acta de defunción".