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Es un violador serial, tenía que estar preso, pero lo atraparon robando

El hombre tiene una condena de 33 años por reiterados abusos. Sin embargo, ahora se dedicaba a robar y exigirle a las mujeres que se desnudaran para "manosearlas".

Carlos Marcelo Lencinas debía estar preso. El hombre de 55 años tenía una condena desde 2007 por los delitos de violaciones reiteradas, robo simple y privación ilegítima de la libertad, sin embargo caminaba impune por las calles de Puerto Madryn, Chubut y continuaba delinquiendo.

Su condena era de 33 años y debía estar preso hasta julio de 2032, pero no fue así. La semana pasada fue arrestado y se lo acusa de dos robos consecutivos a punta de pistola, seguidos de abuso sexual.

Lencinas nació en Rosario, pero su domicilio está registrado en Isidro Casanova, La Matanza, Buenos Aires. El hombre trabajaba en una empresa de seguridad privada, pero fue detenido por sus actos.

El primer hecho sucedió el martes cerca de las 16, cuando ingresó a un centro de belleza en la ciudad de Puerto Madryn. En el lugar se encontraba la encargada y una clienta, a quienes les exigió que no gritaran y les enseñó el arma. Luego, las hizo subir a la planta superior del local y, a punta de pistola, las obligó a desnudarse para manosearlas.

Luego del abuso, el hombre bajó, tomó 50 mil pesos pertenecientes a las víctimas y escapó a bordo de un Chevrolet Vectra.

Las mujeres realizaron la denuncia y lo describieron como un hombre de entre 1.65 y 1.70 metros de estatura, de contextura física grande, tez morocha, cabello con canas a los costados y manchas propias de la vejez en la piel. Con la denuncia, la División de Investigaciones de la policía de Chubut analizó las cámaras de seguridad de la zona y logró identificar el vehículo y al sospechoso.

Mientras Lencinas era buscado por los efectivos, cometió un segundo hecho delictivo. El jueves ingresó a un centro odontológico y la secuencia se repitió con la secretaria del lugar.

Luego de robar el dinero que tenía la víctima (cerca de 20 mil pesos), le dijo a la mujer que fuera a uno de los consultorios. Allí, la obligó a desnudarse apuntándole con el arma. Sin embargo, la secretaria se negó y Lencinas escapó del lugar a bordo del mismo vehículo.

Un día más tarde, el ladrón y abusador fue atrapado. Los efectivos policiales encontraron el auto estacionado sobre una calle y notaron que un hombre descendía del mismo. Lo identificaron y detuvieron. El fiscal, arribó al lugar y solicitó que Lencinas sea trasladado a un calabozo de la comisaría mientras se realizaban allanamientos en el domicilio.

Con el arresto, la policía local logró vincular todas las causas: si bien tenía antecedentes de robo en la ciudad de Trelew, Chubut, también se conoció que tenía una condena de 33 años de cárcel por varios delitos.