La Matanza: investigan corrupción policial con las horas extras
Una investigación silenciosa de la Justicia amenaza con ocasionar un tsunami en un área sensible de la Policía Bonaerense. Se investiga una amplia variedad de irregularidades que van desde la falsificación de kilómetros de los patrulleros para apropiarse del dinero destinado a la nafta de los móviles hasta un mecanismo de recaudación ilegal originado con las horas extras del personal policial.
El epicentro del escándalo está en La Matanza, pero los temblores alcanzar a otros distritos vecinos. La mañana del jueves 27, la Fiscalía General de La Matanza, escoltada por un grupo numeroso de agentes de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense, allanó la sede local de la Dirección de Traslado de Detenidos y Custodias de Objetivos Fijos, ubicada entre las calles Avelino Díaz y Pablo VI en el barrio de Villa Celina.
Los fiscales secuestraron más de una docena patrulleros policiales que están destinados al traslado de presos y que estaban estacionados en un playón de esa dependencia. Se secuestraron también libros de guardia, nómina de los uniformados y hasta se llevaron computadoras. Los operativos no finalizaron en ese lugar. Hubo, simultáneamente, órdenes de secuestro de documentación e inspecciones oculares en 26 edificios públicos donde la Policía Bonaerense de La Matanza se encarga de la custodia, la vigilancia o el traslado de detenidos.
Se incautó documentación de todas las fiscalías penales del Departamento Judicial de La Matanza. Hasta las oficinas de dos cementerios del distrito, que tienen vigilancia permanente, fueron allanadas. “Nos llevamos de las fiscalías quiénes y qué días hicieron los traslados pero al mismo tiempo quiénes son los policías que custodian los edificios y realizan horas extras en los edificio públicos”, confió un investigador.
La denuncia
Todo comenzó hace un mes aproximadamente cuando una denuncia anónima ingreso a la Fiscalía General de La Matanza. El texto daba detalles de distintas maniobras ilegales perpetradas desde la Dirección de Traslados de Detenidos y Custodias de Objetivos Fijos. Por ejemplo, la denuncia señalaba con nombre y apellido a tres jefes policiales que les retenían el 20 por ciento de las horas extras (cores como se las llama en la jerga policial) a los uniformados que realizaban custodias en edificio oficiales en el distrito. Incluso la denuncia apuntaba también a que se falseaban nombres de policías para cobrar más plata por tareas que no se prestaban.
“Una de las irregularidades que vimos a simple vista es la firma de una misma persona, un jefe policial, durante un mes para 400 horas cores (extras). ¿Era el único que autorizaba? ¿No tenía un subalterno?", reflexionó uno de los investigadores.
Los investigadores también analizan los traslados de presos a Juzgado Criminales, de Menores y de Familia. Se presume que los jefes policiales investigados falsificaban planillas con kilómetros recorridos en los patrulleros para adueñarse de grandes sumas de dinero que el estado provincial desembolsa para la nafta de los móviles.
Por eso, la Fiscalía ordenó peritar los GPS de cada patrullero para comparar los kilómetros declarados en las planillas con la información almacenada en cada uno de los dispositivos. La Dirección de Traslado de Detenidos y Custodia de Objetivos depende de la Superintendencia de Centro de Operaciones Policiales (COP), cuya sede central está en el Ministerio de Seguridad bonaerense en La Plata.
La investigación ya agitó la calma en distintas comisarías y jefatura de La Matanza que ven detrás de la denuncia en la Justicia una feroz interna por la conducción de la Policía.